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UNIDOS CONTRA LA TROPELÍA

martes 19 de septiembre de 2017, 14:23h
La página editorial de El Mundo del viernes pasado estaba escrita con un grave acento de verdad. “No es momento...
Las redes sociales se han hecho amplio eco del artículo de Luis María Anson, publicado en El Mundo y que reproducimos a continuación:



La página editorial de El Mundo del viernes pasado estaba escrita con un grave acento de verdad. “No es momento de discrepancias ideológicas o partidistas”, se lee. El atropello secesionista de un sector de la clase política catalana exige la unión contra la tropelía. Sin renunciar a la crítica razonable, tampoco a la discrepancia, los medios de comunicación constitucionalistas tienen la ocasión, incluso el deber, de mostrarse unidos contra el intento de fracturar España.

Sobran los comentarios catastrofistas, excluyentes y personalistas. “Si tras la muerte de Franco fue la sociedad entera la que logró la restauración de la democracia, ahora también es tarea de todos oponerse a quienes tratan de aniquilarla”; “si hay un momento que reclama la unidad de los constitucionalistas para hacer frente a las tentaciones totalitarias, ese momento ha llegado”, se lee en El Mundo.

La política seria consiste en prevenir no en curar. Sobre todos los Gobiernos de la España democrática, y en especial sobre los de Zapatero y Rajoy, recae una parte sustancial de responsabilidad de lo que ha ocurrido. Pero ante la situación actual, volver la vista atrás significaría convertirse en estatua de sal, como la mujer de Lot. No hay que llorar sobre la leche derramada. La situación límite que vive la nación española exige enfrentarse unidos al órdago secesionista. “El golpe institucional dado por el Parlament y el Govern de Cataluña obliga más que nunca a reforzar la unidad de todos los partidos que defienden el marco constitucional que nos dimos los españoles hace 40 años”.

Tras las sesiones bananeras del Parlamento catalán que anunciaban la dictadura totalitaria para Cataluña, Rajoy ha actuado con serenidad y firmeza. Ha convocado a los líderes de los partidos constitucionalistas, ha consultado al Consejo de Estado, ha apelado al Tribunal Constitucional, ha alertado a las Fuerzas de Seguridad y ha hecho declaraciones ante la opinión pública desde la moderación y la absoluta seguridad. La inmensa mayoría de los españoles están a favor de la actitud que han tomado el PP, el PSOE, Ciudadanos y las instituciones sindicales, empresariales y sociales de mayor relieve en España. El Rey, a quien el pueblo español encomendó en la Constitución el arbitraje y la moderación, ha mantenido una posición inequívoca y, según algunos, ha sido el “inspirador del frente común”. Al Gobierno le sobra fuerza para desbaratar la sedición y el intento de golpe de Estado con el que España se enfrenta. Después habrá que establecer, desde las diversas posiciones, la política que permita resolver una situación como la catalana que no se soluciona solo abortando la maniobra secesionista del 1 de octubre.

En los próximos días, solo cabe trabajar desde lo que se afirma en la página editorial de El Mundo: “Los logros de la Transición, fruto del esfuerzo de reconciliación y convivencia llevados a cabo por todos los ciudadanos hace 40 años, no pueden ser puestos en peligro por la obcecación de unos políticos que en una alocada huida hacia delante están hipotecando el futuro no solo de los catalanes sino de todos los españoles”.

La unidad de España está en peligro. Españoles, marchemos unidos contra la tropelía secesionista.