www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

CRÓNICA ECONÓMICA

España no podrá salir de la periferia

España no podrá salir de la periferia
Ampliar
jueves 02 de marzo de 2017, 10:36h
Su déficit le ancla en la zona de peligro. Por José Carlos Rodríguez
Según la visión centrípeta de las fluctuaciones económicas, merece la pena estar todo lo posible en el centro, en el ojo del huracán, cuando éste empiece a girar con calma. En un plato que gire con la suficiente velocidad, los elementos que estén en él experimentarán una fuerza centrípeta; esto es, que les aleja del centro. Quienes están ahí se encuentran como en el ojo del huracán, es decir, en calma en medio del caos. ¿Dónde está España? En la periferia. En la zona de peligro.

Eso no está en duda. La cuestión es si el cambio que ha experimentado nuestra economía nos acerca, si no al centro, sí al menos a sus inmediaciones. Y esto es lo que se plantea ABM Amro en un informe publicado el último día de febrero. Nuestra guía es la de Irlanda, un país que ha pasado de estar al borde de la quiebra y ser rescatado por la UE a ofrecer una seguridad a los inversores que se observa en la rentabilidad que les tiene que ofrecer el Tesoro de aquél país para que adquieran su deuda ha caído substancialmente.

España se salvó de ser intervenida por completo (el sistema bancario lo fue) por la actuación del BCE, por los recortes y las reformas de Zapatero y aquél Mariano Rajoy del lejano año 2012. Con la irrupción de Podemos, volvió el riesgo, ahora de cariz político. Pero, como reconoce ABM Amro, “esas preocupaciones se relajaron después de que en las elecciones de junio de 2016 volvió el gobierno de centro derecha en minoría”. En la actualidad, los bonos españoles están más cerca de los países periféricos, como Italia o Portugal, que de la zona intermedia, donde se encuentran Irlanda, Bélgica, Francia y Austria. El banco estudia la correlación entre el comportamiento de los bonos a 10 años de diversos países para situar a cada país en su categoría.

Eso es donde estamos. La cuestión es a dónde vamos. ABM recuerda que la competitividad de nuestra economía (basándose en el indicador del World Economic Forum) ha mejorado mucho desde 2011, su crecimiento desde 2014 (2,6% de media) sólo queda por detrás de Irlanda entre los socios del euro, y “el sistema bancario sigue desapalancándose firmemente, pero ya no tiene un riesgo sistémico”.

Pero no son todo buenas noticias. El banco señala el alto nivel de endeudamiento de nuestro país, y la medida en la que sigue abierto el déficit entre ingresos y gastos públicos. El informe muestra que “las finanzas públicas españolas necesitan una ulterior mejora si quiere que sus fundamentales sean consistentes con los de los países de la zona media”. Su nivel de endeudamiento, en el 99 por ciento del PIB, está en niveles que sí le sitúan en ese ámbito. Está entre Bélgica y Francia. Pero su déficit le aleja claramente de esos países. El déficit hasta noviembre es del -3,3 por ciento del PIB, pero la experiencia de los años anteriores con la evolución en el mes de diciembre (empeoramiento de 83 puntos básicos en 2015 y de 76 en 2016) hace pensar que acabaremos cerca del -4 por ciento. El informe recoge un déficit del -4,5 por ciento. Con todo, es cierto que seguimos lejos de esos países que están cerca, sin alcanzarla, de la ciudadela de la estabilidad.

El banco no se cree las proyecciones de déficit que hace el gobierno español, y prefiere guiarse por las apreciaciones del FMI, que cree que se reducirá al 2,2 por ciento en 2019. Entonces sí se acercará al terreno que pisan, hoy, Francia o Bélgica, pero quedará por encima de Austria o Irlanda.

Entonces, ¿puede España abandonar la zona de peligro e instalarse en ese terreno intermedio? Sí. Aún le llevará, dice el informe, dos o tres años. Y su prima de riesgo caería a las cercanías de la mitad de donde se encuentra ahora (unos 140 puntos básicos).

Pero de nuevo hay que tomar cierta distancia al respecto. Primero, “la reciente historia de consolidación fiscal de España no es muy buena”: el déficit se ha reducido poco, y con un crecimiento importante. Por otro lado, su alto nivel de endeudamiento la hace vulnerable al riesgo político, y a las turbulencias que el comandante Mario Draghi ya ha dicho desde la cabina que vamos a sufrir.

De modo que España ha logrado mejorar por la fuerza y la dirección de los vientos, pero no por sus propios esfuerzos. Y en cuanto el tiempo sea desfavorable se va a ver sin recursos para vadear el temporal. Y en tal caso no llegaremos al grupo de quienes tocan ya el centro y no ven la periferia.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.