www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

FELIPE VI: ANTE TODO LA UNIDAD DE ESPAÑA

sábado 24 de diciembre de 2016, 21:41h
“No es tiempo para España de fracturas internas”, ha dicho Felipe VI en su bien meditado discurso navideño...

“No es tiempo para España de fracturas internas”, ha dicho Felipe VI en su bien meditado discurso navideño, pronunciado este año en su despacho del Palacio de la Zarzuela. La Monarquía parlamentaria garantiza conforme a la Constitución la unidad de España y el Rey, sin eufemismos ni medias tintas, ha recordado, desde el sosiego de la Navidad, el pensamiento que comparte la inmensa mayoría de los españoles, pues a ellos, a todos los ciudadanos y las ciudadanas libres e iguales ante la ley, corresponde decidir el destino de España. Defendió el Rey la España “consciente, solidaria y firme en sus valores” y la “convivencia democrática basada en el respeto a la ley”, así como “el derecho de todos los españoles” a tomar las decisiones que afectan a la nación.

Don Felipe demostró un gran dominio de las cámaras, se expresó con la palabra exacta, la vocalización precisa y el ademán moderado. Domina el medio audiovisual. Su discurso se abrió a la esperanza. No resulta fácil ganar el futuro pero el pueblo español, en el ejercicio de la libertad democrática, tiene los horizontes despejados. No rehuyó el Rey referirse a la crisis política que ha supuesto un año con el Gobierno solo en funciones ni a los problemas económicos y laborales ni a la incertidumbre. Subrayó, sin embargo, la confianza que despierta el pueblo español, el cual ha sido capaz de superar la crisis económica y la fragmentación política.

Felipe VI ha subrayado la significación de la familia. Ha elogiado el esfuerzo de los empresarios y de los trabajadores. Ha recordado a los responsables de la educación y de la sanidad. Ha hecho hincapié en el enriquecimiento de la cultura española. Se ha inclinado por acelerar la construcción de Europa. Y ha hecho una alusión a los jóvenes a los que es necesario ilusionar ante el futuro en un tiempo presidido por el diálogo entre las agrupaciones políticas.

Felipe VI representa la unidad de España y el sufragio universal de los siglos. Está respaldado por la soberanía nacional representada en el Congreso y en el Senado. La ley de Abdicación, que era la de proclamación del nuevo Rey, se aprobó por el 86% del Congreso y el 90% del Senado, elegidos congresistas y senadores por la voluntad general libremente expresada. En poco más de dos años, Felipe VI ha consolidado su figura, se ha instalado en altas cotas de popularidad y ha demostrado seriedad y responsabilidad en el ejercicio de las asunciones de Estado, encomendadas al Rey por el pueblo español en la Constitución. Su discurso de Navidad ha sido un ejemplo más, y muy relevante, de buen sentido, de moderación y de prudencia. Y también de firmeza.