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CRÓNICA ECONÓMICA

Tipos negativos, consecuencias negativas

Tipos negativos, consecuencias negativas
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sábado 12 de marzo de 2016, 13:23h
La crisis, como sabemos, tiene como causa última la política de tipos de interés bajos que impusieron, de forma coordinada, los principales bancos centrales. El exceso de liquidez, los créditos que financiaron proyectos para los que no había recursos ahorrados suficientes, alimentaron una falsa prosperidad que ha devenido en crisis. La respuesta a la crisis fue, en primer lugar, una política de tipos de interés bajos. Luego le siguió una política de tipos de interés nulos. Y, por último, tenemos una política de tipos de interés negativos.
En el caso del BCE, asumió una política de tipos negativos en su tasa de depósitos a mediados de 2014. En estos momentos está en el -0,40 por ciento. El tipo que fijó el jueves en el 0 por ciento es el interés de refinanciación de las principales operaciones. El objetivo con la tasa de depósitos era, según declaró en su momento Mario Draghi, “apuntalar el firme anclaje de las expectativas de inflación a medio y largo plazo”, es decir, contribuir a que la inflación no cayese por debajo del 0 por ciento. La inflación en enero ha sido del 0,3 por ciento, pero desde julio se ha movido en el 0,2 por ciento o por debajo, y el BCE prevé un -0,2 por ciento para febrero. Riksbank (el banco central de Suecia), el Banco Nacional de Dinamarca, o el Banco Nacional de Suiza también han fijado algunos tipos de interés negativos.

El Banco de Pagos Internacionales (Bank of International Settlements, BIS), le ha dedicado atención a esta cuestión en su último informe trimestral. Señala que los tipos negativos han resultado eficaces en su transmisión de esos al mercado de dinero, pero no han afectado demasiado al propio mercado. Según Natixis, esa política por el momento ha tenido un efecto muy limitado. Pero ¿qué sentido tiene?

En un momento, el informe recuerda esto: “Si la política de tasas negativas no alimenta las tasas de préstamos para hogares y empresas, pierden gran parte su razón de ser. Por otro lado, si las tasas de política negativos se transmiten a las tasas de préstamos para empresas y los hogares, entonces habrá efectos en cadena sobre la rentabilidad de los bancos”.

Con ser esa advertencia pertinente, resulta un poco decepcionante, pues el BIS no va más allá. Los análisis del BIS en sus informes trimestrales, muchos de los cuales los hemos traído a estas crónicas, además de estar muy fundamentados, son valientes en las críticas a los bancos centrales, quizás porque el propio BIS no está sometido al escrutinio político. Pero aquí se queda a las puertas de lo que podría haber dicho.

Para entenderlo, vamos a recurrir al periodista John Müller, cuando habla del mundo con los tipos de interés “al revés”: “Lewis Carroll, padre de Alicia, era matemático. Sabía bien que al otro lado del espejo, donde empezaba el reino de los tipos de interés negativos, los bancos pagarían a los deudores y cobrarían a los ahorradores. De hecho, en ese mundo, los bancos podrían vivir de pedir prestado, en vez de prestar. En el mundo de los tipos de interés al revés, el dinero no vale nada, así que al final éste se acaba devaluando (que es lo que algunos buscan). En el mundo de los tipos de interés al revés, sobra el dinero y faltan ideas en las que invertir”.

Sí, la mención de Carroll no puede ser más acertada. Pero aún hay algo más detrás de esta peligrosa incursión en este terreno del absurdo económico. El BCE, ya lo hemos dicho, fijó su tipo principal en el cero por ciento. Dentro de su apero de políticas, los tipos de interés son muy importantes, y de éstos, el interés nulo es su penúltimo cartucho. El último es el terreno negativo. De nuevo, ¿por qué ir por ese camino?

En un contexto de desinflación, como prefieren llamarlo algunos, los deudores devuelven un dinero que vale más, por lo que asumen el coste de la caída de precios, sumada al interés que deban pagar. Estos tipos negativos no son para que los Estados se financien en el mundo de Alicia, sino para animar a los precios a volver a la vieja y conocida inflación, y aliviar así a los endeudadísimos Estados.
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    Últimos comentarios de los lectores (2)

    2320 | Luis María Bianchi - 16/03/2016 @ 19:08:38 (GMT+1)
    ¿Recién comprendemos que Draghi es un "tipo negativo"?
    2292 | luis maria bianchi - 14/03/2016 @ 12:38:01 (GMT+1)
    Los usureros no quieren perder el control de la Economía porque viven de engaña ra los codiciosos ayudados por sus Políticos-Comisionistas

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