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JORNADA 4 - GRUPO C: ATLÉTICO 1 QARABAG 1

Un Atlético mejor tampoco le gana al Qarabag y queda casi sentenciado | 1-1
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Un Atlético mejor tampoco le gana al Qarabag y queda casi sentenciado | 1-1

martes 31 de octubre de 2017, 22:42h
El golazo de Thomas no sirvió para vencer a los azeríes, ni en la ida ni en la vuelta. Por Diego García

El Wanda afrontó la primera final de su corta historia con un rival inesperado para un duelo de tal trascendencia. El Atlético de Madrid tenía que ganar al Qarabag. Punto. Era una obligación mayúscula para seguir con opciones de clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones. No llegar a ese escalón supondría un palo económico y deportivo sobresaliente para la entidad colchonera y pareciera que cuerpo técnico y jugadores eran sabedores de la presión que les cayó encima en el último día de octubre. Porque su rendimiento no despegaría y se desataría una contrarreloj de 90 minutos. Su oponente era inferior en todos los parámetros del juego, pero había de demostrarlo.

Simeone eligió al mismo once que empató ante el Villarreal en Liga el pasado sábado para enfrentar la empresa más complicada en lo mental de lo esperado. Saldrían los madrileños con la intención de arrasar desde temprano. Imponer el ritmo, robar arriba gracias a la presión ardiente y doblegar, por rebose, a su oponente arrinconado. Como era costumbre en el Calderón. Y en el cuarto minuto Griezmann engatillaría una volea que atrapó Sehic y que susurró que lo estudiado se estaba cumpliendo.

Pero la ejecución del plan sólo sería racheada en el primer acto. No gozó de efecto continuado, quizá porque las dudas, los nervios y la falta de confianza se multiplicaron si el 1-0 de la Roma ante el Chelsea -a los 38 segundos de enfrentamiento- llegó al verde. Sea como fuere, con el paso de los minutos logró el Qarabag revertir las revoluciones disparadas de los locales para implementar un plan similar al establecido en la ida: aglutinar la posesión y ganar el centro del campo con la calma que le otorgaba a los visitantes el trío Almeida, Míchel y Qarayev. Y, en plena enmienda en favor del sistema dirigido por Gurban Gurbanov, Pedro Henrique retrató la endeblez defensiva de los rojiblancos. Su slalom, a la contra, desbordó a Gabi, Filipe y Godín. Savic salvó los muebles en el minuto 11. En el primer aviso.

Dos pérdidas de Thomas y otra de Gabi estiraron la superioridad posicional y en el cortejo de la pelota azerí. En consecuencia, cuando se cruzó el primer cuarto de hora, el Atlético se recluyó en su cancha, a la expectativa, sufriendo para dar dos pases seguidos y para recuperar el cuero con agilidad. Entonces, Correa amaneció, de nuevo, como el elemento diferente local. El argentino sería el protagonista de las dos llegadas que encendieron la actitud madrileña. Primero, devolvió una pared a Gameiro de tacón para que el galo marrara el mano a mano con el portero -minuto 16-; y, en segundo lugar, dibujó un pase entre líneas y en transición que el delantero francés convirtió en remate cruzado y córner -minuto 19-. Thomas enviaría al cielo la consiguiente jugada de estrategia botada por un Griezmann demasiado retrasado. Ausente.

Sólo Correa sería capaz de chutar entre palos antes del intermedio. Fue en el minuto 44 y redondeando una de las pocas combinaciones aceleradas y atinadas, precisas, de la delantera local. Sehic detuvo el intento. Pero el guardameta no tuvo que moverse en el tímido cabezazo de Godín -a balón parado- y el zurdazo, desde media distancia, que emitió un Filipe impaciente. La del brasileño constituiría la sensación extrapolable a la masa social rojiblanca congregada en la nueva casa atlética: el tiempo volaba con la posesión favorable a los visitantes.

No escaparía el esquema del Cholo de la fluida capacidad asociativa del Qarabag y, mucho menos, de sus propias indecisiones. Con la autoestima erosinada arriban los errores y, para desgracia de los capitalinos, éstos no se reproducirían sólo en ataque. Henrique volvería a avisar en el minuto 28. El extremo efectuó una diagonal y coronó el juego de pase de sus compañeros con un zurdazo que atajó Oblak en el primer poste. Y en el 40, en conexión simultánea con el segundo gol de El Saharawy ante el equipo de Antonio Conte -que complicaba el 9% de posibilidades de clasificación que las casas de apuestas entregaban a los colchoneros-, Godín cayó en un error grosero y cedió un saque de esquina de manera infantil. Centró Guerrier y Michel puso el testarazo en la escuadra.

Griezmann se iría a vestuarios con una falta lanzada fuera del arco desde la frontal. Gameiro provocó el derribo de Kuba en tal posición, tras un pelotazo lanzado desde la cueva por Savic. Él y sus homólogos en el conjunto madrileño fueron presas del desconcierto y la impotencia. Los visitantes provocaron faltas después de prolongar sus combinaciones y salipcarlas con muestras flagrantes de comodidad (sombreros y taconazos). La mentalidad local estaba anudada en sus fantasmas y la pladicez azerí se desnudaba palmaria. El fruto fue un 3 a 2 en tiros a puerta y pitos que bajaban desde la tribuna.

No pudo sostener su idea de fútbol Simeone y en el segundo acto, con la eliminación acechando, ordenó un paso al frente con todo. Con la épica y la urgencia por bandera, el escuadrón atlético reactivó la intensaidad y el asedio, y a los cuatro minutos de la reanudación Gameiro tuvo el empate precoz pero pedonó. Remató fuera el rechace de Sehic al chut angulado de Correa, con todo a favor. Había cambiado de ritmo un sistema rojiblanco muy adelantado, que arriesgaba. No le quedaba otra. Y el Qarabag rozó la sentencia en el 54. Gabi perdió una pelota en la medular y Almeida lanzó una contra que explotó Seydaev. El delantero amortizó la descolocación de la retaguardia local y centró para que Henrique hiciera el 0-2. Savic, una vez más, rescató a su equipo.

Pero con cambió el rictus el vigente semifinalista de Liga de Campeones. Ya habían acelerado y las tablas llegarían de una manera accesoria: Thomas puso en la escuadra, desde 25 metros, un taconazo de Griezmann. El mediocentro, que sería sustituido por Gaitán ante su gris duelo, devolvió la fe a los incrédulos. Corría el minuto 57 y el zapatazo del canterano incendió la convicción renovada de un asalto que se estiraría hasta el desenlace. Una salida y chut de larga distancia de Agolli (que detuvo Oblak sin despeinarse) sería el último estertor atacante de los visitantes. Porque jugarían en inferioridad numérica al ser expulsado, con roja directa, Pedro Henrique (pateó la cara de Godín, de forma accidental, en un balón aéreo dividido).

Con Filipe y Juanfran llegando hasta línea de fondo, el achique poblado de los azeríes sacarían sobre la línea de gol un remate de Saúl -acción de pizarra- que ya había superado a Sehic -minuto 65-. De inmediato, Gaitán, Griezmann y Correa probarían al arquero contrincante con disciplinas de remate variadas. La tormenta colchonera estuvo acompañada por los zurdazos del lateral brasileño. Las llegadas eran asiduas cuando Torres reforzó al arsenal -dando respiro a Gameiro-, Gurbanov quitó a su delantero para metar a Quintana, un antiaéreo, y hasta siete peones del Qarabag trataban de repeler, dentro de su área, la acumulación de centros laterales que le sobrevino.

A falta de un cuarto de hora, el tesón y orgullo del Atlético tocó su techo en esta temporada. Se interponía en su camino un muro, el cansancio y la impaciencia. Pero robarían muy arriba y competirían en torno a la frontal ajena durante la recta final. Almeida y Míchel se quedaron sin faros para ganar resuello en el esfuerzo defensivo e hilvanar contras que descongestionaran a su capacidad de sufrimiento. La falta de fuelle arreciaría y sólo Torres acertaría a volver a gastar los guantes de Sehic -cabeceó otro centro-. Inmediatamente después, Gabi descerrajaría un derechazo que el meta bosnio envió a córner -minuto 83-.

Godín y Savic dejaron de coquetear con adoptar el rol de delanteros centro para subir, en cada opción factible, en los cinco minutos postreros. Nueve jugadores visitantes se agolpaban en los últimos 20 metros de su cancha, repudiando cada balón en dirección a su portería. Le faltaba claridad en ese brete agónico a los españoles. Y, en el 87, Savic se expulsó al frenar el amago de contra que lanzaban los azeríes. Atravesando el 90, Saúl remató arriba un centro de Gaitán, uno de los escasos que consiguieron pescar los rematadores capitalinos. Veinte segundos después, Godín enganchó el envío de Juanfran para la enésima intervención de Sehic.

Griezmann, desacertado y descontexualizado, no llegó a rematar un pase de cabeza de Godín después del centro vertical de Gabi -jefe de las operaciones-. y Sehic tapó el zurdazo claro de Gaitán en en 94. El despliegue mejorado de los colchoneros no daría para salvar el primer acto atenazado y su falta de remate les limitó para ganar un partido al Qarabag. Tiró 33 veces, 10 de ellas a portería. Con este pitado resultado, el Atlético, vacío, sumó su tercer punto en cuatro jornadas. Roma, con ocho, y Chelsea, con siete puntos, parecen ya inalcanzables. La carambola resultante permite el billete a octavos si los españoles ganan a dichos equipos -en Stamford Bridge y de vuelta al Wanda- y esperar un tropiezo de italianos de ingleses contra los azeríes.

- Ficha técnica:

1 - Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe; Correa, Gabi, Thomas (Gaitán, m. 62), Saúl; Griezmann y Gameiro (Fernando Torres, m. 69).

1 - Qarabag: Sehic; Medvedev, Rzecniczak, Sadygov, Agolli; Gara Garayev, Almeida; Pedro Henrique, Míchel (Ismayilov, m. 91), Guerrier (Yunuszada, m. 63); y Sheydaev (Dani Quintana, m. 72).

Gol: 0-1, m. 40: Michel, de cabeza tras un saque de esquina. 1-1, m. 55: Thomas, con un derechazo a la escuadra desde fuera del área.

Árbitro: Deniz Aytekin (Alemania). Expulsó con roja directa a Pedro Henrique, del Qarabag (m. 59), y a Stefan Savic, por doble amarilla (m. 32 y 88), del Atlético. Amonestó al local Fernando Torres (m. 75) y a los visitantes Sadygov (m. 8) y Rzecniczak (m. 32).

Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada del grupo C de la Liga de Campeones disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante unos 50.000 espectadores.

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