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CATALUÑA, SIN BARCELONA

sábado 30 de diciembre de 2017, 18:01h
El bloque secesionista sumó en las elecciones autonómicas catalanas, 2.062.878 votos; el bloque constitucionalista...

Antes de que Tabarnia se divulgara, Luis María Anson publicó en el diario El Mundo un artículo titulado Cataluña, sin Barcelona, que ha merecido incontables comentarios en las redes sociales. Lo reproducimos a continuación.

El bloque secesionista sumó en las elecciones autonómicas catalanas, 2.062.878 votos; el bloque constitucionalista, 2.211.010. Es decir, casi 150.000 votantes más se manifestaron a favor del respeto a la Constitución. En su día, Jordi Pujol, político de extraordinaria sagacidad, estimuló una ley electoral que potenciara las comarcas catalanas más próximas al independentismo y, por eso, el número de escaños engaña con relación al verdadero resultado electoral en votos. Y, por cierto, los dos millones del sufragio independentista se mueven muy lejos de los 5.500.000 electores.

Naturalmente que, después de 500 años de Historia unida, el futuro de Cataluña corresponde decidirlo a todos los españoles, libres e iguales ante la ley, no solo a los catalanes. En su artículo 168, así lo especifica la Constitución. Pero, subrayando lo que estipula ese artículo, dejemos claro que en las pasadas elecciones autonómicas el voto constitucionalista derrotó al voto secesionista.

En Barcelona, por cierto, los partidos que respetan la Constitución obtuvieron 47 escaños y los separatistas, 38. Los constitucionalistas se auparon hasta el 54,2% con 1.768.612 sufragios, frente al 43,8% del secesionismo con 1.431.682 votos. 336.930 barceloneses más se manifestaron a favor del bloque constitucionalista. Incluso en Barcelona capital, el constitucionalismo obtuvo 52,6% de los votos y 480.975 sufragios, derrotando al secesionismo, que se quedó en el 45,8% y 417.907.

Discrepo totalmente de lo que el separatismo catalán entiende por el derecho a decidir, pero si se aceptara ese entendimiento falaz, Inés Arrimadas podría plantear la secesión de Barcelona y su provincia del resto de la Autonomía de Cataluña. Donde las dan, las toman. ¿Quién entendería Cataluña sin Barcelona y su provincia?

Todas las cifras que en este artículo incluyo quedarán ligeramente perfiladas hacia arriba o hacia abajo sin que se altere su alcance sustancial, cuando se hagan definitivas.

El Partido Popular ha quedado reducido en Cataluña a la insignificancia tras las elecciones autonómicas. Mariano Rajoy, aunque descascarillado, continúa siendo el presidente del Gobierno y, desde la serenidad, tiene la obligación de actuar con máxima firmeza, sin hacer concesiones a los presuntos delincuentes que, elegidos o no, deben responder ante el Tribunal Supremo que los tiene encausados. Y, a pesar de la catástrofe del PP, las cifras en las autonómicas catalanas significan un retroceso considerable del secesionismo y una clara victoria en votos del constitucionalismo.