www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

POR LIBRE

En un discurso de guante blanco, Rajoy pone en evidencia al PSOE

martes 30 de agosto de 2016, 19:32h

Mariano Rajoy, si no el mejor, es uno de los parlamentarios más brillantes del Congreso. Domina la oratoria, puede ser mordaz con sus buenas dosis de humor gallego y emplea las metáforas como pocos. Tiene un pico de oro. Pero en el discurso de investidura ha preferido el fondo que la forma. En tono conciliador, tranquilo, pausado y hasta sonriente, Rajoy ha resultado convincente, pese a que no le sirva para nada. Porque, salvo Ciudadanos y Coalición Canaria, el resto del Hemiciclo no le ha escuchado. Venían todos con tapones en los oídos.

Rajoy ha sintetizado los motivos por los que se presentaba a la investidura: “España necesita un Gobierno con urgencia, los españoles han señalado con claridad su preferencia por el PP y no existe una alternativa razonable que no sea radical, ineficaz e incierta”. Nadie le puede discutir ni una sola de estas razones.

Rajoy, además, también para nada, ha ofrecido hasta siete pactos nacionales a todos los partidos, en especial al PSOE en las siguientes materias: el empleo, las pensiones, la financiación autonómica, la unidad de la nación, hasta en la violencia de género, la energía y la ciencia. Ha centrado su discurso en proponer consensos a todos como “representantes de la soberanía popular”. Pero 180 diputados seguían con sus tapones puestos. Unos consultaban los mensajes del móvil, otros se cachondeaban con risitas y Pedro Sánchez parecía seguir en la playa. Estaba como levitando. Creo que ni llegó a mirarle.

Solo estuvo agresivo, aun sin elevar el tono, al referirse al desafío secesionista que pretende “la liquidación de la soberanía nacional y del respeto a la ley”.

Presumió, como siempre, y como siempre con razón, del éxito de la política económica de su Gobierno que al llegar al poder, España era el país de la eurozona que más desempleo generaba y ahora es el que más empleo crea. Pero los 180 de marras no querían escucharle. Zapatero, mientras, charlaba con Maduro en Caracas.

Un gran discurso, en fin, de Rajoy que ha cumplido con su obligación de presentarse a la investidura y que ha puesto en evidencia el surrealismo de Pedro Sánchez. Y, aun así, el próximo 2 de septiembre saldrá del Parlamento con una derrota honrosa: 180 a 170.

Pero, como adelantó en exclusiva El Imparcial, está dispuesto a volver a la carga en una segunda investidura. O para salir elegido presidente o para cerrar el paso al Gobierno de todos los colores, radical, ineficaz e incierto, que le gustaría encabezar a Pedro Sánchez. Como diría Alfonso Guerra, para que a España no la reconozca ni la madre que la parió.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (14)    No(1)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.