www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Ildefonso Falcones: Los herederos de la tierra

domingo 16 de octubre de 2016, 18:15h
Ildefonso Falcones: Los herederos de la tierra

Grijalbo. Barcelona, 2016. 896 páginas. 22,90 €.

Por Jorge Pato García

En numerosas ocasiones los éxitos literarios que desbordan las previsiones puedan llegar a trascender más allá del ámbito de las letras. Esto ocurrió con La catedral del Mar, que ahora se convertirá también en serie televisiva que ha comenzado a rodarse. Ni el propio Ildefonso Falcones podía llegar a imaginar que más de seis millones de lectores fueran a comprar su novela, amén de aquellos que han accedido a la misma mediante alguna de las vías fraudulentas respecto a la propiedad intelectual. En el caso de esa novela las páginas de esa historia y el mundo literario se han quedado pequeños, de modo y manera que en la actualidad el sector turístico de la ciudad de Barcelona explota el filón creado a nivel internacional por la historia que se narraba en torno a la construcción de la iglesia de Santa María del Mar, reportando un beneficio económico a la ciudad que nunca tendrá el justo reconocimiento.

Después de mucho tiempo esperando el retorno a esta época tan bien tratada por Falcones, llega Los herederos de la tierra. Una vez más nos trasladamos al siglo XIV, pocos años después del punto final de La catedral del Mar. Barcelona es una ciudad en continua expansión, por eso ahora la acción se desarrolla en el barrio del Raval, donde se encuentran las Atarazanas Reales, ese lugar donde se construían las galeras de la Corona de Aragón, al que pertenecía el condado catalán. Allí, gracias al apoyo de uno de los hombres influyentes de la Barcelona de la época, Arnau Estañol, el joven Hugo Llor tiene un sustento, allí imagina cómo se convertirá en el futuro en un constructor de barcos, alcanzará la fama y sus naves obtendrán la misma gloria que los grandes barcos que proveen de victorias a la Corona.

Pero como siempre, los sueños van por delante la realidad y esta los trunca. Las intrigas y luchas de poder entre las grandes familias de la sociedad barcelonesa del momento, colocarán al joven Hugo en una disyuntiva entre la lealtad y la supervivencia.

Como novedad, Ildefonso Falcones nos deleita adentrándose de forma profunda e intensa en el subyugante mundo de la elaboración del vino. Hugo Llor acabará sumergiéndose en este territorio, aprenderá los secretos de la fermentación y elaboración de caldo, disfrutará de los frutos de la tierra y valorará un bien ante el que había vivido de espaldas toda su vida, pues hijo de marinero y trabajador de las Atarazanas su existencia había estado centrada en el mar. Pero no solo descubrirá la pasión por la enología, también encontrará el amor, el primer amor, el amor de juventud. Esta primera incursión en el universo gobernado por los sentimientos, contará con el añadido de ser un amor prohibido, ya que los usos de la época y la imposibilidad de la mezcla de religiones harán más apasionante, y más peligroso, este romance.

Con Los herederos de la tierra volveremos a la etapa feudal, a las luchas por alcanzar más cuota de poder incluso que el mismísimo rey, una época de la Historia que, en el caso de España, finalizará con el golpe sobre la mesa de los Reyes Católicos. Pero hasta ese momento, y unido a la más que eficaz prosa de Falcones, tenemos un relato que cautivará sin duda alguna a millones de lectores. Con el listón muy alto por el éxito obtenido con su novela anterior, se aprecia que aún existe frescura, intensidad y capacidad para embelesar a quien quiera viajar de nuevo al punto donde le dejó La catedral del Mar.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios