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Ensayo

domingo 02 de junio de 2019, 19:57h

Andrés Trapiello: Las armas y las letras. Destino. Barcelona, 2019. 640 páginas. 38 €. Se publica en edición revisada y aumentada, a los veinticinco años de la primera vez que vio la luz, un ensayo imprescindible sobre literatura y Guerra Civil. Por Adrián Sanmartín

La bibliografía sobre la Guerra Civil española (1936-1939) es ingente, inabarcable, y la contienda se aborda desde numerosas visiones, que van desde estudiarla en su conjunto hasta aspectos muy particulares y concretos. Así, no resulta ciertamente fácil presentar un trabajo que aporte novedades. Sin embargo, esto no echó para atrás a Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León, 1953), quien, en 1994, publicó la primera edición de este ensayo, Las armas y las letras, que desde su aparición despertó un enorme interés que se fue acrecentando con el paso de los años. Luego en 2002 y en 2010 vieron la luz, respectivamente, la segunda y la tercera edición, que continuaron cosechando el interés de cada vez un mayor número de lectores, deseosos de conocer un enfoque innovador del conflicto fratricida, uno de los momentos más aciagos de nuestra historia reciente.

Ahora, nos llega una nueva edición, muy ampliada, con motivo de una cifra redonda: los veinticinco años de su primera aparición. Pero la oportunidad va más allá de este aniversario. Resulta preciso no olvidar jamás lo que sucedió, pero no para enfangarse en lo que algunos pretenden. Bien advierte Trapillo en el prólogo a esta última edición: “A medida que nos vamos alejando de aquella fatídica fecha de 1936, han surgido en España quienes parecen empeñados en devolvernos a ella. En 2016 oímos proclamar al líder de un partido populista que ‘se oyen aquí está noche las voces de Margarita Nelken, Clara Campoamor y Dolores Ibárruri […], las voces de Durruti, de Largo Caballero, de Azaña, de Pepe [sic] Díaz y de Andreu Nin’. Se hubiera creído que celebraba la derrota de Franco (que gobernó con mano de hierro cuarenta años, murió en la cama y lleva enterrado en el Valle de los Caídos otros cuarenta) más que un recuento favorable de votos”. Y prosigue: “La conocida popularmente como Ley de Memoria Histórica, que aprobó en 2007 un gobierno socialista, lejos de contribuir al olvido pacificador del que hablaba Nietzsche (“un exceso de memoria daña la vida”), parece haber reabierto interpretaciones interesadas del pasado en las que algunas víctimas (en realidad sus nietos o bisnietos) reclaman la condición de víctimas de sus antepasados sin reconocer a la par la condición de victimarios de muchos de ellos”.

Las sucesivas ediciones han sido posibles porque Trapiello nunca ha dejado de investigar sobre el asunto, que ha ido creciendo con más y más datos, informaciones, anécdotas… hasta llegar a formar una completa panorámica de las ideas, obra y comportamientos de una infinidad de creadores -además del copioso índice onomástico, uno de los apartados finales, titulado “Las personas del drama”, acoge cerca de trescientos personajes-, que se vieron, junto a todos sus compatriotas, inmersos en una tragedia que únicamente acarreó sangre y destrucción en la tierra española. Guerra “incivil” la denominó Miguel de Unamuno, que asoma en numerosas ocasiones por el libro de Trapiello. Guerra que no fue, como pensaron equívocamente prácticamente todos en aquel momento, corta. Guerra que acalló a la Tercera España en aras del radicalismo de uno y otro bando.

El propio autor de Las armas y las letras. Literatura y Guerra Civil (1936-1939) nos aclara que no es un libro de historia ni de crítica literaria, y señala “quizá, como la vida, solo sea un híbrido. Sus páginas nos ofrecen una espléndida galería de retratos que incluye a figuras como Pío Baroja, José Ortega y Gasset, los hermanos Machado, Manuel y Antonio, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez, Ramón Gómez de la Serna, Benjamín Jarnés, José Bergamín, Antonio de Hoyos y Vinent, Joaquín Arderius, Manuel Chaves Nogales…, y un repaso a la época y su vida literaria. Algunos se alienaron pronto con uno de los dos bandos, pero muchos, más que otra cosa, sufrieron la furia de los “hunos” o de los “hotros”.

Estamos ante una tan singular como atractiva propuesta que rebasa los géneros al uso, participando de varios, servida en un volumen que se enriquece con profusión de material gráfico, perfectamente incardinado en el relato. En Las armas y las letras, el muy prolífico y versátil Andrés Trapiello -novelista, ensayista, poeta, articulista, y autor de uno de los diarios más largos de nuestras letras: veintidós tomos, hasta ahora, de su Salón de pasos perdidos-, acreedor de numerosos galardones, entre otros el Nadal y el Julio Camba, ha escrito uno de sus más imprescindibles trabajos.

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