www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Jean Legrand: Doble fuga de amor y muerte

domingo 07 de febrero de 2016, 18:24h
Jean Legrand: Doble fuga de amor y muerte

Traducción de Manuel Arranz. Periférica. Cáceres, 2016. 56 páginas. 10,50 €.

Por Daniel González Irala

Fuga como evasión y como conjunto de notas de una partitura de jazz. Como necesidad de vivir la pasión más puramente inconsciente, contemplando la naturaleza desde sus detalles (flores, frutas,…) al mecanismo perfeccionado de un arado. Fuga como algo artificial en tanto es antes concebido desde su semilla, en la maldad o bondad, pero sin catecismos, dispuesta a forjarse ella misma como leyenda de amor infinito, como esa luz que ilumina la rosa, y lo hace desde el color del té. Mate o brillo.

Esta pequeña nouvelle de Jean Legrand supone un grato descubrimiento para el lector de poesía español. Fundador del Sensorialismo, nacido al albur de otros movimientos artísticos, es su autor o testigo una rara avis dentro de la literatura de vanguardia francesa. Conoció a Raymond Queneau y Henri Michaux entre otros; todo ello le hizo tener una actividad intelectual febril y fulgurante, que hizo que permaneciera los últimos años dentro de un secretismo mítico. Esta novela, descubierta hace tres años por su mentor Philippe Blanchon, que la rescató para La Nerthe, es hasta donde tenemos entendido su última obra escrita. Fue además impresor antes que escritor, lo que le abrió puertas a la célebre editorial Gallimard, donde publicó las todavía inéditas en nuestro idioma Journal de Jacques, Jacques ou l’homme posible o Aurette et Jacques, que en Francia también desaparecieron pronto de la circulación. En 1982, Legrand muere lejos de su Montpellier natal (París), donde fue en parte concebida esta doble fuga, que no sabemos cuánto debe a desventura o nostalgia.

Traducida con esmero por Manuel Arranz, su extensión, que a algunos parecerá ridícula, debe a su aliento breve y con notas discordantes en su subtexto todo su afán; concebida en unas circunstancias donde la muerte sucede a la catástrofe de la Segunda Guerra Mundial, el autor prefiere evadir el tono demasiado oscuro. Es un libro de principios, así como impetuoso. De principios, porque “toda belleza es una mentira cuando se cree eterna” e impetuoso porque “eres tú quién debe engañarla”; de esta forma el lector participa, desde sus múltiples paseos o relecturas, en esa historia de Ange y Nin, una historia que leída hoy, recuerda al arrastre del ratón del ordenador sobre la pantalla, una elipsis salvaje como la del homínido que tiraba aquel enorme hueso al espacio y éste quedaba convertido en una nave en “2001, una odisea en el espacio”, algo, pues que corre peligro de leerse desde un exceso de inmediatez, porque probablemente ese amor eterno dure menos de un segundo. La sensación de que algo se mueve u ocurre dentro de las 34 páginas del relato es, sin embargo, la de cualquier cuento moderno, algo además efectivo.

Viene el texto acompañado de un anexo publicado como declaración de intenciones en la revista Le Bon Sens, titulado “Nacimiento del amor”, y en él se hace garante de un proyecto ambicioso como es toda mujer que se precie de serlo en el sentido más amplio de la palabra, algo conocido y desconocido, en donde pudiera parecer que habita el secreto ante ese misterio.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
0 comentarios