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PUIGDEMONT: DESTINO LA CÁRCEL

domingo 25 de marzo de 2018, 15:19h
Salvo circunstancias imprevisibles, en un plazo que tal vez no llegue a los tres meses, el expresidente felón Carlos Puigdemont ingresará en una cárcel...

Salvo circunstancias imprevisibles, en un plazo que tal vez no llegue a los tres meses, el expresidente felón Carlos Puigdemont ingresará en una cárcel española. El Tribunal Supremo no ha procedido contra él por sus ideas. En la democracia pluralista española, Puigdemont tiene todo el derecho a ser secesionista. A lo que no tiene derecho es a intentar la descuartización de España conculcando las leyes y arrollando lo establecido en la Constitución, que fue aprobada por la voluntad general libremente expresada de todos los españoles, entre ellos los catalanes. Los datos y los hechos acumulados por el magistrado Pablo Llarena en su impecable auto de procesamiento resultan abrumadores. El Tribunal Supremo acusa a Carlos Puigdemont, con un aluvión de pruebas, de los delitos de rebelión, sedición y malversación. Y por ellos se le va a juzgar, no por sus ideas.

Si grave, gravísima, es la acusación del Tribunal Supremo, lamentable resulta la mofa permanente que el expresidente trilero ha dedicado a España desde hace muchos meses. Incluso empezó a pasearse por Europa creyendo que podría burlarse impunemente de la Justicia y de la nación española. Al final ha caído en la propia trampa de su desdén. Los servicios de inteligencia españoles, el CNI, dirigido con mano certera por el general Félix Sanz, le han cercado y ha conseguido que se le detenga en la nación con legislación menos favorable para él: Alemania.

Carlos Puigdemont tendrá un juicio justo en España, que es un Estado de Derecho reconocido internacionalmente como una democracia pluralista plena y ejemplar. A la vista en los presuntos delitos que ha cometido desde hace muchos meses, a Carlos Puigdemont le esperan largos años de cárcel. Cataluña, antes o después, dispondrá de un Gobierno dentro de la ley y, con la normalidad, se irá olvidado poco a poco en toda España a este político de tercera división que ha hecho un daño incalculable a la imagen internacional de Cataluña y también a la de España.