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MEMORIAS

Françoise Frenkel: Una librería en Berlín

domingo 23 de abril de 2017, 19:15h
Françoise Frenkel: Una librería en Berlín

Prefacio de Patrick Modiano. Traducción de Adolfo García Ortega. Seix Barral. Barcelona, 2017. 18,50 €. 9,99 €.

Por Ángela Pérez

“No sé muy bien a qué edad se remonta mi vocación de librera, en realidad. Ya desde niña me podía pasar las horas muertas hojeando un libro con imágenes o un gran volumen ilustrado. Mis regalos preferidos eran los libros, que se acumulan en las estanterías de las paredes de mi habitación”. Con esta declaración comienza Una librería en Berlín, las memorias de Françoise Frenkel, nacida en la ciudad polaca de Piotrków Trybunalski en 1889 y fallecida en Niza en 1985. Este es el único libro de la escritora judeopolaca, una enamorada de la galaxia Gutenberg y de Francia, y su cultura, en cuya capital estudió literatura, doctorándose en la Sorbona. Esta devoción la llevó a abrir en 1921, junto a su marido, Simon Rachenstein, una librería en Berlín, La Maison du Livre Français, hecho que da título a la traducción española del libro, aunque el original sea Rien où poser sa tête, algo así como “Ningún lugar para reposar”.

La vida de Françoise Frenkel -llamada en realidad Frymeta Idesa, que se cambió el nombre por ese amor al país galo-, tiene mucho de novelesca, al menos lo que se conoce de ella, que no es mucho. Con la llegada de Hitler al poder se inicia una convulsa y terrible etapa del Viejo Continente. En 1933, su esposo abandona la capital alemana para exiliarse en Francia. Años después, en 1939, le sigue su mujer, que evoca y describe en su obra el clima implantado por los nazis: “Cuando pienso en los últimos años tan atormentados de mi estancia en Berlín, de nuevo veo ante mí una cadena de hechos alucinantes […] Recuerdo la aparición de un jefe con cara de robot, cara en la que el odio y el orgullo estaban tan profundamente marcados que en ella había muerto todo sentimiento de amor, de amistad, de bondad, de piedad… Y alrededor de ese jefe, con voz histérica, una muchedumbre hechizada capaz de toda violencia y de todo asesinato”.

Los destinos de ambos son, sin embargo, finalmente bien distintos, aunque, extrañamente, Françoise Frenkel no se refiere nunca a su marido en estas memorias, lo que Patrick Modiano, autor del prólogo de Una librería en Berlín, atribuye a que cuando los escribió no sabía la suerte que él había corrido. Mientras que Simon Rachenstein es arrestado y muere en Auschwitz en 1942, Françoise Frenkel logrará escapar de la Ocupación de Francia por las tropas nacionalsocialistas y pasar a zona libre. Después de un primer intento de llegar a Suiza, en el que fracasa y es incluso encarcelada, lo consigue en uno segundo. Las dos tentativas son minuciosamente contadas por ella.

Y si accidentada es su vida, no lo es menos lo ocurrido con su único libro. Se publicó originalmente en Ginebra en 1945 en la editorial Jeheber, pero se perdió su rastro hasta que muchos años después, por casualidad, lo descubre en un mercadillo el escritor Michel Francesconi en uno de los mercadillos de libros en Niza, que siguen la estela de los célebres bouquinistes de París. El ejemplar llega al sello Gallimard y este lo recupera en 2015. Ahora Seix Barral lo pone a nuestro alcance, incluyendo también el estupendo prólogo del Premio Nobel de Literatura 2014: “Su libro será siempre para mí la carta de una desconocida, olvidada en la lista de correos desde hace una eternidad y que parece que recibes por error, aunque tal vez eras en realidad su destinarario”.

Una librería en Berlín nos ofrece el testimonio de una superviviente, escrito sin un ápice de melodrama y que se lee con emoción. Destila una fe incombustible en la humanidad, pese a haber vivido en tiempos trágicos, persigue que “los muertos ni los oscuros sacrificios sean desconocidos”, y está dedicado “a los hombres de buena voluntad”.

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