www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ENSAYO

Carlos Sebastián: España estancada. Por qué somos poco eficientes

domingo 06 de marzo de 2016, 19:06h
Carlos Sebastián: España estancada. Por qué somos poco eficientes
Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2016. 221 páginas. 19,90 €.

Por Alfredo Crespo Alcázar

Carlos Sebastián nos presenta una obra tan actual como oportuna, cuyo contenido mezcla a partes casi guales aspectos jurídicos, históricos y económicos. La solvencia académica y científica está asegurada tanto por la bibliografía manejada como por el hecho de emplear diferentes análisis e informes realizados por instituciones públicas y privadas que escruta y analiza, empleando un lenguaje accesible para el público.

Asimismo, evitando caer en el terreno de la abstracción teórica, ofrece un buen número de ejemplos de las situaciones que denuncia y lo hace dando nombres y apellidos de sus protagonistas. Al respecto, el lector apreciará que algunos de los hechos descritos por el autor los ha sufrido en primera persona (por ejemplo, el superávit de burocracia y “papeleo” a la hora de poner en marcha un negocio).

Con esta obra, Carlos Sebastián se propone una tarea compleja que consta de dos partes. Por un lado, explicar las razones del declive que a todos los niveles ha experimentado España en los últimos tiempos. Por otro lado, formular propuestas de resolución verosímiles. Estas últimas, aunque repletas de sinceridad, difícilmente se podrán implementar a la vez y en el corto plazo, pues la estrategia clientelar creada en los últimos 35 años supone un obstáculo peliagudo. El propio autor así lo reconoce.

En este sentido, el libro rezuma realismo a lo largo de sus más de doscientas páginas, profiriendo Sebastián duros reproches a cómo los poderes públicos de nuestro país han afrontado sus tareas. Cabe destacar que el autor tiene la capacidad de no caer en el sectarismo cuando reparte culpas. Por el contrario, males como el clientelismo o el control de las instituciones por parte de las elites de los partidos políticos, puntualiza que son características transversales que forman parte del paisaje de la España posterior a 1978. En efecto, las fronteras entre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial se han hecho intencionadamente difusas, permeando el primero sobre los otros dos. La “muerte de Montesquieu”, a la que aludió Alfonso Guerra, ha trascendido el terreno metafórico para convertirse en una realidad.

La consecuencia principal de este modus operandi es un deterioro institucional tangible y percibido por la ciudadanía en su conjunto. Al respecto, Sebastián enumera rasgos que otrora se creían patrimonio exclusivo de países de otras latitudes (como el deficiente marco legal, la carencia de seguridad jurídica y el déficit de transparencia a la hora de ejercer el poder público) pero que en la actualidad se hallan plenamente instalados en España.

Una vez efectuada esta enumeración general, se adentra en la forma práctica en que dichos males se manifiestan. En este sentido, el lector encontrará fenómenos sobradamente conocidos (o sufridos) por él, como el exceso de regulación y burocracia (que limita a los emprendedores) o la peculiar forma de entender el capitalismo y la libre competencia, en función de la cual, la cercanía o lejanía al gobierno de turno es la razón fundamental del éxito o fracaso de las iniciativas empresariales.

En cuanto a las soluciones, Carlos Sebastián rechaza una que en los últimos tiempos parece haberse convertido en la fórmula mágica: la reforma del sistema electoral. Bajo su punto de vista, tal cambio no va a provocar uno similar en la conducta de los actores políticos y de la propia ciudadanía, la cual también tiene su cuota de responsabilidad o de culpabilidad en la situación presente, por ejemplo por el nulo respeto que suele mostrar hacia la propiedad intelectual.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(1)

+
0 comentarios