www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

POR LIBRE

¿Y si Pedro Sánchez sale KO de los debates?

domingo 21 de abril de 2019, 19:15h

Rara vez, la política se convierte en un espectáculo divertido. Espectáculo siempre es; pero suele resultar cansino, repetitivo, insustancial, desesperante, vulgar y muy aburrido. Ahora, sin embargo, con un electorado tan indeciso y unos enfrentamientos tan descarnados de todos contra todos, vamos a asistir a un excitante combate entre cuatro púgiles en el doble asalto televisivo de este lunes y martes.

La pareja mal avenida de Pablo Casado y Albert Rivera golpearán con saña a Pedro Sánchez por sus siniestros apaños con Torra y compañía. Es la mayor baza que tienen para noquear al rival. Le preguntarán por los indultos hasta quedar afónicos si el líder del PSOE se va, como siempre, por la tangente. Ya no vale proclamar que hay que esperar a la sentencia y respetar a la Justicia. Tienen que acorralarle para que conteste a una sencilla pregunta: ¿indultos sí o no? Y ya luego, pueden exhibir las pizarras coloreadas que retratan los datos de la gestión económica socialista: frenazo en seco a la creación de empleo y retroceso en el crecimiento. Todo en tiempo récord. A Pablo Iglesias le afearán sus exabruptos y le acusarán de leninista. Y sobre Santiago Abascal tendrán que llevar un argumento para salir del paso, porque los de babor lo utilizarán como la prueba definitiva de su involución, de su connivencia con la extrema derecha. De este duelo, Vox se llevará los votos, que es lo que buscan el PSOE y Podemos.

Pablo Casado es un brillante orador. No necesita papeles, improvisa con agilidad. También tiene reflejos y buen bagaje cultural. A veces, corre el peligro de trastabillarse, pues se embala al hablar y gesticula demasiado. Rezuma ansiedad. Pero le sobran cualidades para salir victorioso. Albert Rivera tiene tablas, habla con claridad y se conoce el guión al dedillo. Se enreda a menudo en busca del invisible centro del centro que tanto le obsesiona. Pero en estas elecciones no existe el gris: hay que elegir entre blanco y negro. Repartirá leña de la buena a los candidatos de la izquierda; y a su rival de la derecha le clavará una docena de puyitas acompañadas de algún mandoble a traición. Los dos candidatos saben que solo podrán gobernar en equipo, pero pugnan por los mismos votos. El duelo también puede dar mucho juego.

La gran bronca, el choteo más descarnado, los ganchos de izquierda y de derecha a la mandíbula, los directos al hígado estarán todos dirigidos a Pedro Sánchez. Le van a dar una paliza. Tampoco se ahorrarán los otros candidatos unas buenas cuchufletas sobre el desgaste del Falcon y sus periplos por las Américas. El líder socialista llega tocado y puede salir KO. No “ha tenido más remedio” que acudir al plató. La maniobra teledirigida por Rosa María Mateo para boicotear los debates con el cambio de fecha ha resultado lo más aberrante de la campaña y, además, un fiasco. Hasta el incombustible Pedro Sánchez, achicharrado por el fuego cruzado, ha tenido que hocicar para que no le zarandearan más. Pero va desganado. Ya se veía como el próximo presidente del Gobierno y está aterrado de que le hagan morder el polvo. Pero se defenderá con uñas y dientes. Ni es buen orador, ni brillante, ni se mueve con naturalidad. Parece un maniquí. Repite cual papagayo los eslóganes que le escriben. Pero es un experto en el juego sucio. Da patadas en la entrepierna, mientras simula caídas para engañar al árbitro. Es más tramposo que Maradona, el futbolista que ha pasado a la Historia por meter un gol con la mano. No se descarta que Rosa María Mateo supervise el VAR.

Pablo Iglesias es un pico de oro en horas bajas. Se ha caído del cielo y anda magullado con tanta batalla interna y tantas fugas. Aspira a un resultado digno para ser decisivo en la formación de Gobierno e instalarse en La Moncloa. Si salen las cuentas, será el encargado de llevar el timón mientras Sánchez vuela alrededor del mundo; esto es, media legislatura. El líder morado es un animal político, duro como el granito, domina el escenario con su amenazante puño en alto y su discurso encabronado. Está desesperado por volver a ser el mesías de la izquierda pura y dura. Por recuperar a esos millones que le seguían hipnotizados con la esperanza de alcanzar el cielo. Ese cielo que la mayoría de los españoles ve como un infierno. Tendrá que provocar al PP y a Cs si quiere batallar contra la derecha que, ahora, solo tiene a Sánchez en su punto de mira. Puede recuperar votos perdidos con sus incendiarias peroratas.

Los muchos indecisos deben tomar buena nota de lo que dicen los candidatos, a sabiendas de que mienten más que hablan. Tendrán que mirarles fijamente a los ojos, observar sus muecas, sus gestos, adivinar sus intenciones. El resto, podemos divertirnos con el espectáculo televisivo. Habrá insultos, sarcasmos, golpes bajos y, ojalá, abunden los chascarrillos. También se escucharán brillantes y encendidos discursos y más de uno se trabucará. Hay que ver el doble debate como lo que es. Un par de programas de televisión en directo que influirán en las urnas más que todos los soporíferos mítines juntos. Al final, uno se alzará con la victoria y, si la pareja le acompaña, gobernarán España hasta que la política los separe.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (18)    No(2)

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • ¿Y si Pedro Sánchez sale KO de los debates?

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    9490 | Pepe el gordo - 22/04/2019 @ 18:16:03 (GMT+1)
    Si eso es todo lo que tiene contra Sánchez... Largo me lo fiáis. Un indulto hay que pedirlo, no puede concederse de oficio, y debe emitirse un informe tanto por el fiscal como por el tribunal sentenciador. Sin nada de eso, Sánchez, ni nadie en su lugar, puede decir lo que hará o no hará el Consejo de Ministros. Hierran el tiro con este argumento banal, porque además lo que le importa a la gente, salvo algún extremista es que se arregle la situación, no que sobresalgan piernas hacinadas de las carceles.

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.