www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

¿Cara o culo? Una cuestión antropológica posmoderna

viernes 17 de mayo de 2019, 20:29h

¿Dios ha muerto? “¿Cuál es nuestro objetivo? Una verticalidad sin trascendencia” [1]; “quien pretende que se necesita un Dios para fundar una moral tiene una idea muy baja de sí mismo” [2]. “Un amigo me reprocha tomarme por Dios. Veo en ello, por el contrario, un acto de humildad. Dios no es nadie. La peor presunción consiste en creerse uno mismo. Todo el mundo quiere ser el rey de su propio culo” [3].


Para evitar la culificación de la cara no se le ocurre al autor de esas frases otra cosa que esto: “Encontrar un título para este libro: podría llamarse Sobre el alma, pues eso es a lo que aspira, lo que intenta decir: algo en el hombre que lo supera, la parte más elevada de sí mismo, su grandeza, su verticalidad, su espiritualidad. Pero puesto que el alma y el cuerpo son una misma cosa, como decía Spinoza, podría titularse igualmenteSobre el cuerpo. Y así dará lugar a menos equívocos” [4]. Ahora bien, puesto que todo lo que modifica el culo es culo, de este modo el hombre no escapa a su destino, esto es, el de ser la parte más noble de su propio culo. Los primeros filósofos griegos defendían lo contrario: la parte superior de la persona era el espíritu, por cuya condensación y rarefacción se convertía en cuerpo. En 1932, veinticinco siglos más tarde, Emmanuel Mounier venía a plantear lo mismo pero resolviéndolo en sentido contrario: dudando si titular a su revista Materia o Espíritu, resolvió denominarla Espíritu, Esprit, precisamente para dar lugar a menos equívocos.


Por lo demás, si Dios no existe, la verdad la de André Comte-Sponville tampoco: “Entiendo por verdad lo que Dios conocería si existiera” [5]. Ateniéndonos, pues, a esta profesión de fe escéptica ¿por qué no aceptar que tampoco es verdad que el culo sea parte de la cara, ni la cara parte del culo? ¿acaso no sería mejor tener la fiesta en paz manteniéndolos separados por higiene, y de paso olvidándonos un poco de que siempre estaremos en la fase oral-anal, maese Freud?

¿El hombre ha muerto? ¿El yo es sólo una figura gramatical? Incluso la parte más noble del yo recula; fiera volteando dentro de los barrotes de la jaula de su propio yo: “Si te miras un rato en el espejo podrás ver un mono” [6]. He aquí la famosa nausea existencial de Sartre: “Su camisa de algodón azul resalta alegremente sobre una pared chocolate. Eso también causa la náusea. O mejor dicho, es la náusea. La náusea no se encuentra en mí; la siento allí, en el muro, en los tirantes, en todas partes a mi alrededor. Se funde con el café, soy yo quien está en ella” [7]. Pero entonces ¿cuántos orgasmos se necesitan para llenar veinticuatro horas? En este contexto lleva razón quien defiende que el humor es la cortesía de la desesperación. ¿Y que les pasa a quienes ni siquiera tienen un mínimo sentido del humor? A esos jamás les vemos sin peluca, hasta en la cama la llevan puesta.

[1] Comte-Sponville, A: Sobre el cuerpo. Ed. Paidós, México, 2010, p. 253
[2] Ibi, p. 62.
[3] Ibi, p. 227.
[4] Ibi, pp. 297-298.

[5] Ibi, p. 279.
[6] Sartre, J-P: La nausea. Ed. Tomo, México, 2016, p. 23.
[7] Ibi, p. 27.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+

0 comentarios