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FÚTBOL AMERICANO

NFL. Kareem Hunt, Elliott, Peterson y la violencia doméstica de las estrellas de la liga

domingo 02 de diciembre de 2018, 22:48h
El caso más afamado en los últimos tiempos es el del exjugador de los Ravens Ray Rice.

La NFL ha vivido esta semana una de sus pesadillas recurrentes. Y es que su cuerpo de jugadores está entre los más asilvestrados de los cuatro deportes dominantes de Estados Unidos, como demustra la estadística desde que se tienen estudios de sucesos violentos relacionados con deportistas profesionales en el país norteamericano. El caso es que la violencia doméstica y de género son unos parámetros lamentables que se vienen repitiendo en el marco de la liga de fútbol americano de forma sistemática.

El último caso ha tenido como funesto protagonisa a Karrem Hunt, running back estelar de los Kansas City Chiefs. El corredor ha sido acusado de agredir físicamente a una mujer. La propia franquicia ha sido la encargada de anunciar en la madrugada de este sábado que prescindía de los servicios de uno de los jugadores más importantes de su faceta ofensiva, rerefencial en la liga desde la explosión creativa de su quarterback Patrick Mahomes.

Según el comunicado emitido por la franquicia que va lanzada hacia los playoffs, llevaba desde principios de la temporada investigando el caso en colaboración con la NFL y la Policía estadounidense. "Varios miembros de nuestro equipo directivo hablaron directamente con él. Kareem no fue sincero en esas charlas, ya que el vídeo dado a conocer hoy confirma ese hecho",arguyó una directiva que decidió cortar a uno de sus peones más valorados, preponderando la moral por encima de la ambición deportiva. Porque los Chiefs quedan muy mermados si se comprende que habrán de batallar contra Patriots o Steelers.

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En la filmación, hecha pública, se visualiza al jugador empujando y pateando a una mujer, a la salida de un hotel en Cleveland. El incidente tuvo lugar en febrero, durante la offseason. Al conocer que había sido dado de baja por su equipo, Hunt se apresuró a tratar de disculparse por sus acciones. Una hora después de la salida al aire del comunicado de los Chiefs, el corredor expuso que "lamento profundamente lo que hice". Era tarde ya para ello. La violencia que esputa el vídeo (el jugador llega a empujar a otro hombre en el descontrol de la trifulca), que no ha provocado que la Policía de Cleveland siquiera acusara a Hunt, ha puesto en cuestión su carrera. De momento, ha sido despedido de un tren ganador.

Y no hay que echar la vista muy atrás para encontrar un caso similar. El 11 de agosto de 2017 los Dallas Cowboys vieron como la NFL sancionaba a su running back referencial, Ezekiel Elliott. Fue suspendido con seis partidos por haber violado la normativa de la liga relacionada con la conducta personal. El jugador, de 22 años y que venía de impresionar en su año de novato, fue acusado en 2016 de cometer violencia doméstica contra su exnovia en Columbus (Ohio). La Oficina del Fiscal de Distrito de la Ciudad de Columbus anunció en aquella fecha que no presentaría cargos contra el corredor al considerar que no había "información conflictiva e inconsistente" sobre el caso. Pero la NFL realizó su propia investigación y sancionó, actuando de modo ejemplar en el ámbito del deporte internacional.

El comisionado Roger Goodell, que acababa de decidir la suspensión de cuatro partidos al icono Tom Brady por el escándalo de los balones desinflados de forma antirreglamentaria, también tuvo que escudriñar las informaciones que señalaban que Elliott, uno de los líderes actuales de la liga en el juego de carrera, le quitó la falda a una mujer en febrero de 2017 y, también, que se viera envuelto en un incidente en un local de diversión de Dallas que dejó a un hombre con una lesión en la nariz. La cúpula gerstora de la liga tomaría la decisión de inhabilitar a uno de sus reclamos a pesar de la protesta de los Cowboys, considerado el 'Equipo de América'. Su presidente, el multimillonario Jerry Jones, amenazó con denunciar a la NFL y a los dueños del comité que eligieron a Goodell. No en vano, le habían surpimido a una de sus armas para llegar a la Super Bowl.

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Este mismo mes Adrian Peterson, icono y leyenda del fútbol americano como running back, todavía en activo, defendía en una radio sus métodos para disciplinar a sus hijos. Unas argucias entre las que destacó el uso del cinturón o la obligación del menor a permanecer en la calle y en una posición incómoda durante un largo rato. Estas declaraciones han sido verbalizadas después de que el exjugador de los Vikings fuera sancionado por la NFL en 2014, cuando se probó que había agredido a un menor usando un cable eléctrico. En aquel episodio la cosa llegó a los tribunales, por un delito de maltrato infantil contra uno de sus hijos. Se perdería un partido de aquella temporada porque fue acusado y detenido en Texas por este motivo.

"Jamás imaginé estar en una posición donde el mundo me juzga por mis habilidades como padre o me llama abusador de menores por la disciplina que administro a mi hijo", arguyó Peterson en aquel brete. Fue condenado a dos años en libertad vigilada y multado con 4.000 dólares y 80 horas de trabajos para la comunidad. La NFL le inhabilitó durante un curso y le puso en cuarentena. Pero ya reincidido en su error, al parecer. "El otro día tuve que disciplinar a mi hijo y golpearlo en el culo con un cinturón. Hay distintas formas con las que disciplino a mis hijos y no voy a dejar que nada cambie esto", declaró a mediados de este noviembre a Bleacher Report el MVP de 2012.

Por último, en agosto de 2015 Ray Rice se encontraba buscando equipo, El que fuera exitoso running back de los Baltimore Ravens batallaría por regresar a la liga, pero se lo impedía el vídeo en el que se le veía golpeando a su novia -la dejó inconsciente y la arrastró del pelo-. El ataque a su entonces prometida, Janay Palmer, dentro de un ascensor de un casino, le echó de la disciplina de la franquicia de Baltimore y el jugador acudió a la ESPN para denunciar que varios equipos se habían negado a tener un contacto con él por ese incidente. "(Golpear a Palmer) ha sido la peor decisión que he tomado en mi vida. Sé que vivimos en una sociedad en la que importa mucho la opinión pública, y eso lo respeto. Pero soy un hombre rehabilitado", defendió. La liga le suspendió de forma indefinida y llegó a un acuerdo con la fiscalía tras una investigación por las autoridades.

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