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TRIBUNA

El infierno

lunes 03 de septiembre de 2018, 20:16h

Anoche tuve un sueño, I had a dream, pero no tan bonito como el que tuvo Martín Luther King. Soñé en el infierno, pues aunque el Papa Francisco diga que ya no existe el purgatorio en el sentido clásico, lo cierto es que soñé en el infierno de toda la vida con ángeles caídos y demonios con rabo; si bien el ambiente estaba ya un poco más relajado, pues se permiten fiestas de carnaval donde los disfraces de cucarachas y grillos son los que tienen más éxito. Está permitido incluso pecar tres veces al día, pero, si te pasas de listo, los sindicatos defensores del sexo laboral te pueden denunciar ante la Inquisición que te condena otra vez a la hoguera.

Cuando desperté de tan terrible pesadilla, maldije a Sánchez y a todo su equipo de gobierno, pues enseguida vi que él era el culpable de aquel terrible sueño. Efectivamente, antes de acostarme, por mucho que zigzagueaba haciendo zapping con el mando, todas las cadenas de televisión y emisoras de radio no emitían otro programa ni cesaban de hablar todos los contertulios sobre lo mismo: las palabras y promesas de Sánchez que removería lápidas y tumbas, trasladando restos de muertos e inaugurando cementerios civiles por todo el territorio nacional con la excusa de la tan cacareada “memoria histórica”.

De verdad que he tenido una pesadilla de mucho cuidado, de la que todavía estoy sobreponiéndome de las consecuencias con mi malhumor por tan mala noche sin que pueda recuperarme del insomnio que tuve. Pues, desde que el nuevo gobierno de Sánchez no para de endilgar cada día la caza de brujas con lo del Valle de los Caídos, tengo jaquecas y sueños malditos con los fantasmas que surgen de las tumbas. Creía ya superados los odios, divisiones y guerras fratricidas, que han sido moneda corriente en España desde tiempos inmemoriales, pero veo que siempre hay quienes intentan remover los cimientos de las lápidas para empezar de nuevo.

Mientras el gobierno de Sánchez está todavía discutiendo sobre el pasado, echando la vista atrás sobre los años de la dictadura de Franco, la guerra civil, vencedores y vencidos, sobre monumentos históricos, tumbas y mausoleos, reabriendo de nuevo las heridas con revanchismos y discusiones fatuas, cuando se creían ya superados tales lances con la transición ejemplar y la reconciliación conseguida por el primer gobierno democrático de Adolfo Suárez; le están colando a Sánchez goles por la escuadra, como ha reconocido su ministra de Trabajo, en temas actuales y de la vida política de cada día, que no sabe ni puede resolver. Y, aunque haya dicho que espera tener resuelto el tema de la exhumación de los restos de Franco antes de las fiestas de Navidad, como regalo de año nuevo; no creo que resuelva los problemas de división interna que se producen con tales temas insensatos de la memoria histórica, removidos por los socialistas y sus adláteres, ni mucho menos los que tiene el gobierno sobre la mesa en relación con los frentes que se le están abriendo con la cesión de las pretensiones de sus socios parlamentarios podemitas y separatistas que mantienen a Sánchez en la Moncloa.

Le sería mucho más rentable, políticamente, resolver antes de Navidad los problemas que de verdad interesan a la gente sobre el paro, la sanidad y educación, la miseria de los sueldos y contratos basura -que tanto criticaron estando en la oposición-, la inmigración desbordada, el tráfico incesante de drogas, la ingente delincuencia de violencia de género, asesinatos, robos, etc.; y no hablemos ya de los separatistas en Cataluña, alentados por quienes ostentan el mando autonómico con el presupuesto público que todos pagamos, sembrando la división y el odio entre los ciudadanos con consignas y símbolos que conllevan la persecución, la violencia física y moral que no cesa y sigue cada día en aumento. Hasta en los países europeos, como Alemania e Inglaterra, han aconsejado a sus ciudadanos que no vayan a Cataluña por el ambiente de crispación y violencia.

Después de todo lo dicho, me he dado cuenta que no estaba soñando pues el infierno ya lo tenemos aquí y ahora. Espabilen y dejen ya de tomar el pelo a los ciudadanos, a quienes, mientras les están enredando con temas de tumbas y cementerios, les quieren meter goles por la escuadra aumentando impuestos, bailando a su vez el agua a quienes asesoraron a países como Venezuela, que tristemente van hacia la banca rota, con tal de seguir aupados en la poltrona del poder. ¡Y tu… Sigue soñando!

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