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ELECCIONESEEUU

No todo es la Casa Blanca: ¿Qué más se decide el 8N?

No todo es la Casa Blanca: ¿Qué más se decide el 8N?
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Elecciones a parte del Senado, a la Cámara y en 12 estados. Por Borja M. Herraiz

Casi toda la atención mediática mundial en torno a las elecciones en Estados Unidos del próximo 8 de noviembre gira en torno, como no podía ser de otra manera, a saber quién será el nuevo inquilino de la Casa Blanca, si Hillary Clinton o Donald Trump.

Sin embargo, ese martes de dentro de apenas 15 días decide mucho más que la Presidencia de la primera potencia mundial, sino que también hay mucha tela que cortar en el Senado, la Cámara de Representantes y varios estados.

Senado

La Cámara Alta estadounidense renueva 34 de los 100 asientos existentes, por lo que el equilibrio de poder en el Senado es una de las batallas a tener en cuenta en la noche electoral.

En estos momentos, la Cámara está en poder de los republicanos, con 54 senadores. Por su parte, el Partido Demócrata cuenta con 44 asientos, mientras que los dos restantes pertenecen a independientes.

Con el poder senatorial en manos de los republicanos, la votación del 8 de noviembre es crucial para el GOP, pues de retener la Cámara Alta conservarían un considerable poder de veto en una hipotética Presidencia de Hillary Clinton, cuyas opciones de victoria se consolidan día a día.

En este sentido, de los 34 asientos a elegir, 24 pertenecen actualmente a senadores republicanos, de los que hasta ocho corren serio peligro de perderse en favor del bando demócrata y dos deben cubrirse por la jubilación de sus respectivos propietarios.

Uno de los que se encuentra en serios apuros para renovar el cargo es uno de los pesos pesados dentro del partido, Marco Rubio, senador por Florida y una de las grandes bazas de futuro del GOP, perjudicado por el castigo al aparato del partido en su guerra con Donald Trump. También corren peligro asientos en Illinois, Wisconsin, Carolina del Norte, Montana, New Hampshire y Pensilvania.

Por contra, el Partido Demócrata se las promete felices de cara a los comicios, pues los 10 asientos que pone en juego el 8 de noviembre tienen pinta de que lograrán ser retenidos y podría robar hasta media docena, lo que les podría hacer recuperar la Cámara Alta.

Según los sondeos, sólo el senador por Nevada Harry Reid, líder a su vez de los progresistas en la Cámara y con asiento desde 1987, se está viendo con apuros en la reelección. Su caída podría suponer un duro varapalo más en lo simbólico que en lo numérico para los demócratas.

Cámara de representantes

No menos dura que en el Senado será la pelea por la Cámara de Representantes. La Cámara Baja, que se compone de 435 asientos, pone en liza todos sus escaños.

Actualmente, el Partido Republicano cuenta con una holgada mayoría con 247 congresistas, doce más de los que marca la mayoría. Con este poder en la Cámara Baja, sumado a la también mayoría con la que goza en el Senado, el poder legislativo de los conservadores es muy importante y, de mantenerse, comprometería mucho una Presidencia demócrata durante los próximos dos años, que es lo que dura un mandato de un congresista.

Los sondeos prevén que los republicanos mantengan la mayoría, si bien ésta podría verse reducida, restituyendo el equilibro cameral con el Senado. El GOP se sigue haciendo muy fuerte en los distritos rurales y los de poblaciones pequeñas y medias, mientras que los demócratas apuntalan las ciudades.

En este sentido, el mapa de las elecciones a la Cámara de Representantes volverá a teñirse, en un 80 por ciento, de rojo, pues el sistema, al igual que en las elecciones presidenciales, las circunscripciones electorales se hacen en base a la demografía y no a cuestiones de demarcaciones geográficas.

De los 435 congresistas, hasta 43 asientos vacantes, 18 demócratas y 25 republicanos, corresponden a jubilaciones de sus hasta ahora propietarios.

Estados

Otra encarnizada batalla va a ser la que se viva en los doce estados que acuden a las urnas para elegir gobernador. Los territorios con elecciones estatales son Washington, Oregon, Montana, Utah, Dakota del Norte, Missouri, Indiana, Carolina del Norte, Virgina Occidental, Delaware, Vermont y New Hampshire.

En este frente, los demócratas vuelven a ir con cierta ventaja, si bien es muy ajustada en varios casos. En principio, los sondeos señalan que los progresistas conservarán cuatro estados (Delaware, Washington, Oregon y Montana), apuntalando la cornisa noroeste, y el GOP, dos (Dakota del Norte y Utah).

El meollo de la elección de gobernadores se concentra en los territorios del medio este, pues hasta la mitad de las gobernadurías en juego cuentan con encuestas muy ajustadas entre los dos candidatos.

Los tres que se juegan el todo por el todo son los que acuden a su primera reelección, que podrían perder el respaldo de sus vecinos a las primeras de cambio: Maggie Hassan, demócrata en New Hampshire; Pat McCrory, republicano de Carolina del Norte; y Mike Pence, repúblicano en Indiana.