www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Jorge Galán: Noviembre

domingo 20 de noviembre de 2016, 16:35h
Jorge Galán: Noviembre

Tusquets. Barcelona, 2016. 275 páginas. 18,00 €. Libro electrónico: 8,49 €.

Por Daniel González Irala

El 16 de noviembre de 1989 aparecieron en la Universidad Católica de San Salvador los cadáveres de cinco jesuítas y dos religiosas más, al que habría que unir el de monseñor Romero (asesinado tiempo antes pero por las mismas razones), miembro igualmente de la orden referida. La novela o crónica novelada en forma de investigación y entrevista a, entre otros, supervivientes de la orden como Tojeira, milicianos o personas relacionadas con el Gobierno de Cristiani, resulta de lo más abarcadora en cuanto al hecho y al cómo se narra, y, a su vez, estricta con los sucesos acaecidos desde finales de los ochenta (o quizás desde que estos religiosos decidieron abandonar su España natal allá por 1948) y que todavía retumban en nuestros días a través del espejo latinoamericano que nos mira y desde el que somos mirados.

Entre ellos quizás el rector de la UCA, Ignacio Ellacuría fue el más conocido, dada su labor de compromiso también académica de la mano de filósofos como Zubiri en su País Vasco natal. Seis hombres buenos, inteligentes y en busca de la verdad (a las mujeres se las obvia un poco más) de un pueblo que va entrando en conflictos civiles, formándose una guerrilla y creciendo una clase social que por momentos se hace poderosa y que son los militares.

Múltiples son las referencias que se nos ocurren en este sentido y si bien Noticia de un secuestro de García Márquez es una de ellas, parece ser mucho más realista la de Gomorra de Roberto Saviano, en tanto en cuanto aquí el autor es no solo juez, sino también parte, ya que la publicación del manuscrito original le ha costado el hecho de no poder volver a su propio país, El Salvador.

Por otro lado, es un ejemplo de cómo el periodismo es un oficio donde la primera persona (que aparece en exclusiva en un párrafo a lo largo de todo el libro, como un mero gesto) es solo cordón humeante y a punto de romperse desde el que ofrecer una realidad ya prediseñada y donde el riesgo está en exponer los hechos desde una suerte de voluntad de objetividad francamente difícil de encontrar y muy honesta. Tal vez la distancia temporal con respecto a los asesinatos así lo haya propiciado. Desde España, numerosos intelectuales se han manifestado en contra además de la extradición del autor.

De la melancolía y profunda extrañeza que esta sensación produce hallamos eco en una de las primeras frases del libro, “volver para marcharse es como no volver, porque uno sólo regresa al lugar al que pertenece”. Esta frase, que identifica el horror y la lucha de los miembros de la Compañía de Jesús por las raíces y la libertad de un pueblo, bien podría ser la de tantos y tantos migrantes ya sea forzados o libres que pueblan nuestro planeta.

Sabemos igualmente que estamos ante una poderosa novela gracias al gran potencial de las imágenes con las que contamos; y es que aunque a veces la línea disuasoria entre ficción y documental es prácticamente inapreciable, existen terrores que no son ni deben ser ajenos a ninguna de las dos categorías.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios