www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

DIVIDE Y PERDERÁS

viernes 19 de julio de 2019, 20:31h
Aquel anciano lúcido que fue Conrad Adenauer hubiera resumido la política de Mariano Rajoy en Cataluña

Amplificado por las redes sociales, publicamos a continuación este artículo de Luis María Anson aparecido en el diario El Mundo.

Aquel anciano lúcido que fue Conrad Adenauer hubiera resumido la política de Mariano Rajoy en Cataluña con la palabra liminar y sabia: “El método infalible para calmar a un tigre es dejar que te devore”. El expresidente, discípulo predilecto de Pedro Arriola, dividió en tres al centro derecha español, es decir, al mundo liberal conservador. Con su indolencia y su cachaza en Cataluña convirtió al PP en un cadáver exquisito. Provocó a su diestra el robustecimiento de un partido aromado por el viejo franquismo, radicalmente hostil a que se desvertebre la unidad territorial de España; y a su izquierda, Rajoy abrió el camino del crecimiento de Albert Rivera, que desnudó las indecencias del PP en Cataluña y ganó las elecciones autonómicas con el discurso de la firmeza que no supo aplicar la inanidad rajoista.

La doctrina arriólica convirtió el clásico “divide y vencerás” en el atroz “divide y perderás”. A Mariano Rajoy, que tantos éxitos cosechó con su política económica, se debe, sin embargo, el espectáculo abochornante del centro derecha español, dividido en tres y fustigándose ahora de forma implacable mientras Pedro Sánchez se frota las manos. Como dirían los argentinos, Rivera y Abascal han perdido ya dos meses “al divino botón”.

La mediocridad asfixiante de la clase política española, con unos partidos que se han convertido en el segundo de los diez grandes problemas que agobian a los españoles, ha resplandecido en las estúpidas intransigencias de Ciudadanos y Vox, que pueden perder lo poco que al centro derecha le queda de poder en Ayuntamientos y Autonomías. El espectáculo abochorna. Ni se disimula ya cuando se antepone el interés partidista o personalista al general del pueblo español. El divide y perderás puede convertirse en una realidad que abofeteará a los ciudadanos, votantes en una dirección determinada sin saber que unos políticos patéticos podían retorcer sus votos y sacrificar sus deseos.

Todavía Ciudadanos y Vox, si quieren superar su fecha de caducidad, están a tiempo de reflexionar en toda España y, sobre todo, en Madrid. Alguien deberá mediar sobre los insultos y descalificaciones para que se respete la voluntad ciudadana y no se esterilice lo poco que, para el centro derecha, quedó a salvo en las elecciones autonómicas y municipales.