www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

DESDE ULTRAMAR

Trump-Clinton, Ayotzinapa y Peres

jueves 29 de septiembre de 2016, 20:29h

Tres temas nos interesan esta semana. Iniciemos. El 26 de septiembre de 2016 han coincidido sendos sucesos que merecen nuestra reflexión y una lectura oportuna: se ha efectuado el primero de los tres debates programados entre los avejentados candidatos a la presidencia estadounidense y se ha conmemorado de manera notable y provocativa (que no provocadora) el segundo aniversario de un verdadero crimen de Estado que ha manchado inexorablemente el nombre de Enrique Peña Nieto y su gobierno: la desaparición de 43 estudiantes normalistas en Ayotzinapa.

Una nota no puede tapar la otra, por eso las invoco y las hago partícipes en ambos hemisferios, urbi et orbi. Comienzo por Ayotzinapa, un nombre perverso donde manifestantes simpatizantes de un partido político contrario al PRI, se les quiere silenciar para no obstruir el mitin de la esposa del alcalde recién perredista y antes priista. Secuestran autobuses para sus traslados, cogen uno cargado de droga de un cártel que se venga tachándolos de ser afines a sus adversarios narcotraficantes, despareciéndolos en consecuencia. A partir de allí y mediando la entrega de los 43 ¡por parte de la policía municipal! que es la representante del Estado mexicano, así sea en un ámbito municipal, se esfumaron sin rastros, porque lo de quemados no cuaja y otras explicaciones como su arrojamiento al mar, no es posible aún verificarlo.

Más graves resultan los señalamientos a las fuerzas armadas, acusadas de colaboracionistas. El embrollo ya ha visto pasar dos procuradores de justicia y un expediente que apilando sus folios, llega al cielo. Espeluznante historia porque coloca a las autoridades mexicanas al servicio de cárteles de la droga y a las fuerzas armadas las mancilla porque, en vez de abrirse a las investigaciones se niegan a conceder accesos a los investigadores y reculan en declaraciones al paso. Peña Nieto queda enlodado por ser su comandante en jefe. Solo por eso, que no es poco, porque en efecto él no estuvo en Ayotzinapa, pero sus subalternos no cooperan. ¡Ahhh! y también porque el jefe de un Estado que entregó a esos estudiantes al narco, tal y como apuntan las investigaciones más aceptadas y para no entrar en vericuetos y demás prolegómenos de complicada hechura y probanza. Dos años que han generado protestas mundiales y locales y que adonde se pare Peña Nieto lo menos que le griten sea “asesino”. En 2014 Peña Nieto expresó a la sociedad mexicana: “superemos esta etapa” y “demos un paso hacia adelante”… ¡Vaya pedazo de…! Un “Ya supérenlo” imperdonable.

Dos años después los señalamientos crecen, Naciones Unidas recalca la falta de respeto a los Derechos Humanos en México, se invoca una reforma legislativa que delimite el fuero militar y hemos visto infinidad de marchas de protesta por el no esclarecimiento de los hechos, pese a las muchas personas consignadas, quedando la impresión de que no caen los verdaderos peces gordos. Este aniversario amerita recordarse.

En ese jaleo estábamos cuando se ha producido el debate Trump-Clinton, aburrido, repetitivo en los temas y los desplantes de los participantes. Hilaria y Donaldo, que poco aportan, solo institucionalizan un circo de una vetusta clase política estadounidense esclerotizada e incapaz de renovarse en sus rostros, ofreciendo a unos bastante ajados y deslucidos candidatos.

En efecto, la Clinton se vió más audaz en el debate y con un discurso más articulado, pero a mi juicio aún no la hace mejor candidata que ese burro en cristalería que es Trump. Porque ante la bajeza de Trump, su pusilánime actuar, su inoperancia, su fracaso empresarial, su racismo, su barbajanería y su chulería, Clinton nos deja un paso muy etéreo en puestos públicos. No se ha sacudido ser solo la esposa de y si me apura, como primera dama se la recuerda más por ser la oficial frente a “la otra”, más que por apoyar a su marido en articular un sistema de salud que fue frenado. No tenía facultades para apoyarlo, después de todo.

Trump puede ganar justamente porque es diferente a Clinton, puede romper estereotipos y alardear bravuconadas que le aplaudirán los ciudadanos, distante de quien que pertenece a una clase política. Eso puede ser atractivo y no lo sabremos hasta el 8 de noviembre. Trump reclama que los empleos y los millones de dólares se van de su país a México. Sigue haciendo una doble contabilidad, porque olvida la plusvalía que generan sus productos caros y su escamoteo de los derechos laborales de los mexicanos, que no se cuantifican pero valen mil y ¡vaya! que compensan las “pérdidas” que lloriquea como cerdo camino del matadero.

La verdad es que estos debates apenas nos darán posibilidades de conocer nada de los entresijos del poder. Ya sabemos que la vetusta clase política estadounidense siempre verá a su presidencia como negocio seguro. Tanto monta si Trump tiene intereses encontrados o conflicto de ellos. ¿Qué esperábamos? La Clinton no vende piñas, de manera que tampoco es garantía de transparencia.

Le comparto lo que un estudiante estadounidense me dijo en 2007, en vísperas de la candidatura que catapultó a Obama pasando por encima de Clinton. Decía que no le entusiasmaba que Clinton ganara la selección y la elección (de 2008) porque él había vivido gobernado solo por dos familias, los Clinton y los Bush, y en su concepción del poder público, su país merecía otros grupos accediendo al poder y no una cosa tan limitada a dos familias. No sé qué pensará hoy, pero de mantener esa postura, Trump ganará. Y pensar así multiplicado por miles, puede conseguirlo.

A otra cosa. Shimon Peres ha muerto y con él una mente conciliadora que estuvo a la altura de entender el conflicto árabe–israelí, impulsando soluciones viables. Cuán diferente del actual ejecutivo israelí, tan corto de miras y entrampando a Israel en su necedad y su discurso del miedo. Ya quisiera que sus funerales fueran tan concurridos como los de Peres. Pero no será. Al tiempo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.