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DOS MESES DE ALTA TENSIÓN

sábado 05 de marzo de 2016, 17:58h
Tras el alarde de egoísmo de la clase política en las sesiones de investidura, se abren...

Tras el alarde de egoísmo de la clase política en las sesiones de investidura, se abren ocho semanas de negociaciones e intrigas. El asco que en el ciudadano medio producen algunos de nuestros dirigentes políticos ha llegado a su cima. Pedro Sánchez, Mariano Rajoy y Pablo Iglesias, en distintas gradaciones, han dado muestras claras de que anteponen los intereses personales o de partido a los de España. Albert Rivera se salva a medias.

Se desbocará ahora la caravana de las intrigas, de las conversaciones bajo cuerda, de la defensa de intereses inconfesables. Y si nadie encuentra una fórmula viable, el pueblo español se verá obligado a volver a las urnas y a pagar unas elecciones carísimas en las que los políticos despilfarrarán el dinero de los contribuyentes, porque las elecciones no las sufragan los partidos. A 90% son los ciudadanos los que pagan a través de un sistema casi confiscatorio de impuestos. Los políticos sangran a los contribuyentes hasta la hemorragia.

Mariano Rajoy quiere enderezar la situación a su favor pero solo tiene un 10% de probabilidades de éxito. Por el momento, no le quiere nadie. Ni siquiera cuenta con el voto de Coalición Canaria. Eso significa que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias podrían encaramarse en un Frente Progresista, que es como llaman al Frente Popular, en el que el líder socialista salvaría su pellejo personal y el podemita controlaría la situación, lo que podría concluir con lo que teme Felipe González: la fagocitación del PSOE a cargo de la voracidad de Podemos.

Piensan algunos que la alianza Sánchez-Iglesias es lo más probable que puede ocurrir en las próximas semanas. Sin embargo, son muchos los que creen inevitable unas nuevas elecciones en las que la coalición IU-Podemos relegará al PSOE a una tercera posición. Pablo Iglesias acaricia esa fórmula desde que las urnas del 20 de diciembre le encumbraron a muy pocos votos del Partido Socialista.