www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Pedro Mairal: La uruguaya

domingo 28 de agosto de 2016, 16:53h
Pedro Mairal: La uruguaya

Emecé. Buenos Aires, 2016. 168 páginas. 20 €. Libro electrónico: 10,99 €.

Por Gabriel Zanetti

Hace no poco tiempo prefiero las novelas breves. Las largas me generan desconfianza; se asoma la posibilidad de que abunde demasiado en trama, haya quinientos personajes, historias cruzadas, propuestas estructurales confusas, y, sobre todo, floritura, aquel exceso que algunos confunden con expresividad. Por supuesto existen novelas largas notables -últimamente escasas. Mi teoría: en menos metros de carrera se reducen las posibilidades de fiasco y mal rato. La paciencia del lector, supongo, es cada vez menor.

Pedro Mairal, argentino nacido en 1970, autor de libros de poesía, crónicas y novelas vuelve a experimentar en la ficción con La uruguaya. Lucas Pereyra es el narrador y protagonista, escritor porteño, arrastra un matrimonio que está en las últimas -envuelto en cierta celopatía, agobio por la paternidad, frustración sexual-, en un viaje a Montevideo para girar un dinero -se pierde mucho por el cambio oficial del Estado argentino, por eso saca cuenta bancaria en Uruguay-, se encandila con una poeta uruguaya llamada Guerra. De acá en adelante se desarrolla la tensión sexual, el nerviosismo de los que empiezan a conocerse, la culpa frente a su esposa -de hecho es la narrataria de la historia, Pereyra le habla a ella. El desenlace me lo voy a guardar para quienes leen hasta llegar al final.

A fin de cuentas cualquier novela puede terminar en culebrón. No es el caso de La uruguaya, lo digo de inmediato. Y la razón tiene que ver con el trato del texto. No de la historia, del texto. Eso es probablemente lo que distingue algo bueno de algo mediocre y relamido. En este sentido Mairal tiene la mano firme. Además de cierta contemporaneidad de la novela hay elementos sobresalientes. Nociones de que el lenguaje no es solo para contar, sino que además puede expresar con elegancia lo mismo que está diciendo pero de otra manera. Me explico con una cita: “La plata había formado mi lengua. Una vez le robaron a mi hermana dos chorros en un taxi y, cuando ella los puteó, uno le dijo a otro: ¿Viste cómo le suena el billete cuando habla? Ese salteado de las consonantes adecuadas: coacola por coca cola, caallo por caballo, ivertido por divertido, too ien por todo bien”. Un poco más adelante: “Y yo después me había dado el lujo de hacerme el descarriado, el artista sin empuje empresarial, el bohemio. Era un lujo más. El hijo sensible de la alta burguesía”.

Esa manera de definir al personaje me parece excelente. Hay mucho más de lo anterior en el libro. Tal vez lo más importante al escribir cualquier cosa es lograr hacerlo con dignidad, porque todas las historias, como dicen por ahí, están escritas. La distinción está justamente en todas las nociones que tiene el autor sobre literatura, en la suma de lecturas que hay sobre el texto. En este sentido Pedro Mairal no decepciona.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+

0 comentarios