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JORNADA 28: EIBAR 1 REAL MADRID 2

El Real Madrid doma al Eibar y Ronaldo certifica los tres puntos | 1-2
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El Real Madrid doma al Eibar y Ronaldo certifica los tres puntos | 1-2

sábado 10 de marzo de 2018, 14:50h
Los de Zidane consiguieron domesticar a los vascos y su seriedad táctica les valió el triunfo. Por Diego García

El Real Madrid afrontó en esta jornada 28 la encerrona que supone jugar en Ipurúa. Todavía rescosa por el éxtasis continental, la delegación capitalina fue conducida al reconocible ritmo hiperbólico, de ida y vuelta, que dicta el Eibar cuando juega en casa. Zidane eligió recuperar la titularidad de Modric, Kroos, Isco y Bale para tal empresa, pero les costaría a su 4-4-2 domar las revoluciones disparatadas en las que se desenvolvería buena parte del envite. Entre otras cosas, porque el técnico galo quiso. Colocar al galés y a Ronaldo en punta les aseguraba una amenaza clara por medio del balón largo y al espacio.

Mendilíbar no defraudó y demostró que compite según sus parámetros y no en base a las características del rival. No varió su esquema (4-2-3-1) ni su estilo agresivo. En consecuencia, sus pupilos trataron de desatar un incendio de inicio, con una salida de vestuarios que quedaría retratada en el primer minuto. No obstante, en esos 60 segundos lanzarían tres centros sobre el área de Keylor Navas. Siempre desde el carril comandado por Capa y Pedro León, Inui pudo inaugurar el marcador en ese brete precoz. Perdonaría el japonés pero no lo haría su equipo, autor y gobernador de la intensidad y reducción de espacios flgurante. Al vigente campeón le resultaría imposible encdenar una posesión sostenida. Hasta el minuto 41 no lo lograría.

Así, con el diapasón por las nubes, los visitantes hubieron de remangarse para mostrar capacidad de resistenciua. La tormenta de envíos laterales no aflojaría en el primer cuarto de hora, por lo que Sergio Ramos se evidenció como el mejor de su camarín, uniformado como antiaéreo perfecto. Los vascos eludían sacar e cuero jugado, lanzaban pelotazos y, ya en campo ajeno, presionaban a toda cancha. Esa maniobra les ahorró sustos y les permitió apocar la calidad de Isco, Modric o Kroos, víctimas del mando del físico. Aún así, el malagueño localizó un centro que Bale cabeceó desviado en el séptimo minuto y a la contra. Era el aviso del favorito, que jugaría replegado y en contragolpe.

En cualquier caso, la propiedad del tempo y del peligro era local. Jordan lo reafirmaría en el minuto 19, cuando se fue de Modric y Casemiro por mor de su mayor convicción. El interior cedió para que Inui brindara a Kike García la mejor llegada de los armeros. El delantero descerrajó un derechazo, con rosca y desde el pico del área, que hizo volar a Keylor Navas. El meta 'tico' hubo de salir de su área, con urgencia, para evitar que el punta conrincante llegara a un balón vertical y a la espalda de la retaguardia de los de Chamartín. Había quedado claro que cada pérdida de balón era una imprudencia sobresaliente al tiempo que Varane se retiraba lesionado -entró Nacho-.

Le daría al Madid, limitado en ataque y en su relación con el cuero, para afianzarse en el esfuerzo de achique. Y es que juntaría líneas para provocar que el Eibar no tradujera su tendencia a la verticalidad en aproximaciones con tanta asiduidad. De esa forma, la inquietid sobre la meta de Navas se aplazaría hasta la media hora, cuando Pedro León emitió una falta lateral que fue rematada, en testarazo, por Jordan. Lo hizo en soledad y desde el punto de penalti. Pero perdonó. Para ese punto del esfuerzo el cansancio ya había amainado la coordinación de la presión vasca y el ardoroso despliegue de los sorprendentes candidatos a alcanzar la Europa League remitió.

Entonces, se granjeó el arrinconado centro del campo merengue espacios para que brotara su superioridad técnica. El primero de esos síntomas de mayor comodidad fue e advenimiento de la precisión y el tino en el pase. Marcelo estrenó esa nueva sensación con un balón en profundidad hacia el desmarque largo de Bale, que marraría en el mano a mano con Dmitrovic -minuto 32-. Y en el 34 se fractutaría el plan de Mendilíbar, pues su equipo abandonó el pelotazo desde la cuva para tratar de salir de forma combinada. Y Arbilla regaló la pelota a Modric. El croata, ausente, lenzó un pase de seda, con el exterior del pie, en dirección al delantero luso. Ronaldo eliminaría a su par con un formibdable control con el pecho y abriría el marcador con un derechazo a la cepa del primer poste.

La pegada del tercer clasificado castigó sobremanera al sudor derrochado por los locales. Y no sólo eso, pues se modificaría la morfología del envite: el Eibar replegó en fase defensiva, aflojó su nivel de esfuerzo, y el Madrid crecería con la posesión. En el 39 Ramos rondó el segundo gol con un cabezazo fuera de palos en un saque de esquina y en el 41 Dmitrovic salvó a los suyos después de la primera circulación fluida visitante. Ronaldo le dio final a la maniobra con varios amagues y un zurdazo exigente. Y Modric dio carpetazo a un primer acto ya domesticado por los madridistas con dos túneles consecutivos y un defchazo centrado. Aguantó el vendaval el coloso gracias a un serio desempeño que sembró el lugar para que floreciera la técnica.

Y en la reanudación quiso Zidane que se confirmara ese cambio de pentagrama. Pretenderían los visitantes hacerse con el balón y el mando del ritmo con mayor vehemencia. Y lo lograrían, con Modric y Kroos haciendose cada vez más grandes. Pero lo que ocurriría es que el Eibar menos identificable cazaría a balón parado: Pedro León sacó un córner que Ramis convirtió en golazo por medio de un cabezazo sublime desde el segundo poste -sin marcador-. Corría el minuto 50 y el imprevisto puso en cuestión la filosofía visitante. Sin embargo, el conjunto de Concha Espina no modificaría su rictus. Ni mucho menos. Aunque Keylor salvara, in extremis, un cañonazo de Pedro León.

Ronaldo respondería de inmediato con un intento que sacó Dmitrovic. A continuación, fue Modric el que, a través de una conducción delicada, se plantaría en el área para chutar demasiado angulado. Y en torno al minuto 60 Ronaldo se toparía de nuevo con el meta local, que en paarada maravillosa negó el tanto al luso, después de una precisa combinación entre Marcelo y Bale. Y el galés, en la siguiente jugada, probaría suerte sin dirección a centro de Isco. Había dado un golpe de autoridad el herido gigante. El arquero balcánico paso a ser el protagonista cuando los visitantes reclamaron un penalti y Ramis -con molestias- fue sustituido por Oliveira.

Los armeros retrasaron a Jordan para equilibrar más su esquema, anhelando neutralizar al cerebro croata. Aunque sacrificaran verticalidad y ambición ofensiva. Y a falta de 20 minutos Kroos e Isco -inocuo- obtuvieron el relevo de Lucas Vázquez y Benzema. Iba a por los tres puntos el bloque madrileño, que pasaba a competir con Bale como extremo zurdo. Arriesgaba el prepapador francés, que dejaba la banda de Capa algo descubierta ante la falta de compromiso defensivo del galés. Pero no le bastaba el punto. Y en el 75 Inui refrendó el riesgoso plantamiento, ya que remató con veneno uno de los centros laterales.

El desenlace se descorcharía con un respingo local. Oliveira pudo adelantar a sus vestuarios en otro córner botado por Pedro León. Otro marcaje deficitario estuvo a punto de costarle un disgusto a los madridistas -minuto 78-. Y segundos más tarde se rompío el Madrid, generando un dos para tres guiado por Jordan y que Kike García marró en la finalización. Y otra vez las sustituciones no restaron magnetismo a la idea de Zidane. Su abrazo por la verticalidad le robó el timón general del enfrentamiento pero le dio frutos. Ronaldo emergería en el 83 para desnivelar el devenir. Cabeceó a gol un centro descontextualizado de Carvajal. La puntería, otra vez al rescate. Y también la atención táctica, pues el 1-2 nació de un robo adelantado.

Charles y Diop participarían de la recta postrera en la que los armeros reivindicarían su competitividad. Jordan chutaría a las manos de Navas en el 89, en plena cosecha de centros laterales y jugadas de pizarra. No le quedaría otra al escuadrón merengue que defender su ventaja desde el cierre y la expectativa. Pero llegaría a buen término. Supieron los capitalinos cómo anestesiar el escurridizo libreto de Mendilíbar para apuntarse un triunfo valioso, sobre todo, desde el prisma de la autoestima. Los locales quedaron a dos puntos de la séptima plaza clasificatoria pero correspondieron con lo esperado: llevaron al defensor del título al límite. Sólo Barça, Atlético y Madrid les han ganado en su feudo.

- Ficha técnica:

Eibar: Dmitrovic; Capa, Arbilla, Ramis (Oliveira, min. 65), Cote; Dani García, Escalante (Diop, min 83): Pedro León, Jordán, Inui (Charles, min. 87): Kike García

Real Madrid: Navas; Carvajal, Ramos, Varane (Nacho, min.26), Marcelo; Kroos (Lucas Vázquez, ,min. 70), Modric, Casemiro, Isco (Benzema, min. 70); Ronaldo Bale.

Goles: 0-1, min. 33 Ronaldo. 1-1, min. 50, Ramis. 1-2, Ronaldo, min 84

Árbitro: Munuera Montero. Amonestó por el Eibar a Ramis y por el Real Madrid a Bale

Incidencias : Partido de la vigésima octava jornada de LaLiga Santander disputado ante 6.707 espectadores en Ipurua.

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