www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

CARNE POLÍTICA DE PRISIÓN

lunes 21 de mayo de 2018, 12:43h
Turull y Rull tienen todo el derecho a ser independentistas. No tienen derecho a imponer sus ideas a través...

Turull y Rull tienen todo el derecho a ser independentistas. No tienen derecho a imponer sus ideas a través de un intento de golpe de Estado. No están en la cárcel por su ideología independentista. Lo están por su actuación como presuntos golpistas y deberán responder ante los jueces conforme a las exigencias del Estado de Derecho que es España.

El presidente marioneta Quim Torra adoptó, desde el primer momento, idéntica posición a la que mantuvieron y mantienen los prófugos y los encarcelados. Aparte de su repugnante racismo, esa circunstancia de proximidad a los golpistas le ha convertido en carne política de prisión. En cuanto se descuide, la Guardia Civil le detendrá y le pondrá a disposición del juez. Salvo, claro es, que Mariano Rajoy pastelee y le dé tiempo a escaparse y convertirse en un prófugo más, como el expresidente felón Carlos Puigdemont.

Si el presidente del Gobierno no necesitara de los cinco escaños vascos para aprobar los Presupuestos Generales del Estado, Joaquim Torra habría conocido ya la sombra alargada de los barrotes carcelarios. Su actitud constituye un permanente desafío al Estado, a la dignidad de España, a sus leyes y a su Constitución. Los juristas más serios coinciden en que bordea la ley, aprovechándose de la debilidad de un Gobierno cuyo presidente, Mariano Rajoy, no quiere conflictos y actúa con lamentable debilidad.

Lo de menos, con ser importante, es cómo se resuelva el desafío de Torra al nombrar su Govern. Lo de más es su racismo lacerante y el pulso que en las fronteras de la Constitución está manteniendo con el Estado. Carne política de prisión, son muchos los españoles que desean contemplar al presidente marioneta entre las rejas de la cárcel que se merece.