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TRIBUNA

La empresa privada y la constitución de EEUU

martes 20 de diciembre de 2016, 20:33h
Los ciudadanos de los Estados Unidos de América (EEUU) han elegido a un empresario como presidente, pero eso es algo que no debería sorprendernos demasiado, porque significa que la nación vuelve a sus orígenes. EEUU se formó a partir de concesiones administrativas a sociedades de capital por acciones para efectuar asentamientos coloniales, que luego se acabaron transformando en una democracia política representativa y con división de poderes. El gobierno corporativo sirvió de modelo para el gobierno político, o dicho de otra manera, el derecho privado estuvo antes que el derecho público y las sociedades, primero que las concesiones.

Los primeros asentamientos británicos en la costa este de Norteamérica empezaron en 1606 por medio de contratos reales de concesión a dos sociedades mercantiles para establecer las llamadas "first colony" y "second colony”. Los estatutos sociales preveían un consejo de administración de trece miembros para cada una, y otro de igual composición, pero común para las dos, llamado el "Council of Virginia." Los socios designados para los cargos residían en Londres.

En 1620 se elaboró la considerada como primera constitución que hubo en EEUU, el llamado “Mayflower Compact”, entendiendo por “compact” una alianza o pacto entre los suscribientes, que eran parte de un grupo de emigrantes que iban a bordo del buque Mayflower, quienes tras cruzar el océano Atlántico acabaron en el Cabo Cod en Massachusetts, donde el azar y las tormentas les llevaron. La expedición iba en realidad a la colonia de Virginia y quien pagaba el viaje era la “Company of Merchant Adventurers of London”, cuyo objeto social era el comercio de paño. Pero los colonos, viendo que no habían llegado al lugar previsto, se consideraron libres para establecerse allí y formar un gobierno, y firmaron el contrato constitucional en el mismo barco.

Unos años después se otorgó otra concesión a la “New England Company for a Plantation in Massachusetts Bay” (NEC), cuyo rasgo más destacado no fue lo que ponía, sino lo que no ponía el contrato, pues se omitió un detalle que luego sería clave para el futuro suyo, y tomando una perspectiva amplia podemos decir que hasta de los EEUU: el lugar donde se celebraría la asamblea general anual de accionistas. Es verdad que los colonos eran mayoritariamente puritanos y aunque elegían a sus cargos, solo lo hacían previo examen de sus creencias religiosas y tras comprobar que eran miembros de la iglesia local. Es decir, que el estatuto de ciudadano era bastante restringido.

Más adelante en la sede de la NEC en Inglaterra se alcanzó el acuerdo conocido como el “Cambridge Agreement”, también decisivo, porque un grupo de accionistas decidieron emigrar y comprar su parte a los que no querían irse al nuevo mundo. Al final ese acuerdo sirvió para que la plantación de Massachusetts se convirtiera en la primera colonia en la que el consejo de administración no residía en Inglaterra, lo que representó otro paso notable hacia la independencia.

La carta colonial de la concesión estaba pensada para la gestión de una corporación privada, o sea de una empresa, y las necesidades coloniales, o ciudadanas podríamos decir también, no encajaban siempre exactamente en ese molde. Los órganos societarios que estaban previstos eran: un presidente o gobernador, un vicepresidente, una asamblea general de accionistas y un consejo de ayudantes o adjuntos, similar a lo que se entiende como un consejo de administración actualmente en una empresa. Este órgano servía a la vez como cámara alta legislativa y tribunal judicial de apelación.

La carta le daba a la asamblea general la autoridad para elegir a los funcionarios del gobierno y para elaborar las leyes coloniales. En la primera reunión, a la que solo asistieron ocho miembros, ellos mismos se constituyeron como consejo de dirección y votaron, en contra de lo que decía la carta, que el director y subdirector los elegirían ellos entre si. No obstante, posteriormente varios socios pidieron que les enseñaran la carta constitucional, y de esa forma se enteraron quién era el órgano encargado de elaborar las leyes y que todos los “free men” formaban parte de la asamblea general. Y aunque acabaron pidiendo que se cumpliera lo que decía la Carta, también fueron conscientes que el aumento de ciudadanos hacía que eso resultara impracticable.

El asunto terminó con una elección de diputados o representantes y la asamblea reservándose los principales poderes, como establecer los impuestos, la distribución de tierras y la admisión de nuevos socios. Después decidieron que el consejo de administración se reuniría aparte, pero que ambos órganos juntos aprobarían las leyes. “The Body of Liberties of Massachusetts” fue el primer código legal que hubo en EEUU e incluía la protección de derechos individuales que hoy se consideran básicos en un estado de derecho.
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