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DESDE ULTRAMAR

“Reforma educativa”: muertos y heridos

lunes 20 de junio de 2016, 20:26h

Peña Nieto se jugó el poco prestigio que le quedaba como presidente de México y parece que está perdiéndolo. La confrontación con maestros disidentes a su mal llamada “reforma educativa”, ya dejó severos enfrentamientos con las fuerzas federales y se informa de 6 muertos, al menos, y más de 108 heridos esta noche de domingo. Ofreció diálogo, mientras no se discutiera tal “reforma”, cosa exigida hacer por tales opositores como un requisito insalvable para bajar la guardia. Un diálogo de sordos sostenido para “dialogar”.

México lleva semanas viendo cómo se enrolla el tema de confrontación entre el gobierno y las secciones indomables del sector educativo. Se acusa al líder de la izquierda López Obrador, de estar detrás. Lo esté o no, al gobierno Peña Nieto otra vez hace rato que se le fue el tema de las manos, mientras minimizaba la fuerza, tamaño y capacidad de movilización de los maestros opositores, que ha sido mayúscula e inesperada. Sus opositores dicen que los disidentes nada más defienden privilegios laborales. Lo cierto es que ya hay 6 muertos a manos de fuerzas federales

En el camino, el secretario de educación, el inexperto pipiolo Aurelio Nuño, mantiene aspiraciones para ser candidato a la presidencia, sosteniendo contra viento y marea su negativa a un diálogo amplio; y desde el priismo más rancio se advierte que dialogar es ceder y eso vulneraría la imagen de Peña Nieto. Una bastante maltrecha por su evidenciada incapacidad de gobierno, cabe también precisarlo y respondérselo al PRI.

Mientras primero el gobierno mexicano que encabeza Peña Nieto, negaba la portación y uso de armas de sus fuerzas de seguridad enviadas a aplacar maestros disidentes y las redes sociales estallaban mostrando su portación y uso, terminando por aceptarlo; el corresponsal en México de la Deutsche Welle lo informaba con el saldo de 6 muertos resultantes del choque entre tales y maestros disidentes, que se oponen a la reforma en el sector educativo (al menos 6, ateniéndonos a cifras no oficiales).

El connotado periodista mexicano Jorge Ramos, el más influyente hispano en los Estados Unidos, preguntaba ¿qué está pasando en Oaxaca? y desde Colombia ya tutean a Peña Nieto que ponga alto a la represión de los disidentes, acaecida este domingo 19 en Oaxaca, donde se habían atrincherado.El culmen ha venido de este este fin de semana.

Los muertos opositores resultantes, defendiendo sus protestas a la mal llamada “reforma educativa” y los reprimidos y ensangrentados bloqueadores de carreteras, llenan las redes sociales con fotos vergonzosas. Si los ciudadanos están hartos de sus bloqueos, circula en las redes sociales un meme (una cartela, sea burlona o reclamante) que advierte: “Exigimos al secretario de Educación Aurelio Nuño Mayer, nos aclare a todos los mexicanos porqué es necesario mandar golpear a maestros en todo el país, para imponer una reforma educativa que “beneficia a todos”. Algún corifeo de Peña responde muy lerdo que si cediera a las presiones de estos disidentes a dialogar, acabaría con su sexenio. Exageraciones, pero yo lo bendeciría si eso sucediera.

El modelo educativo de primaria-secundaria, eficaz en su momento, construido por el PRI a base de escuelas primarias y secundarias de calidad diversa y dotándolas del libro de texto gratuito, al amparo de un corrupto sindicato educativo –el más grande de Iberoamérica– que heredaba plazas y soportaba líderes sindicales afiliados al PRI, un día vio al PRI cansarse de que el negocio fuera de una lideresa: Elba Esther Gordillo, acomodaticia al poder hasta que se equivocó apostando al caballo incorrecto, para terminar mal con Peña Nieto al regresar el PRI en 2012 al gobierno, encarcelándola “por delitos de evasión fiscal” y no señalándola por los millones sangrados a las arcas del sindicato que ha regenteado por décadas.

Con Gordillo en la cárcel y un nuevo líder a modo, Peña Nieto se embarcó en una reforma mal llamada educativa, pues ha sido hasta hoy ante todo, laboral, consistente en evaluar profesores para definir plazas, perfiles y emolumentos. Es plausible. Nada que objetar. Los disidentes de la época de Gordillo persisten en señalar que la reforma es ante todo laboral y aciertan. Pierden privilegios laborales y extralegales, pero vulnera al profesorado de carrera, abriendo el sector a externos. Es grave porque no contarían con la formación magisterial para atender al sector infantil, tan vulnerable. Por citar in caso de vulneración.

Un gobierno corrupto como nauseabundamente lo es el de Peña Nieto, y de improvisados amiguetes del presidente, habiendo nombrado al improvisado Nuño como secretario de educación, nos mueve a preguntarnos si pasaría los exámenes que aplica a terceros. Hay severas dudas de que lo conseguiría él. Ha dejado crecer el problema y ya hay 6 muertos sobre sus espaldas, mediando bloqueos y marchas cada vez más numerosas. Ha respondido reprimiéndolas, con una capacidad de respuesta que ya quisiera el narco, al que no enfrenta.

Estos muertos le pasarán factura a Peña Nieto. Su descrédito ya lo orilló a cancelar un viaje a los Países Bajos, porque salir del país ya no le reditúa credibilidad. Adentro ya se peleó con la Iglesia y el alto empresariado, dos aliados per se. Su incapacidad para abordar el tema y su negativa a dialogar optando mejor por llegar a una represión, dan clara muestra de una incapacidad mayor y más preocupante: la de no gobernar para todos. Los disidentes no eran blancas palomas, pero los muertos pesarán más que las fechorías de ambos bandos, los disidentes y el gobierno Peña Nieto. Estamos aterrados.

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