www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

MENÚ DE POBRE

La guerra ridícula: Junqueras frente a Puchi

lunes 22 de octubre de 2018, 20:27h

Oriol Junqueras quiere la cabeza de Puigdemont, de Puchi, y así se lo hace saber a Pablo Iglesias, por teléfono y en el morse del odio, durmiéndose de sí mismo, como aquella otra vez en el parlamento catalán, bostezando a ráfagas cerveza y cocido que solo queda en el recuerdo, con su carita tierna de osito peluche, la mirada perdida, las estrellas más allá de los barrotes, él fue un pringado y lo sabe, encerrado a cal y canto mientras el listillo hace ahora cónclave en Waterloo, todos los afines y seguidos alrededor de la mansión donde Bélgica sigue siendo una opción para eso, ricos y listillos, buenos caldos y mejores viandas, traje limpio, abrigo nuevo, el ruido de la calle y la temperatura de los semáforos, ganas de ser joven en el país donde la única preocupación es a qué hora sacará billetes del cajero automático.

El cónclave solo tiene una misión, que es la de seguir de actualidad, y así las llamadas son múltiples, desde ERC a PDeCAT, desde los CDR hasta los primos lejanos de Pujol o Mas, pero el caso es que solo viene el perro salchicha fiel, Torra, porque el San Bernardo está encerrado. La vida es dura, la vida es así, Puchi sabe poco de letra impresa, lo fundamental en toda leyenda literaria es el mártir, que en este caso le toca a Junqueras, porque nunca se vio a un desgraciado brindando con champán y de alterne por lo mejorcito de París, Bruselas y un largo etcétera. Oriol, grande como una O, Oriolo El Gorilo Sabio, sabe que tiene ahora él la sartén por el mango, y quiere freír a Puchi, vuelta y vuelta y sin ajo, mientras Pablo Iglesias aplaude, sin que en él fondo le importe, aquí cada uno va a lo suyo, la cuestión es que todos firmen y si hay bajas políticas, mejor, no te jode.

Las hojas volanderas no paran de sacar metralla limpia, recién estrenada, y así se desvela que Topor, mujer de Puchi, cobra seis mil pavos de la Diputación, en programas raros donde todo son subvenciones detrás de subvenciones, como en el dominó. Puchi ahora no tiene empresas, pero en el 2003 creó Catalonia Today, por la que cobraba 433.380 euros en lo dicho, subvenciones a fondo perdido. El encargo para la dirección del medio era, nada más y nada menos, que Stephen Burgen, afín a la causa secesionista, pero corresponsal de The Times. Luego, sí, cuando quiere ser alcalde de Gerona, gobierna a su antojo otra bicoca periodística, El Punt Avui, que recibe de la Generalidad 625.000 euros durante el 2016, más 1.9 millones de euros en publicidad, entre 2008 y 2014 cerca de 12.3 milloncejos. El independentismo para los listillos sigue siendo lo que fue, un negocio, mientras a otros los meten en el zoo, mucho barrote gordo y largo, sin que se preocupe por ellos nadie, ni una lata de algo barato les mandan.

El prófugo es el objetivo del preso –menudo título para novela negra- y todos, desde Sánchez a Iglesias, por supuesto, van a condescender y traerle la cabeza a prisión en bandeja de plata junto a un pollo asado del tamaño de un todoterreno. Puchi caerá por el desfiladero, seguido de Torra, porque la CUP ya está muy caliente, la calle más todavía, y eso no puede ser que aquí siempre cobren los mismos y se lleven las hostias sin consagrar los tontos. Oriol está muy caliente, ahora lo comprende todo, la cárcel da mucho tiempo que pensar y libre. Ahora entiende sonrisas, desdenes, la sonrisa del desdén, silencios largos, silencios cortos, boquitas pequeñas, la homilía del ratón.

Puchi piensa que su Waterloo es una fiesta y no se da cuenta del humo negro de su propio funeral. Ha llamado a todos, soplando muy fuerte por el cuerno de vaca, y no va nadie, el fiel Torra y cuatro indocumentados más. La era Puchi/Torra caerá con la fuerza del Imperio Romano gracias a una ventosidad de cíclope, por parte del preso más tierno de España, mezcla del oso Yogui con el perro mastín de Heidi. Oriol, sospechamos, se aferra más que nunca a su fe religiosa y a los amigos que no le han dejado tirado. Los barrotes más fuertes, los puentes más sólidos, son los de la confianza. Está más acompañado Oriol, sin nadie alrededor, que Torra y Puchi en loor de multitudes, sin darse cuenta de la parrilla a la brasa que se anuncia.

Lo gracioso es la especulación de que Topor, sí, rumana lista, ha vuelto a España porque ya rompe con Puchi. No se dan cuenta que La Xarxa -el programa semanal de dos horas por el que cobra seis euros- debe completarse con otros sabrosos emolumentos, como son los de editora de Catalonia Today y, sobre todo, los de presentadora de Catalan Connections (Punt Avui TV; 2,8 millones de subvenciones). Topor tiene que trabajar, hombre, que la cosa está muy fea, y el amor siempre puede esperar, si Puchi está ansioso ahí tiene a Torra para darle lametones y jugar con él por los pasillos inmensos de la mansión interminable con olor a Nenuco y lejía Conejo. Topor es mucho más sibilina que Marta Ferrusola (Pujol) o Helena Raskonik (Mas). Tiene la astucia del extranjero, ajena a la Nocilla y tocino de largos años de dictadura o de los mismos cuentos, repetidos y cutres. La gracia de venir entera de fuera sin haber sido criada aquí y españolizada.

El motor inmóvil –desde Aristóteles- mueve todo el universo desde su celda de pensamiento único, el de joder a Puchi y a todos los demás marranos que lo metieron ahí. Oriol, sé fuerte. Oriol, estamos contigo. Oriol, no te duermas. La cosa está en que te rías mientras Puchi/Torra caen por el precipicio con los brazos abiertos y pupilas saliéndose del sitio. Es la guerra ridícula: sucede entre dibujos animados con muchas ganas de salir en la tele.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.