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DAESH Y LA EXTREMA DERECHA SON LAS PRINCIPALES AMENAZAS

Francia se blinda para proteger la Eurocopa

Francia se blinda para proteger la Eurocopa

Unos 100.000 efectivos velarán por la seguridad en todo el país durante el torneo.

Cincuenta y seis años después de su primera edición, la Eurocopa regresa a partir de este viernes a su punto de origen: Francia. A partir de las 21:00, el balón empezará a correr sobre el césped del Estadio de Francia en Saint Denis con el partido inaugural entre la anfitriona y Rumanía. Por delante, 31 días de fútbol en un torneo que ha pasado de las cuatro selecciones que disputaron la fase final en 1960 a las 24 de esta edición.

Desde el 10 de junio hasta el 10 de julio, la pasión del fútbol desafiará el estado de excepción en el que se encuentra inmerso el país galo. Además de a las huelgas y protestas sociales por todo el país, la administración francesa se enfrenta al reto mayúsculo de garantizar la seguridad de los miles de aficionados diseminados por las diez sedes ante el temor a un nuevo ataque.

Desde los atentados del pasado 13 de noviembre, el gobierno galo declaró el estado de emergencia en todo el país. Con la Eurocopa y el Tour de Francia en el horizonte, la Asamblea Nacional decidió prorrogar la situación por tercera vez hasta el 26 de julio.

La pasada semana, el Departamento de Estado de EEUU emitió una alerta pública para advertir a sus ciudadanos del “riesgo de potenciales ataques terroristas” contra grandes eventos y centros turísticos en Europa, haciendo mención especial a la Eurocopa, el Tour y las Jornadas Mundiales de la Juventud, que se desarrollarán en verano en Polonia.

Si bien la principal amenaza viene por parte del yihadismo, esta semana se pudo comprobar que la extrema derecha representa también un riesgo a tener en cuenta. El lunes, el Servicio de Seguridad Ucraniano (SBU) hizo público que el pasado 25 de mayo detuvo a un ciudadano francés en posesión, entre otras cosas, de cinco fusiles Kaláshnikov, 125 kilos de explosivos y dos lanzagrandas con su correspondiente munición. Entre los objetivos: sinagogas, mezquitas y oficinas de recaudación de impuestos.

En total, serán unos 100.000 efectivos –entre gendarmes, militares y seguridad privada- los encargados por el Gobierno francés de garantizar la seguridad, con un presupuesto destinado a ello de 24 millones de euros -el doble de lo previsto antes de los atentados del 13 de noviembre-. Además de los estadios, donde están previstos los partidos a puerta cerrada en caso de amenaza seria, el principal foco de atención se centra en las zonas de aficionados, situadas en espacios públicos y abiertas a todo el que quiera pasarse sin necesidad de entrada.

La Prefectura de Policía de París advirtió la pasada semana de la incapacidad de sus agentes de poder hacer frente a una situación de descontrol en la ‘fan zone’ parisina, situada frente a la Torre Eiffel. El Ministerio de Interior zanjó la polémica dotando con 3.000 agentes más el despliegue de los 10.000 ya previstos sólo en la capital, donde se prevén unas 100.000 personas en la zona destinada al encuentro de aficionados.

Para evitar cualquier aglomeración inesperada, el Gobierno francés ha prohibido a todos los establecimientos de restauración la retransmisión de los partidos en las terrazas, además de aconsejar que las pantallas no estén orientadas hacia el exterior para evitar cualquier agrupamiento en unos locales considerados como “blancos fáciles” por las autoridades.