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SÁNCHEZ CONTABA CON 178 DE LOS DIPUTADOS QUE VOTARON CONTRA RAJOY

viernes 30 de septiembre de 2016, 12:29h
Lo tenía resuelto, decidido y pactado. En la segunda sesión de la investidura Pedro Sánchez saldría elegido presidente...
Lo tenía resuelto, decidido y pactado. En la segunda sesión de la investidura Pedro Sánchez saldría elegido presidente del Gobierno con 178 votos: los del PSOE, Podemos y las agrupaciones secesionistas y de extrema izquierda. Todos los que votaron contra Rajoy, menos Bildu. Por eso el controvertido líder socialista se ha resistido como una pantera a las exigencias de los críticos. Por eso se resiste todavía, a pesar de que el PSOE está al borde del cisma.

Lo que ocurre es que Pedro Sánchez no sabe bien quién es Felipe González. El gran líder socialista cree que, en la operación personalista que pretende Pedro Sánchez para salvar el pellejo, el PSOE resultaría irremediablemente fagocitado por Podemos y por eso ha urdido la maniobra que, con la colaboración de Susana Díaz y los presidentes de Extremadura, Asturias, Castilla-La Mancha y Valencia, ha puesto a Sánchez entre las cuerdas. Seguramente González esperaba que, por decencia política, el secretario general presentaría su dimisión. En eso se ha equivocado. Sánchez hará una resistencia numantina, porque está claro que muy poco le importan ni España ni el PSOE sino su situación personal. Y aguantará lo que sea y lo que pueda. Si continuara contando con los 178 votos permanecer-ía impávido ante el escándalo producido que está deteriorando de forma muy agria la imagen del PSOE.

Lo que no ha medido Sánchez, lo que favorece a González y a los críticos, es que de esos 178 diputados con los que contaba el secretario general le pueden fallar varias decenas de socialistas. Eso ocasionaría su derrumbamiento final. El cadáver político de cuerpo presente que es Sánchez desde hace muchos meses sería enterrado definitivamente y sin pompas fúnebres.