www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

POR LIBRE

Pedro Sánchez, en el país de las maravillas

domingo 10 de marzo de 2019, 19:26h

Al margen de los militantes más fanáticos, ver y escuchar a Pedro Sánchez en estos días preelectorales produce grima. En apenas nueve meses en el poder, pareciera que ha nacido en La Moncloa. Lo mismo le ocurre a Carmena que repite sin parar que quiere volver a ganar las elecciones, pese a que las perdió. Fue la lista encabezada por Esperanza Aguirre la más votada en el Ayuntamiento de Madrid en las pasadas elecciones municipales. Pero qué más da la verdad. Pedro Sánchez obtuvo el peor resultado de la historia del PSOE y se pavonea como si le hubieran enviado los dioses para salvar España.

No tiene remilgos el todavía presidente del Gobierno en presumir de los logros imaginarios de su gestión, que, en realidad, se resumen en tres: humillarse ante los golpistas catalanes para que le apoyaran en los Presupuestos, con el fiasco por todos conocido; exhumar los restos de Franco, al que parece haber resucitado con sus torpes bravuconadas, y ser incapaz de derogar la reforma laboral del PP. No ha cumplido ni una de sus tres grandes promesas. Tampoco la cuarta, la de convocar elecciones de inmediato. Pero Iván Redondo ya le ha soplado los motivos de su fracaso presidencial: la culpa es de la derechona.

Pedro Sánchez parece Alicia en el país de las maravillas. En su sinsentido, en su mundo imaginario se mueve como la Reina de Corazones, la Reina roja “llena de furia ciega”. La furia de haber sido burlado por los golpistas catalanes, de atascarse en sus propuestas estrella por su escuálida representación parlamentaria, de haber sido despreciado por Podemos por “cobarde”, por dejar España en el camino de una nueva crisis económica por el mero anuncio de sus propuestas. La furia contra el PP y Ciudadanos por haberse choteado de sus vuelos en Falcon, de su irrelevancia internacional, de su analfabetismo político, de su prepotencia, de su incapacidad de dominar el Congreso de los Diputados por contar con 84 escañitos.

El único propósito que ha cumplido a la perfección se lo debe a su equipo de fontaneros monclovitas que, es justo reconocer, manejan el marketing político como pocos. Las recocinadas encuestas del CIS han sido la rechifla de los expertos, pero suponen un acicate para los votantes socialistas que sueñan con votar al caballo ganador. Los decretazos que nunca entrarán en vigor han engañado a buena parte de la opinión pública que se ha tragado el mantra de las “políticas sociales”. El cañón mediático de de RTVE, en manos de la estalinista Rosa María Mateo, ha hipnotizado a buena parte de la audiencia; sin contar con las televisiones amigas que son casi todas. Es indudable que España corre el riesgo de que Pedro Sánchez pueda volver a formar su Gobierno Frankenstein, con Podemos, los golpistas catalanes y los proetarras.

A tenor de las encuestas, dejando a un lado al psicodélico CIS, el PP, Ciudadanos y Vox apenas rozan la mayoría suficiente para mandar a Pedro Sánchez a su casa. La media de los sondeos publicados hasta ahora arroja un empate técnico entre los dos bloques. De ahí, que en el mes y medio que falta para las elecciones generales, la izquierda en pleno, con todos sus muchos tentáculos mediáticos, arreciará la campaña de acoso y derribo a los líderes del PP, Ciudadanos y Vox, mientras lleva en volandas a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias, sus grandes estrellas, los héroes de la democracia y la libertad.

Pedro Sánchez, aunque le gustaría, no podrá colocar urnas detrás de las cortinas como intentó en el famoso Comité Federal. Pero pondrá en marcha todas las trampas posibles, manipulará los hechos hasta la exageración, emprenderá una campaña sucia y llena de trampas, utilizará las Instituciones del Estado como si le pertenecieran y, si Trump le pasa las direcciones, encargará a las empresas informáticas rusas que lancen sus “fake news” como obuses en el campo de batalla. Sin duda, el riesgo de que Pedro Sánchez siga en La Moncloa produce escalofríos. Cuatro años de Gobierno Frankenstein descuartizarían España.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (16)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.