www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

DOCUMENTAL

Oasis: Supersonic, ¿y si los Gallagher lo hubieran dejado en Knebworth?

Llega a los cines el documental Oasis: Supersonic, un repaso a la leyenda de la banda formada por los polémicos hermanos Gallagher, desde que salieron de un sótano en los suburbios de Manchester hasta que hicieron historia ante 250.000 personas en Knebworth en 1996.
 Liam y Noel Gallagher
Ampliar
Liam y Noel Gallagher (Foto: Tim Abbot)

OASIS: SUPERSONIC

Director: Mat Whitecross
País: Reino Unido
Música: Rael Jones
Reparto: Noel Gallagher, Liam Gallagher

Sinopsis: Documental sobre la legendaria banda británica Oasis, compuesta por los hermanos Liam y Noel Gallagher, dos jóvenes de Manchester con una vehemente y arrolladora personalidad que en los 90 consiguieron convertir a su banda en la más grande del planeta. Los productores de Amy entregan este film en el que retratan a los hermanos y su relación con las drogas, sus míticas peleas -hoy en día no se hablan-, su rivalidad consanguínea, y sus opiniones sobre el britpop y el rock & roll.

Lo mejor: La música | Un montaje rítmico y entretenido | Las imágenes inéditas | La estructura circular.
Lo peor: El inevitable tono amable.

Lo malo de un documental producido por los propios protagonistas de la historia a contar es que es inevitable cierto tufillo a autobombo. Lo bueno es que si esos protagonistas son Noel y Liam Gallagher, la autopromoción es sinónimo de polémica. Así que Oasis: Supersonic, la cinta que repasa los orígenes de la banda británica y su trayectoria hasta el mítico concierto en Knebworth Park en 1996, es, por lo pronto, entretenida de ver. El ascenso supersónico de unos chavales de los suburbios de Manchester, de padre maltratador y madre coraje, que pasan en menos de tres años de ensayar en un sótano y tocar en tugurios a convocar a 250.000 personas en el parque más grande de Inglaterra tiene potencial cinematográfico en sí mismo. Como extras, una revisión a la intrahistoria cainita más explotada que disimulada por los líderes de la banda, una realización ágil y efectiva y, como no podía ser de otra manera, mucha música, música hecha himno, música que enganchó a una generación previa a la omnipresencia de Internet, de otra industria musical y de una clase de, si se quiere, rock de masas prácticamente irrepetible con las reglas de hoy.

Si el lanzamiento del documental es una forma de preparar el terreno al hipotético regreso de la banda –sobre el que se especula, quizás más por ganas de los fans que por indicios reales, casi desde su disolución en 2009- no está claro. Por el momento, el director, Mat Whitecross, ha logrado poner de acuerdo a los Gallagher para juntar sus voces en la película. Porque Noel y Liam no han estado nunca en la misma habitación durante la preparación del documental, pero son sus relatos en off, junto a los de los testigos de su historia –el resto de componentes de Oasis, su madre, su hermano mayor, su productor…-, los que componen la cinta. Y esa irreverencia y ambiciosa chulería que fue parte fundamental de su leyenda se sigue explotando veinte años después, en la narración de dos cuarentones –en realidad Noel está casi ya en los cincuenta- que revisitan, a golpe de ‘f-word’, recuerdos a caballo entre la realidad y el mito amplificado por los medios.

Ahí está la firma exprés de su primer contrato discográfico después de que el productor Alan McGee los escuchara en un bar de Glasgow en el que tocaron por los pelos; la deportación desde Holanda tras meterse en una pelea de 'hoolingans' que los llevó a las páginas de los tabloides cuando aún apenas se les conocía como banda; el desastroso concierto en Los Ángeles que empezó con demasiado ‘crystal meth’ y terminó con una bronca encima del escenario y Noel desaparecido dos semanas, en las que escribió algunos de los temas del que sería su segundo disco, (What's the Story) Morning Glory?... Todo, con la competitiva relación de amor-odio de los Gallagher y sus formas de gestionar la fama como telón de fondo, y siempre en el debate entre la suerte y el destino, entre estar en el lugar adecuado en el momento preciso y haber nacido para ser una de las mejores bandas británicas de todos los tiempos.

Quizás es ahí donde la cinta podría haber afinado más, haber analizado los factores contextuales del éxito de Oasis más allá de su música. ¿Por qué ellos sí? ¿Por qué en tan poco tiempo? ¿Qué ofrecían que el público necesitara tanto? Cuestiones por las que se pasa de puntillas, como también se relegan a un plano muy secundario el enfrentamiento abierto entre Oasis y algunos de sus competidores directos, especialmente Blur, que alimentó a principios de los noventa ríos de tinta en la prensa musical más sensacionalista.

Producida por Asif Kapadia, el director de Amy, ganadora el año pasado del Oscar el mejor documental, Oasis: Supersonic ofrece un buen puñado de imágenes inéditas de la banda británica, sobre todo de sus primeros ensayos y de algunos ‘backstage’ de su etapa más temprana. Por lo demás, Whitecross suple escasez de material audiovisual en unos noventa en los que no existían smartphones capaces de rodar una de Scorsese con animaciones excelentemente trabajadas, que saben mantener el ritmo.

La cinta arranca el 10 de agosto de 1996 en Knebworth, con imágenes de la banda llegando en helicóptero al primero de sus dos llenos seguidos en el parque británico. Y todo el metraje constituye un gigantesco flashback de los últimos tres años hasta volver a dejar a los cinco componentes de Oasis a bordo de ese helicóptero, verlos bajar en el escenario y hacer historia. Para los más románticos, esa estructura circular funcionará como una perfecta máquina de nostalgia de un pasado mejor, en el que las estrellas del rock salían de barrios bajos, triunfaban como un relámpago mientras se drogaban, vivían en altibajos emocionales y creaban, hasta morir (como Amy) o cargarse su carrera (como Oasis); esos que piensan, como llega a fantasear el propio Noel en el documental, que el 11 de agosto del 96 debería de haber sido el último concierto de la banda. Para los más optimistas, una señal más de la deseada vuelta de Oasis, ese, el mejor Oasis.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.