www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

RELATOS

Jhumpa Lahiri: El intérprete del dolor

domingo 02 de octubre de 2016, 18:44h
Jhumpa Lahiri: El intérprete del dolor

Traducción de Gemma Rovira Ortega. Salamandra. Barcelona, 2016. 224 páginas. 18 €.

Por Jorge Pato García

Jhumpa Lahiri fue un descubrimiento para los lectores hispanoparlantes cuando se tradujeron sus libros La hondonada y Tierra desacostumbrada. El primero trataba de las vivencias de unos hermanos en un entorno hostil en el cual la hondonada que se llenaba de agua en la época de los monzones era algo más que un mero accidente natural. El segundo era un conjunto de cuentos en los que se nota la influencia de la trayectoria vital de la autora, nacida en el Reino Unido, en una familia bengalí, que se trasladó a Estados Unidos cuando Lahiri era niña.

No es de extrañar que Salamandra haya optado por traducir y editar la novela con la que Lahiri ganó el premio Pulitzer y que fue su lanzamiento al estrellato literario sin que haya dejado de caer en ningún momento. Con este volumen llegamos a los orígenes de la narrativa de esta autora, y quizás el haberlos descubierto mirando hacia el pasado sirve para apreciar con mayor intensidad la frescura de su estilo, la vitalidad que esconden sus palabras y la constatación de que su evolución como escritora ha sido más que positiva. Su fama internacional es la mejor muestra del reconocimiento por parte del público.

En El intérprete del dolor vamos a encontrar nueve historias, nueve cuentos, todos ellos con una fuerte carga emocional, en los que se hace un retrato social. Se desarrollan tanto en Estados Unidos como en la India, dos países de contrastes internos, pero aún mayores diferencias entre ellos.

Como nos tenía acostumbrados, Jhumpa Lahiri no distrae al lector con fuegos de artificio que sirvan de circunloquio vacío. Al contrario, cada una de las líneas de los distintos cuentos tiene una verdad, una vivencia y una cercanía que su autora sabe transmitirnos. No hay espacio para el relleno sin sentido, no hay párrafos que se puedan obviar, la urdimbre que teje la escritora convierte en esenciales todas y cada una de las palabras.

Es un libro breve, y cada uno de los relatos que contiene es también de corta longitud, pero no por ello dejan de ser intensos y, sobre todo, generan una reflexión o moraleja derivada de los acontecimientos que se relatan en cada uno de ellos.

Hay que dejarse llevar por los rincones a los que la escritora nos invita a conocer, hay que ponerse en la piel de los protagonistas de estas historias tan sentidas y tan vividas. En definitiva, hay que embarcarse en este viaje emocional, geográfico y social, para poder sumergirnos en todas esas emociones que contiene este libro.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios