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EN CATALUÑA, LOS INTELECTUALES CONTRA EL REFERÉNDUM ILEGAL

lunes 24 de julio de 2017, 11:46h
Juan Cruz ha hecho, una vez más, un servicio notable al sentido común. En un extenso informe que...

Juan Cruz ha hecho, una vez más, un servicio notable al sentido común. En un extenso informe que publica el diario El País, agavilla la opinión de una serie de intelectuales con especial incidencia en la vida de Cataluña, donde todos ellos viven.

Así, el académico Francisco Rico asegura que el referéndum es un “puro disparate, un ridículo desternillante”. Valentí Puig escribe: “La idea de considerar no demócratas a quienes no voten en un referéndum ilegal es una provocación incontrolada”. Isabel Coixet dedicó un extenso artículo a rechazar la maniobra de Puigdemont, Junqueras y el pobre Arturo Mas. Nuria Amat afirma: “El 1 de octubre es el último cartucho para engañar a los catalanes de buena fe”. Javier Mariscal se ha expresado de forma rotunda: “Si es como hasta ahora dicen que va a ser, yo no quiero participar en una chapuza…”.

Por su parte, Juan Marsé, que es el mejor escritor con que cuenta hoy la literatura española, asegura que el referéndum “es rigurosamente incompatible con un Estado de Derecho”. El gran Eduardo Mendoza lo califica de “proceso descarrilado”. Joan Manuel Serrat dice: “Yo no iría a votar a unas elecciones que no apelaran a la mayoría de la ciudadanía, que no fueran realmente vinculantes… porque los ciudadanos han de estar informados para que puedan decidir y en situación que su decisión no se vea condicionada”.

Hace unas semanas, un centenar de intelectuales publicaron un manifiesto contra el proceso puesto en marcha por Carlos Puigdemont, Oriol Junqueras y el pobre Arturo Mas. El actual presidente de la Generalidad está considerado como un político de tercera división, un dirigente cerril e indocumentado, un hombre sin relieve ni categoría.

Juan Cruz ha recogido la opinión de intelectuales de prestigio que se mueven en la izquierda progresista. El resultado debería hacer reflexionar a Carlos Puigdemont y sus cómplices. Pero perded toda esperanza. Seguirán en el sostenella y no enmendalla hasta que se produzca el estallido final para desdoro de todos los españoles, incluidos los catalanes.