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NOVELA

Jenn Díaz: Madre e hija

domingo 10 de abril de 2016, 16:40h
Jenn Díaz: Madre e hija

Destino. Barcelona, 2016. 192 páginas. 17,50 €. Libro electrónico: 9,99 €.

Por Marta Rózpide

La vida entera está llena de contradicciones y la primera con la que venimos al mundo es la familia, como dice Natalia, una de las protagonistas de la última novela de Jenn Díaz, “…-eso pesado de las familias que se aturden los unos a los otros”. Es en este trabajo de la barcelonesa, Madre e hija, donde se explora de forma intimista el drama y el lado oscuro de esas familias, quizá de una época pasada, quizá más contemporáneas que nunca, que buscan rellenar sin éxito el hueco que ha dejado la muerte de uno de sus miembros más importantes.

Ángel, padre y elemento pacificador de una familia de mujeres, muere mucho antes de lo que su entorno se esperaba. Esposa, hermana e hijas buscan su lugar en el mundo tras la pérdida de uno de sus pilares fundamentales. La discordia entre ellas, los prejuicios que se respiran en el ambiente hacia las mujeres, la falta de afecto, la búsqueda del amor como fin último en la vida, la cotidianidad y la soledad envuelven esta historia de mujeres encerradas y su relación entre ellas.

Con una empatía propia de escritoras como Emilia Pardo Bazán, Ana María Matute o Mercé Rodoreda, Díaz demuestra que el escritor existencialista no está muerto con un trabajo de introspección en las relaciones familiares fallidas y la soledad digno de encomio. Gloria ha perdido a su marido; Natalia y Ángela, a su padre; Dolores, a su hermano. Pero, sobre todo, las cuatro han visto resquebrajado el vínculo entre ellas, como explica Ángela: “Y eso es lo que provoca el tiempo: vuelve el amor desleal, también el de las madres y las hijas”. Las cuatro mujeres protagonistas de la obra se sienten solas y, por circunstancias de la vida, topan con parejas que las hacen sentir igual de incompletas e inseguras.

Coincidencia o no, Jenn Díaz “mata” como en Es un decir, su anterior novela, al padre de la familia. Algo que, junto con haber publicado su primera obra también a los 23, evidencia una vez más por qué la crítica la abandera como la heredera de Matute, que construía sus textos alrededor de patriarcados, donde moría la madre o ya no estaba presente desde antes de que comenzara la historia.

Quizá no tan cerca de Ana María Matute (Barcelona, 1925-2014) esté la forma de narrar de Jenn Díaz, fan de escribir sin esquemas ni guiones, que anima al lector a tener consigo un papel y bolígrafo donde apuntar ciertos datos. Si bien es cierto que la novela es corta, es suficientemente larga como para perderse. La voz del narrador como un miembro más de la familia y las idas y venidas en el amor de cada una de ellas, sumadas al ambiente espinoso y oscuro familiar, hacen de Madre e hija el guión perfecto para una serie televisiva.

Con todo ello, merece la pena hacerse con la primera novela de la barcelonesa editada por Destino y dejarle un hueco en la mesilla de noche. Su maestría en la descripción de sentimientos y sensaciones y su prosa llena de luz demuestran que hay que seguirle la pista a esta joven escritora atemporal e intimista que, lejos de tratar temas fugaces del momento, va dejando una estela larga propia de una corredora de fondo que ha venido para quedarse y a la que le esperan muchos más éxitos.

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