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SÁNCHEZ CONTRA RUBALCABA

lunes 26 de junio de 2017, 13:59h
Pedro Sánchez, el podemizado, no puede ocultar la ojeriza con que distingue a Alfredo Pérez Rubalcaba. En su entorno, no se contiene...

Pedro Sánchez, el podemizado, no puede ocultar la ojeriza con que distingue a Alfredo Pérez Rubalcaba. En su entorno, no se contiene en lanzar los dardos más venenosos contra su antecesor. Le parece atroz que Rubalcaba, un hombre de Estado como demostró cuando la ley de Abdicación, prefiriera a Susana Díaz y proclamara, como Felipe González, como Joaquín Almunia, como José Luis Rodríguez Zapatero, como José Bono, las ventajas para el PSOE de mantener la tradicional posición socialista de centro izquierda, en lugar del brusco viraje a babor timoneado por Pedro Sánchez.

Rubalcaba es mucho Rubalcaba y seguro que las agresiones y los desprecios de Sánchez le entran por un oído y le salen por el otro sin romper ni manchar su cerebro razonador. Sí preocupa, sin duda, a Rubalcaba los bandazos de la secretaría general del PSOE, la pérdida de identidad del partido, los manoseos de las agrupaciones secesionistas y la actitud genuflexa de Pedro ante Pablo.

El nuevo secretario general está llevando hasta el paroxismo la tradición de laminar de su entorno y de los puestos clave a los que no sean sumisos y complacientes. Pedro Sánchez no quiere bromas y pretende que la unidad del partido se nutra en la docilidad y en la rígida disciplina a su favor. Soportó demasiadas humillaciones cuando, en octubre del año 2016, le escabecharon. Ha retornado con el ánimo presto y la decisión clara de cercenar las cabezas políticas del PSOE que no se inclinen ante él.

No se da cuenta, por cierto, el señor Sánchez que son muchos los militantes socialistas que, en su contienda con el exsecretario general, están al lado de Alfredo Pérez Rubalcaba.