www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

¿Hasta cuándo Maduro?

jueves 30 de marzo de 2017, 20:17h

La tiranía te ha permitido conservar tu poder, Maduro, del mismo modo que al usurpador del reino de Lombardía Grimoaldo, como le espeta el duque de Turín, Garibaldo. El soporte de tu poder, le dice, no es la piedad, como en los buenos gobernantes, sino la crueldad y la ira.

Te miras al espejo, Maduro, y en él contemplas al antihéroe de la espléndida ópera de Haendel, Rodelinda, que se representa estos días en el Teatro Real, que se hace a traición con el trono de Bertarido. Como Grimaldo, Maduro, eres un antihéroe desalmado, un felón de tu pueblo al que privas de su destino; un pueblo oprimido por tus desatinos, prisionero de tus caprichos, encadenado a tus fruslerías; un pueblo hambriento, injuriado, herido por una presunta ideología liberadora a la que dio nombre un oficial del Ejército.

Siempre he desconfiado de los ismos precedidos del apellido del promotor porque encierran personalismos derivados del carisma presunto de un líder que entiende el poder como propiedad exclusiva y excluyente. Es simplemente patética la transmisión hereditaria del carisma y aún más esperpéntica la pervivencia de una ideología o movimiento político sustentado en la espada y en los espadones. ¡Vivan las cadenas! gritan tus incondicionales -que, a pesar de los pesares, sigues manteniendo- en un irracional y ahistórico aullido que nos retrotrae al absolutismo político.

No soportas, Maduro, la crítica, como tampoco a la oposición. No soportas la libertad ni las ansias de libertad y de bienestar de tu pueblo para el que eres candado y no llave. No soportas que se afirme que Venezuela no es una democracia -aunque la apellides de popular, populista o bolivariana (la democracia nunca ha necesitado de apellidos) -y no lo es porque en las democracias el Parlamento se reúne libremente, para legislar y controlar al Gobierno. Y en Venezuela no puede hacerlo porque no lo permites. No hay democracia sin separación de poderes (y tú los tienes todos en tu mano concentrados) y sin tutela judicial efectiva de los derechos individuales (y ¿quién se atreve a reclamar ante el temor de ser proscrito o encarcelado?).

¿Hasta cuándo, Maduro?

Enrique Arnaldo

Catedrático y Abogado

ENRIQUE ARNALDO es Catedrático de Derecho Constitucional y Abogado. Ha sido Vocal del Consejo General del Poder Judicial

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (17)    No(1)

+

0 comentarios