www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

DESDE ULTRAMAR

De Podemos a no podemos ni queremos

jueves 26 de mayo de 2016, 20:55h

Como resulte cierto que la agrupación política Podemos –con pretensiones de formar revolucionario gobierno en España– sí recibió dinero del chavismo, configurando tal anuencia una injerencia extranjera ilegal, evidenciará nuevamente varias realidades contrarias a su buen nombre y sus pretensiones políticas. Por eso la inquieta, por eso la compromete igual que a su polémico proyecto político.

¿Qué en cambio, no recibió tales recursos? Pues nada, a otra cosa mariposa y peor para sus detractores. Empero, parecerá increíble, pero toca en un cincuenta y cincuenta a ambas partes, demostrar que en efecto, tales dineros no se recibieron. ¿Qué quien acusa, prueba? No en este caso, porque la sospecha así sea como presunta calumnia, ha caído sobre Podemos de una manera certera y mucho más contundente que antes y ello lo orilla quiérase que no, a demostrar su inocencia en todo este sarao. Y le conviene hacerlo. Y está obligado porque siendo una fuerza que señala implacable a todos por corruptos, inicuos y derribables y alardea de ser diferente a todos, a ver si no resulta que es igual o peor que todos. Perderá gran parte de su legitimidad para siquiera, alzar la voz. En ello se juega pues, su continuidad, su legitimidad y su eficacia de acción y justo por todo ello se entiende su reticencia en torno al señalamiento del parlamento de Caracas para transparentar cuentas y aclarar los presuntos fondos recibidos en tiempos del chavismo más interventor. Podemos yerra al negarse.

El seguimiento a los posibles nexos entre el chavismo y Podemos no se circunscriben a un tema entre la clase política venezolana y española. Nos invitan a reflexionarlo y a expresar una opinión allende el océano, porque en ultramar no se observa cosa más diferente a lo que miran en España sobre eso, pero si que podríamos aportar elementos de juicio que enriquezcan el panorama todavía un tanto nebuloso acerca de si hubo o no financiamiento chavista a la organización de Pablo Iglesias, que va de impoluta con impedernido dedo flamígero, apuntando a todos y a todo, arrogándose una redentora misión que hasta parece verdad.

Y sí: se ha necesitado que muriera Chávez para observar claramente que Maduro no puede con la situación y que cuenta hoy con un legislativo opositor que pide cuenta de los hipotéticos recursos recibidos por Podemos; y para ver que se dejó de financiar a partidos y gobiernos afines o presuntamente afines; y para observar que agrupaciones diversas dejaron de recibir abiertamente fondos y para ver como la región perdía no un líder sino un mandamás, que más abonó a su ego a punta de barriles de petróleo que compraban gobiernos y callaban conciencias y bocas que denunciaran sus excesos, que para conformar verdaderos bloques por ejemplo, que contrarrestaran a Estados Unidos. Irse a comprar comida a China o sacar de la pobreza a millones como algunos temporalmente lo consiguieron y cacarearon, no implicó crear un bloque al unísono, sino solo uno que no fue coordinado, aunque eso pareciera y boicoteara todo lo boicoteable para alcanzar cierta notoriedad. Aquello solo fue un injerencismo tan deleznable como cualquier otro, porque ya lo expresé la semana anterior: no hay intervencionismos buenos o malos. Hay intervencionismos y punto. Los hay y no son gratuitos. Algo buscarán. ¿Qué? Piensa mal y acertarás.

La petición a Podemos para que explique acerca de los dudosos fondos recibidos del chavismo, supone que sí los hubo y sucede en medio del golpeteo político a Maduro, más que por importar si Podemos los recibió, pero no cabe duda que el pedimento ocurre justamente porque el chavismo carece de los votos para impedirlo y porque hay indicios. La negativa podemita a sujetarse a semejante requerimiento exhibe más su culpa que su dignidad e inocencia y suena a escabullida escurridiza muy penosa, porque coloca a Podemos contra las cuerdas. Resulta inaudito que en este jaleo, un tango para dos, España se juega su imagen en Venezuela, justo cuando que debería de ser al revés. Que el injerencista chavismo quedara exhibido y evidenciado por los presuntos financiamientos ilegales a una fuerza emergente extranjera como Podemos, que siendo antisistema resulte ser peor al posicionarse con dinero extranjero, como se sospecha que ocurre. Y eso sucede porque la astuta y muy curtida camarilla chavista por algo se ha sostenido por años, y no precisamente por ser una partida de tontos, crédulos o por jugar limpio.

Por eso personas como Albert Rivera se equivocan asistiendo a Venezuela. Muerden el anzuelo al no moverse en terrenos razonablemente democráticos, sino pendencieros y chapuceros. Y su tropiezo allí abona en pro de Podemos.

Todo esto recuerda que durante el chavismo sí hubo financiamientos a terceros, arropados en cualquier zarandaja discursiva. En algunos casos triunfó tal intervención y en otros no, envuelta en la duda de si ocurrió, tal y como pasó en el caso mexicano. En efecto, el izquierdista López Obrador en 2006, particularmente y en la etapa dorada del chavismo, se cansó indignado de negar que recibiera fondos de aquel. Tiempo después, a su paso por México, se lo pregunté a una compatriota residente en Maracaibo, quien me contestó: “¡Claro que sí los recibió! Toda Venezuela sabía que Chávez tenía mucho dinero metido en esa campaña”. Eso explica también porqué estaba fúrico al ganar otro partido la elección mexicana. Lo que habría dado Chávez por contar con un aliado en México.

Podemos hoy está en la mira y la tiene cruda para salir al paso. No se ha cansado de negar financiamientos extranjeros, pero el requerimiento del parlamento venezolano lo exhibe y lo orilla a posicionarse con algo más inteligente que negarse a esclarecer el asunto. Está perdiendo la oportunidad de ganar posiciones refrendando su legal origen. Y es que la duda prevalece. Ante tal emplazamiento ineludible, resta decir como expresara mi abuelo que en gloria esté: “(Podemos) o la bebe o la derrama”, porque ya no tiene escapatoria ni margen de evadirse. Quién lo diría que su principal cuestionamiento llegaría del otro lado del mar y no desde sus adversarios españoles. Así las cosas, es lo que hay.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (6)    No(0)

+

0 comentarios