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LA PROVINCIA DE BARCELONA PODRÍA INDEPENDIZARSE DE CATALUÑA

sábado 16 de diciembre de 2017, 18:16h
En las naciones históricas serias corresponde a todos los ciudadanos decidir si se acepta o no la secesión...

En el diario El Mundo, Luis María Anson publicó un artículo que ha merecido ser destacado de forma muy intensa en las redes sociales. Lo reproducimos a continuación.

En las naciones históricas serias corresponde a todos los ciudadanos decidir si se acepta o no la secesión de una parte de la unidad territorial. La Constitución española, en su artículo 168, establece mayorías cualificadas en dos legislaturas, tanto en el Congreso como en el Senado, y, finalmente, todos los ciudadanos españoles, libres e iguales ante la ley, toman en referéndum la decisión final.

Independizar una región española, después de 500 años de Historia unida, por dos diputados de un Parlamento regional, es un despropósito del más grueso calibre. Con los mismos sofismas argumentales del expresidente felón Carlos Puigdemont, del escurridizo Oriol Junqueras, del pobre Arturo Mas o de la taimada Carmen Forcadell, la provincia de Barcelona podría decidir su secesión de Cataluña.

A pesar de la volatilidad de las encuestas, varias de ellas coinciden en otorgar, en la provincia de Barcelona, mayoría a los partidos que respetan la Constitución. Si se produjera la victoria soberanista en general, pero la derrota del independentismo en la provincia de Barcelona, los partidos constitucionalistas podrían proclamar la secesión barcelonesa de Cataluña. Y no sería ese un esperpento superior a escindir Cataluña de España por dos votos de su Parlamento autonómico.

Si queda alguien con sentido común en los partidos soberanistas, y alguien debe quedar, su posición tras las elecciones del 21-D, sea cual fuere el resultado, sería proclamar que sus aspiraciones circularán por el artículo 168 de la Constitución, que estableció, para cuestiones de máxima importancia, mayorías cualificadas, igual que ocurre en todas las naciones democráticas. En otro caso, no solo la provincia de Barcelona, cualquier ciudad catalana con mayoría constitucionalista, podría ejercer su “derecho a decidir” la secesión del resto de Cataluña.

Afirmó Cayetana Álvarez de Toledo, en el acto en que recibió un premio de manos de Albert Boadella, que en las últimas décadas, por un apoyo coyuntural, el partido gobernante en España había hecho concesiones estructurales. A los separatistas catalanes hay que hacerles comprender que el chollo ha concluido y que la política arriólica de no hacer nada está arrumbada. El discurso del Rey, el 3 de octubre, colgó banderas nacionales en los balcones de todas las ciudades de España.