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ASÍ HA REACCIONADO EL MUNDO A LA VICTORIA DE TRUMP

Europa, fría, euforia en la ultraderecha y Cuba y México, expectantes

EL IMPARCIAL/Efe
La inesperada victoria de Donald Trump en las presidenciales de EEUU ha desatado una cascada de reacciones internacionales.
 El presidente ruso, Vladímir Putin, asiste a una ceremonia de presentación de credenciales diplomáticas en el Kremlin, en Moscú
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El presidente ruso, Vladímir Putin, asiste a una ceremonia de presentación de credenciales diplomáticas en el Kremlin, en Moscú (Foto: Efe)
Entre la sorpresa, el desconcierto y, aquí y allá, el miedo y la euforia, recibía el mundo la victoria de Donald Trump en las presidenciales estadounidenses. Además de la cada vez más débil fiabilidad de las encuestas, la llegada del empresario a la Casa Blanca venía a reafirmar una división profunda en EEUU que, de alguna forma, se traslada también a la comunidad internacional. Los estados de la Unión Europea han reaccionado de una manera más bien fría, felicitando al nuevo presidente por lo que es, al fin y al cabo, la voluntad de la mayor parte de la ciudadanía del país, pero guardando las distancias y en estado de alerta a lo que venga a partir de ahora. Sin embargo, las derechas extremistas de países como Francia, Alemania o Hungría han celebrado la victoria de Trump por todo lo alto. También Putin ha abierto los brazos al nuevo inquilino del Despacho Oval mientras que Cuba mira con preocupación al futuro próximo del deshielo entre ambos países.

Una de las primeras en felicitar a Donald Trump cuando el recuento parecía dibujar ya el escenario definitivo fue la ultraderechistas francesa Marine Le Pen, un mensaje que extendió "al pueblo americano libre" a través de su cuenta de Twitter. Dentro de su partido, el vicepresidente Steeve Briois, en otro tuit consideró que a la vista de lo ocurrido en Estados Unidos, una victoria de Marine Le Pen en Francia en las presidenciales del año próximo también es posible. "El 95 % de los medios de Estados Unidos hacían campaña contra Trump. Todo el sistema se movilizó contra él", subrayó Briois. "La elección de Donald Trump es una bofetada a los periodistas y a los 'expertos' del pensamiento único. ¡Una gran esperanza!", añadió.

En el Reino Unido, el líder provisional del eurófobo Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), Nigel Farage, bromeó sobre la posibilidad de que sea representante del republicano Donald Trump en Bruselas. "¿Me va a ofrecer un trabajo? Espero que lo haga. Él va a necesitar a un adecuado embajador euroescéptico en Bruselas para la Unión Europea. Yo preferiría ese trabajo", declaró el político británico en unas declaraciones a la radio de Londres LBC.

El líder del ultranacionalista Partido Liberal Democrático de Rusia (PLDR), Vladímir Yirinovski, invitó a los periodistas a un copa de champán para celebrar la victoria del republicano Donald Trump. “Venció el mejor de los dos candidatos que se sometieron al veredicto de los electores estadounidenses", dijo a la prensa Yirinovski, y vaticinó que con la llegada de Trump a la Casa Blanca, serán levantadas las sanciones contra Rusia por su participación en la crisis ucraniana.

Otros partidos de extrema derecha en Holanda, Italia y Alemania calificaron el triunfo de Trump como algo “histórico”, una “victoria del pueblo” y “una señal de aviso a todo el establishment", respectivamente.

La destinataria de esta última advertencia, la canciller alemana Angela Merkel, ha seguido la línea de tibieza del resto de mandatarios moderados europeos inaugurada por Mariano Rajoy. Merkel ofreció su “estrecha colaboración” a Trump sobre la base de los valores compartidos" de democracia, libertad y respeto al otro, y recordó que la relación transatlántica es un puntal en la política exterior de su país. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, admitiendo la importancia de “mantener el diálogo”, sí se mojo algo más al reconocer que la relación será "más difícil" con un Trump imprevisible.

En general, la comunidad internacional, especialmente la UE y la OTAN, quiere mantener "los fuertes vínculos" con Estados Unidos. Después de una campaña presidencial en la que el candidato republicano advirtió que de llegar a la presidencia se replantearía algunos aspectos de la política exterior estadounidense, dirigentes europeos y mundiales han destacado la necesidad de colaborar.

Los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, Donald Tusk y Jean-Claude Juncker, abogaron por reforzar la cooperación con Estados Unidos. "La asociación estratégica entre la Unión Europea y los Estados Unidos está enraizada en nuestros valores comunes de libertad, derechos humanos, democracia y en la creencia en la economía de mercado", declararon Tusk y Juncker en un comunicado conjunto.

"Hoy es más importante que nunca reforzar las relaciones transatlánticas. Solo cooperando más estrechamente la UE y EEUU seguirán marcando la diferencia cuando aborden desafíos sin precedentes como el Estado Islámico (EI), las amenazas a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, el cambio climático y la migración", agregaron.

La primera ministra británica, Theresa May, otra de las protagonistas de un año políticamente convulso por el Brexit, destacó que el "Reino Unido y EEUU mantienen una relación especial y duradera, basada en los valores de la libertad, la democracia y la iniciativa". Agregó que ambos países "son, y seguirán siendo, fuertes y cercanos aliados en comercio, seguridad y defensa".

La "solidez" de la relación bilateral también fue destacada por el primer ministro italiano, Matteo Renzi, y por el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy.

El futuro de las relaciones transatlánticas es otra de las preocupaciones de la comunidad internacional, toda vez que durante la campaña el nuevo presidente estadounidense se mostró crítico con el papel de los países europeos en la OTAN. "Es importante que los lazos transatlánticos sigan siendo fuertes", dijo hoy el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien ha subrayado la importancia del liderazgo estadounidense ante "los nuevos retos de seguridad".

Algunos líderes europeos, sin embargo, sí que han mostrado su satisfacción tras la victoria de Trump. Y si en Europa hay un presidente satisfecho, es Vladimir Putin, que nunca ocultó sus preferencias hacia el republicano, frente a la demócrata Hillary Clinton. "Putin expresó su esperanza de poder trabajar conjuntamente para sacar las relaciones ruso-estadounidenses del estado de crisis, así como para resolver problemas de actualidad de la agenda internacional y buscar respuestas a los retos de la seguridad global", informó el Kremlin. El presidente ruso aseguró que un diálogo constructivo entre Moscú y Washington, basado en la igualdad y el respeto mutuo, responde a los intereses de los pueblos de Rusia y Estados Unidos, y de toda la comunidad mundial.

Otro satisfecho, el primer ministro húngaro, Viktor Orban: "Felicitaciones. ¡Qué buenas noticias! La democracia sigue viva", escribió Orbán en su página de la red social Facebook, poco después de que se confirmara la victoria de Trump.

Por su parte, Turquía, aprovechó para insistir en la extradición desde Estados Unidos del islamista Fethullah Gülen, a quien considera inspirador de una intentona de golpe de Estado del 15 de julio pasado. "Felicitamos al señor Trump y le pedimos que nos entregue a Gülen", declaró el primer ministro turco, Binali Yildirim, durante un discurso televisado.

Fuera de Europa, el foco está puesto en Latinoamérica y, especialmente, en México, objeto de buena parte de los ataques y promesas radicales del Trump de campaña. El presidente mexicano, Peña Nieto, informó que este miércoles sostuvo un diálogo "amable y respetuoso" con el mandatario electo de EEUU, con el que acordó reunirse "preferentemente" en la etapa de transición y avanzar en un "nuevo capítulo" de la relación bilateral. Con el triunfo de Trump, "se abre un nuevo capítulo en la relación de México y Estados Unidos que implica un cambio, un reto, pero también una gran oportunidad", afirmó en un mensaje a los medios de comunicación desde la residencia presidencial de Los Pinos.

Otro de los focos de preocupación se situó en Cuba, que ha visto a Trump atacar el proceso de deshielo arrancado por la administración Obama. Aunque tardó algunas horas, el mandatario cubano Raúl Castro envió finalmente un mensaje de felicitación a Donald Trump sin que se publicara su contenido. Es, por el momento, la primera y única reacción del gobierno cubano al resultado de las elecciones estadounidenses, que tiñe de incertidumbre el proceso de normalización de las relaciones entre ambos países. Aunque inicialmente no se opuso al deshielo, en el tramo final de la campaña, Trump se mostró del todo contrario a la relajación de sanciones y las políticas de acercamiento a la isla impulsadas Obama y aseguró que revertiría este proceso.