Antes de que el balón comenzara a rodar, el presidente del Getafe, Ángel Torres, se encargó de resucitar la polémica de la primera vuelta, cuando los jugadores del Barcelona se disfrazaron por Halloween en el Alfonso Pérez después de vencer a los locales. Considerado por Torres como “una falta de respeto”, la directiva del Getafe se negó a acudir a la tradicional comida entre dirigentes.
Sin embargo, tras lo visto en el Camp Nou, el fantasma que se le presenta al Getafe tiene la apariencia de descenso. Los azulones –hoy de verde- se quedan con 27 puntos y un partido menos que Rayo y Granada, que con 26 puntos marcan el límite del viaje a la Segunda división.
El Barcelona, muy cómodo desde el comienzo, no tuvo que esforzarse demasiado para ponerse por delante del marcador en apenas ocho minutos. Una internada de Jordi Alba para centrar se encontró con el intento de despeje de Juan Rodríguez, que en lugar de dirigir el balón hacia el exterior del terreno de juego lo hizo hacia el interior de la portería. Sabedores de su situación, encontrar buenas noticias en este Getafe con los jugadores cariacontecidos es casi un milagro.
Con el tempranero 1-0 en contra, las desgracias, cuando llegan, no vienen solas para el Getafe. Tres minutos después, otro centro de Alba hacia Neymar acabó en penalti cuando Velázquez no midió bien su entrada ante el control orientado del brasileño. Decimoquinto penalti en Liga para el Barcelona –a uno de los 16 del récord en posesión del Betis, con 16 pitados a favor en la temporada 1986/87-.
Messi, encargado en esta ocasión de lanzar la pena máxima, volvió a poner en evidencia el punto débil de los azulgranas cuando falló el lanzamiento gracias a una estirada de Guaita para blocar la pelota. Pero como en anteriores ocasiones, lo que en un principio parece una buena noticia para el rival se transforma en pesadilla cuando lo que hace es alimentar el hambre goleadora del ‘10’.
Así, el Barcelona seguía llegando al área rival sin demasiadas complicaciones. Y siguiendo con la desdicha azulona, un intento de volea de Messi se transformó en asistencia cuando la pelota se encontró con la testa de Munir, goleador semiinvoluntario al mandar el cabezazo al fondo de la red.
Corría el minuto 20 y el Barcelona estaba ya con un 2-0 casi sin quererlo. Aunque los tantos vinieran de la casualidad, la causalidad de los mismos no dejaba lugar a la duda: el Barcelona tenía el balón y hacía lo que quería con él a expensas de un Getafe parapetado en su área e incapaz de dar más de tres pases seguidos para salir de ahí.
Con este panorama, no era sino cuestión de tiempo que los goles siguieran cayendo. Pasada ya la media hora llegó el tercer tanto, que además reflejó de manera perfecta la situación del encuentro. Robó la pelota Sergi Roberto en el mediocampo, el tope fronterizo del Getafe, siguió conduciendo la pelota hasta que casi la pierde, pero ahí el mediocentro se lanzó al suelo para no darla por perdida. De esa manera logró entregársela a Messi, que vio con claridad el pase a la espalda de la defensa para que lo aprovechara Neymar llegando de sorpresa. Y así, el brasileño entró en el área y mandó un tiro raso cruzado imposible para Guaita. Lucha, claridad de Messi y eficacia de Neymar: 3-0 en el minuto 32.
Con las diferencias en el marcador incrementándose, el panorama en el césped seguía igual. Los jugadores del Barcelona se gustaban, combinando y jugando muy a gusto. Con ese juego de pase monopolizando el tramo final, a cinco minutos del descanso Messi acabó poniendo su firma al contador de goles. Desde el mismo arco de la frontal, lanzó un zapatazo colocado a la cepa del poste derecho de la portería. El fallo del penalti, esfumado en los vapores de la estadística tras dos asistencias y todo un golazo antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, las diferencias vistas en los primeros cuarenta y cinco minutos no hicieron sino acrecentarse. De la primera a la segunda vuelta, los zombis pasaron de los vestuarios al campo. El Getafe, sin alma ni amago de reacción, se limitó a esperar para contar los goles que caerían en la reanudación.
Con esa premisa, no hubo que esperar demasiado para volver a cantar gol. En el minuto 51, Messi sumó una tercera asistencia cuando dejó un balón en el corazón del área a Neymar, que controló el envío y lo transformó en el quinto de la tarde.
Escribá trató de cambiar algo cuando con un doble cambio mandó al banquillo a Pedro León y Scepovic y dio entrada a Víctor Rodríguez y Moi Gómez. Sin embargo, el cambio táctico quedó en nada cuando dos minutos después Arda, de chilena, puso el 6-0. El turco aprovechó su soledad en el segundo palo tras un córner para transformar un balón rechazado por Piqué en un acrobático remate con la zurda.
Luis Enrique aprovechó también para dar descanso a los suyos con otro doble cambio. El asturiano dio paso a Vermaelen y Samper por Iniesta y Mathieu para disputar la media hora restante. Dichos relevos parecieron actuar como anestésico para el juego azulgrana, que bajó revoluciones desde ese momento.
Para haber dejado al máximo goleador en la banquillo, Luis Suárez, el Barcelona no tuvo problemas para aprovechar la visita del Getafe para seguir alargando su racha de imbatibilidad hasta los 37 partidos. El Getafe, por su parte, tiene ya marcados como finales anticipadas sus siguientes dos duelos ligueros frente a Eibar y Rayo Vallecano, a nueve partidos para la conclusión del campeonato y con el bagaje de 1 punto conseguido de los últimos 27 en juego.
-Ficha técnica:
6 - Barcelona: Bravo; Aleix Vidal, Piqué (Bartra, min.68), Mathieu (Vermaelen, min.60), Alba; S.Roberto, Arda, Iniesta (Samper, min.60); Messi, Munir y Neymar.
0 - Getafe: Guaita; Emi, Velázquez, Vergini, Pereira; Juan Rodríguez, Medrán; Pedro León (Moi Gómez, min.54), Wanderson, Yoda; y Scepovic (Víctor Rodríguez, min.54).
Goles: 1-0, min.8: Juan Rodríguez (p.p). 2-0, min.20: Munir. 3-0, min.32: Neymar. 4-0, min.41: Messi. 5-0, min.53: Neymar. 6-0, min.56: Arda.
Árbitro: Pedro Jesús Pérez Montero (Comité Andaluz). Amonestó a Velázquez (min.9), Medrán (min.42) del Getafe.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo novena jornada de la Liga BBVA disputado en el Camp Nou ante 87.533 espectadores.