www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Hacer o no hacer en la Unión Europea

martes 21 de marzo de 2017, 20:08h

Si el Reino Unido se va, Shakespeare se queda. La Comisión Europea (CE) acaba de presentar el “Libro Blanco sobre el futuro de Europa. Reflexiones y escenarios de los 27 en 2025”, donde dice que el debate se ha reducido, con un “enfoque engañoso y simplista”, a una elección entre más Europa o menos Europa, y que a la Unión Europea (UE) se le plantean cinco escenarios para su futuro.

El Libro se inicia con la frase más repetida en la historia de la UE, que está sacada del discurso que pronunció el ministro francés de Asuntos Exteriores Robert Schuman el 9 de mayo de 1950 en el Salon de l'Horloge del Quai d’Orsay en Paris, y que dice así: “Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto, se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho.”

La UE está metida en una parálisis de ideas que dejaría atónito al propio Hamlet cuando paseaba de noche por las murallas de su castillo en Elsinor. Y ese mantra, por mucho que se repita, ya no da más de sí. Sesenta y siete años para construir una organización política y no terminarla, son muchos años en cualquier sitio y en cualquier época, menos en Bruselas, donde parece que no pasa el tiempo. El método de construcción política de la UE ha dejado de ser progresivo y la organización ya no es programática, sino que se han transformado en una enfermedad crónica y en un espectro,respectivamente.

El Libro Blanco identifica los factores comunes impulsores de esta situación y señala el camino a seguir, que consiste fundamentalmente en debatir sobre esos escenarios y dejar que pase el tiempo. Cada una de esas posibles situaciones en las que se puede ver la UE es expuesta junto a sus efectos sobre las políticas y unas instantáneas ilustrativas. El Libro lleva, también, un anexo de como se ha hecho el Libro y otro en el que muestra otra vez los escenarios, pero en panorámica.

El punto de partida es el mismo en todos los casos y consiste en que los Estados miembros, que ahora son 27, se mantengan y actúen unidos. Para conseguirlo, la CE va a contribuir en los próximos meses con varios informes, de manera que la reflexión sea más profunda. Los asuntos que se propone tratar son también cinco: el desarrollo de la dimensión social de Europa, la profundización de la Unión Económica y Monetaria, el aprovechamiento de la globalización, el futuro de la defensa europea, y el futuro de las finanzas de la UE.

La CE afirma que la solución pasa por ampliar el futuro a cinco escenarios que, por orden de menos a más importancia, son los siguientes: 1º Cumplir el programa de reformas, 2º Solo el mercado único, ante la imposibilidad de llegar a acuerdos para hacer más en otros ámbitos”, 3º Los que desean hacer más en ámbitos específicos, 4º Hacer menos, pero de forma más eficiente, aumentar los logros en los ámbitos prioritarios y no intervenir cuando se constate que no aporta valor añadido, y 5º Hacer mucho más conjuntamente.

La organización internacional que comenzó con la Comunidad Económica del Carbón y del Acero, que siguió con la Comunidad Económica Europea y que ahora va por la fase de Unión Europea, se ha embarcado en un viaje interminable de constante reforma. Los tratados básicos se han modificado 6 veces: Tratado de fusión» (1965) Tratado por el que se modifican algunas disposiciones presupuestarias (1970), Tratado por el que se modifican algunas disposiciones financieras (1975), Tratado sobre Groenlandia (1984), Acta Única Europea (1986), Tratado sobre la Unión Europea (1992),Tratado de Ámsterdam (1997), Tratado de Niza (2001) y Tratado de Lisboa (2007). A lo que hay que añadir las cambios introducidos por los 6 tratados de adhesión: del Reino Unido, Dinamarca e Irlanda (1972), de Grecia (1979), de España y Portugal (1985), de Austria, Finlandia y Suecia (1994), de Chipre, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, República Checa, Eslovaquia y Eslovenia (2003) y de Bulgaria y Rumanía (2005).

El príncipe Hamlet, en su soliloquio, no simplificaba ni se engañaba al dudar entre ser o no ser, entre sufrir los reveses de la cruel fortuna o rebelarse contra un mar de adversidades y vencerlas, sino que tenía ante si cinco escenarios: 1º Morir, dormir, no despertar nunca, poder decir que todo se acabó y sepultar para siempre los dolores del corazón, 2º Dormir, tal vez soñar, sin saber qué sueños vendrán en ese dormir profundo de la muerte, 3º) Sufrir el implacable paso del tiempo, la injusticia del poderoso, el desdén del soberbio, la amargura del amor despreciado, el retraso de la justicia, la insolencia del subordinado y la hostilidad del mezquino, 4º) La muerte, ese país desconocido de donde ningún viajero regresa, y 5º) La conciencia, que hace de todos nosotros unos cobardes, que obliga a que la ardiente resolución original decaiga frente a la pálida mirada del pensamiento y a que las enérgicas empresas de trascendencia inmensa cambien de rumbo y perezcan.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.