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ENSAYO

Almanzor Amrani: El Príncipe. Entre el yihadismo y la marginación

domingo 02 de octubre de 2016, 18:38h
Almanzor Amrani: El Príncipe. Entre el yihadismo y la marginación

Península. Barcelona, 2016. 223 páginas. 18,90 €.

Por Alfredo Crespo Alcázar

El barrio ceutí El Príncipe se hizo famoso por la serie de televisión protagonizada por José Coronado y Álex González. Su audiencia masiva concluyó que era una de las zonas más peligrosas de España, debido a que el binomio islamismo radical y tráfico de drogas campaba libremente en su interior. Este es uno de los mitos que el autor de la obra derriba o, cuando menos, matiza.

Para tal fin, se sumerge en las calles de El Príncipe, convive con sus habitantes, entrevista a un buen número de personas anónimas (pero que tienen mucho que contar), así como a otras que pertenecen al mundo de la política, de las asociaciones religiosas y de la universidad. En consecuencia, Amrani pisa “el terreno” y, gracias a esta valiente metodología, traslada al lector lo que allí de verdad ocurre y lo que podría acontecer en un futuro no muy lejano.

Al respecto, lo primero que sobresale es el abandono institucional de El Príncipe, de ahí la insistencia de Amrani, compartida por muchos de los protagonistas con los que se cita, en exigir el establecimiento de una comisaría. Este fenómeno generaría dos consecuencias positivas. Por un lado, un sentimiento de pertenencia de sus habitantes a una misma ciudad (Ceuta). Por otro lado, si el Estado renuncia por dejación de funciones al monopolio de la violencia, habrá otros actores (con menos escrúpulos y con un exceso de intenciones delictivas) que ocuparán su lugar (bandas de narcotraficantes o apologistas de la yihad).

A partir de la labor de inmersión efectuada, traza la radiografía y hace el diagnóstico de las razones por las que El Príncipe se ha convertido en lo que actualmente es: un lugar marcado por la pobreza y la desesperación de sus gentes, lo que facilita las condiciones para que prospere todo lo relacionado con la ilegalidad. Sin embargo, el autor no se conforma con la mera descripción sino que advierte de los riesgos reales si no se revierte este panorama. El principal de ellos, el desarrollo del yihadismo, pese a su rechazo por la mayoría de los vecinos de la aludida barriada.

Al respecto, sobresalen las entrevistas de Amrani con integrantes del takfirismo, cuyo objetivo es el establecimiento de la sharia. La distorsión del lenguaje y la manipulación del significado de las palabras, orientada a la captación de nuevos miembros, caracteriza a sus proselitistas. A modo de ejemplo de esta afirmación, ante la pregunta del autor “¿ha enviado a jóvenes de Ceuta a luchar en la yihad salafista?”, la respuesta cínica de uno de los propaganditas de la citada ideología, representa el paradigma de la ambigüedad calculada e interesada: “Los hermanos de Ceuta que creen en nuestra misión de crear el califato son bienvenidos y tratados como iguales. Si necesitan nuestra ayuda, con gusto se la proporcionamos, porque compartimos el mismo objetivo”(p. 192).

En íntima relación con las estrategias de captación (cuyo objetivo prioritario son los más débiles mentalmente hablando y aquellos que no se sienten integrados en la sociedad), el autor aborda, con la ayuda de los entrevistados, el problema que supone el regreso de quienes han ido a hacer la yihad a Irak. ¿Volverán más radicalizados? ¿Actuarán como “lobos solitarios”? Con ello, Amrani pone de relieve uno de los asuntos que mayor espacio ocupa en la agenda de trabajo de los responsables políticos y de las fuerzas de seguridad del Estado.

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