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PIENSA EL LADRÓN QUE TODOS SON DE SU CONDICIÓN

martes 19 de diciembre de 2017, 11:29h
El llamado referéndum del 1-O se ha convertido en paradigma de las trampas en las elecciones. Una simpatizante de ERC...

El llamado referéndum del 1-O se ha convertido en paradigma de las trampas en las elecciones. Una simpatizante de ERC presumía de haber votado en nueve urnas distintas. El censo fue una parodia; el recuento, un escándalo. Sin control de ningún tipo, los organizadores del “referéndum” certificaron los resultados que previamente habían acordado. En la república bananera de más baja estofa no se llegó nunca a la tropelía perpetrada en Cataluña por los partidos secesionistas.

Como piensa el ladrón que todos son de su condición, los secesionistas han anunciado un recuento paralelo para “evitar un pucherazo”. Las leyes electorales en España son especialmente severas en las cautelas garantistas. Es prácticamente imposible hacer trampas. Y en ninguna de las elecciones generales, autonómicas o municipales desde 1978 se denunciaron anomalías serias. Las elecciones en España son, por su transparencia y sus garantías, modelos a imitar y seguir incluso en países de alta tradición democrática.

Los secesionistas catalanes, maestros en la mentira y la manipulación, han lanzado ya la especie de que puede haber pucherazo y que por eso harán un recuento paralelo. Y bien. Está claro que de hacerse alguna trampa esa sería en el recuento anunciado por el separatismo. Los dirigentes catalanes soberanistas no están dispuestos a reconocer la derrota. Y si se produjera, exhibirían ante la opinión pública internacional unos resultados distintos para crear confusión e incertidumbre. Resulta incongruente y lamentable que el ministro del Interior, en lugar de sus habituales balbuceos a la defensiva, no denuncie con máxima energía el alcance y significado de la maniobra secesionista del recuento paralelo.