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FÚTBOL

Copa Libertadores. El precio de perder la final con River: Boca echa a Schelotto

viernes 14 de diciembre de 2018, 23:58h
El gigate bonaerense ha decidido despedir a un entrenador que no ha logrado títulos internacionales a pesar de vencer en el marco local.

Guillermo Barros Schelotto está considerado como uno de los ídolos de Boca Juniors. Se labró ese estatus cuando ejercía como centrocampista llegador, lleno de carácter. que condimentó la histórica era liderada por el entrenador Carlos Bianchi. El 'Mellizo' formó parte del conjunto que se proclamó campeón de la Copa Intercontinental ante el Real Madrid de 'Los Galácticos'. Alzaría tres Copas Libertadores en tres años (del 2000 al 2003) y llegó a ganar otra más en 2007, colocando en el plano internacional al club 'Xeneize'.

Además, como referente de un vestuario en el que habitaban nombres gruesos como el 'Patrón' Bermúdez, el 'Chicho' Serna, Juan Román Riquelme o Martín Palermo, acumularía seis torneos ligueros en el ámbito argentino. Tras colgar las botas debutó como entrenador en la élite de la mano de Lanús. Y en su segunda temporada llevó al conjunto de la provincia de Buenos Aires a tocar el cielo con la consecución de la Copa Sudamericana. Un logro que le abriría las puertas del banquillo 'bostero'. La oportunidad adecuada le vino en 2016, tras pasar sin pena ni gloria por el Palermo italiano.

En el cargo del club de defiende 'La Bombonera' manejaría una plantilla que rehusó el buen trato del cuero para preponderar el físico y la velocidad, en el ajusticiamiento final del rol de mediapunta tan característico en Boca. Lograría los titulos de Liga en la Primera División (2016-2017 y 2017-18), pero no fue capaz de añadir a las vitrinas de la institución del barrio de La Boca un sólo logro continental. Y ese agujero en el currículo, sumado al despegue exponencial del River Plate y de Marcelo Gallardo -Copa Sudamericana en 2014, Recopa Sudamericana en 2015 y 2017, y dos Libertadores en 2015 y 2018- les acabarían por recudir el crédito al mínimo. De camino a la histórica final de la Libertadores vivida en este mes.

Ha arrastrado siempre un parangón con el 'Muñeco'. El técnico 'Millonario' se ha ganado una mística en las fases eliminatorias que le llevaron al comienzo de 2018 a ganar a Boca e la Supercopa argentina -primera final que enfrentaba a los colosos en sus ancestrales trayectorias-. Esa derrota marcaría un declive maquillado por el respingo en el campeonato continental cerrado en el Bernabéu. Pero en el recuerdo de la tribuna ha quedado grabada la eliminación ante Independiente del Valle (de Ecuador) en las semis de ls Libertadores de 2016 -perdió en Quito y en La Bombonera-. Por ello, parecería que el 'Superclásico' más importante imaginable se había uniformado de última oportunidad. Y perdió.

Sólo unos días más tarde del decreto de la hilaridad de River, Boca ha publicado su decisión, zanjando la fuerte rumorología al respecto. El polémico presidente Daniel Angelici anunció este viernes que no se renovará el contrato como entrenador del primer equipo a Guillermo Barros Schelotto, concluyendo un mandato de tres años con muchos más sinsabores que éxitos. "Lo mejor para Boca es empezar el año con un nuevo cuerpo técnico. Esto no es un adiós sino un hasta pronto por la calidad de ídolo que fue Guillermo tanto como jugador y como entrenador. Seguramente habrá muchos nombres pero primero quería tener una charla franca y sincera con Guillermo con el respeto que nos tenemos", avanzó el dirigente.

Era la primera conferencia de prensa tras la derrota ante el River Plate en la final de la Copa Libertadores y comparecieron juntos los cabezas visibles de la entidad 'Xeneize'. "Yo pongo la cara en estos momentos de gran tristeza por lo que siente el hincha de Boca. A los verdaderos hinchas de Boca le quiero dejar un mensaje: 'Les digo que no me voy a tomar un día de licencia ni me voy a ir de vacaciones, que voy a poner toda la energía hasta mi último día de gestión en un año electoral", afirmó el mandatario, que en diciembre de 2019 finalizará su segundo mandato.

"Tengo la tranquilidad de haber traído un cuerpo técnico que siempre fue a más. Siempre estuve convencido de su capacidad en Guillermo y su cuerpo técnico. Quiero agradecerle a ellos por los dos campeonatos logrados y esta final alcanzada. Nadie más que el cuerpo técnico y los jugadores quería ganar esta final", expuso antes de que tomara la palabra el 'Mellizo' para señalar que "quiero agradecerle a los dirigentes, a los empleados de Boca, a los jugadores y fundamentalmente al hincha por cómo me han tratado estos tres años. Más allá del dolor y de no haber ganado la Copa Libertadores me voy con la tranquilidad de haber dejado todo. Es lo mejor para Boca la decisión que hemos tomado".

"No tengo palabras de agradecimientos para el hincha de Boca. Les quiero decir muchas gracias. Lo viví como jugador y como entrenador, son increíbles. Cuando me fui como jugador no pensaba que iba a venir como entrenador y ser campeón. Es lo mejor para Boca y me quiero ir en paz", añadió, casi entre lágrimas. La presión y la preponderancia de sus criterios sobre la lógica que exigía el equipo que manejaba -en términos estilísticos y en la selección de futbolistas- le han señalado como el gran perdedor. Incluso ha sido catalogado como culpable de la derrota ante River, por haber cambiado a Benedetto por Ábila -ambos tocados físicamente- y haber dado la alternativa a Gago -que se ha lesionado de gravedad cinco veces ante los de Núñez-. Sea como fuere, Guillermo comenzará otra etapa, quizá en Estados Unidos.

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