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DEBATE ELECTORAL

Sánchez, acorralado, sale magullado del debate

El candidato del PSOE, Pedro Sánchez, en el debate..
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El candidato del PSOE, Pedro Sánchez, en el debate.. (Foto: Efe)
martes 05 de noviembre de 2019, 01:54h
El presidente en funciones rechaza contestar si pactará con Torra y Otegui.

Se esperaba un debate que pudiera ser decisivo y esclarecedor para ese 30% de indecisos de indican las encuestas y si ha quedado claro algo es que ninguno de los candidatos ha variado un ápice sus argumentos y sus posturas de cara a desbloquear la situación en España. ¡Estamos en las mismas!

Además, la máxima expresión de esto es que el presidente en funciones, Pedro Sánchez, acorralado por el resto de candidatos, no ha sabido reaccionar, de hecho no reaccionaba, y absorto, con gestos de apatía y respondiendo con la constante lectura de sus apuntes, lo único que ha dejado claro es que su único objetivo es gobernar en solitario y, por esa razón, ha propuesto que, si después de las elecciones del 10N en el Parlamento no se llega a un acuerdo para la formación de Gobierno, se respete la lista más votada.

Al lado, el líder del PP, Pablo Casado, ha seguido arremetiendo contra el candidato socialista, proponiéndose como única alternativa y atacándole, principalmente, con la situación en Cataluña, con preguntas sobre cuántas naciones hay en España y si va a pactar con Torra y Otegui. Un falto de ganas Sánchez no daba respuesta a ninguna de estas cuestiones.

En esta línea de mantener su postura, el máximo responsable de Ciudadanos, Albert Rivera, que intenta hacerse un hueco en este espacio de centro-derecha, ha seguido atacando, casi por igual al PSOE y al PP como partidos históricos. Duros reproches a los máximos exponentes del bipartidismo hasta que Casado le ha advertido que “no se equivoque de adversario” porque todos estamos “contra lo que están haciendo la izquierda y los nacionalistas”.

Votar en libertad en Cataluña

Ambos, Casado y Rivera han coincidido en culpar a Sánchez de que el 10N se pueda votar con libertad en Cataluña. Uno de los momentos curiosos de la noche ha sido cuando el candidato de Cs ha sacado un adoquín de los que se lanzaron a la Policía en Barcelona: “Estos adoquines representan el desorden público, la amenaza al Estado de derecho”. Rivera ha pedido al presidente en funciones que actúe y garantice unas “elecciones limpias y en libertad”.

Igualmente, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, uno de los que han salido mejor parado, ha insistido con su habitual habilidad dialéctica y como perfecto conocedor del medio televisivo a lo largo de todo el debate en un Gobierno de coalición con Pedro Sánchez: “Usted y yo deberíamos tener la suficiente altura para dejar atrás complejos y apostar por un acuerdo de país, una mesa de diálogo que apueste por la reconciliación”. También ha vuelto a atacar a “las derechas” y a la intención de Sánchez de tenerlas como aliada. El presidente en funciones le respondía reprochándole que defienda “un referéndum de autodeterminación” en Cataluña y que llame “presos políticos a los políticos que están presos por haber quebrado la legalidad democrática”.

Con el mismo discurso de firmeza al que nos tiene acostumbrado, el portavoz de Vox, Santiago Abascal, ha presentado los argumentos más radicales y contundentes que les hace diferenciarse de los demás, lo que ha llamado su “alternativa patriótica”. También ha pedido “que se pueda votar en libertad y con normalidad en Cataluña” y, por supuesto, ha dejado claro que “en ningún caso” respaldará un gobierno de Pedro Sánchez.

Para un momento en el que el presidente en funciones ha mostrado una actitud más combativa, que ha sido cuando ha anunciado tres medidas para solventar la crisis en Cataluña: una nueva asignatura en “valores cívicos y éticos”, cambiar la Ley General Audiovisual para controlar el sectarismo de TV3 y reformar el Código Penal para tipificar como delito la celebración de referéndums ilegales; no ha pasado inadvertido que estas medidas ya las propuso el PP y el propio líder del PSOE las rechazó.

Además, en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid ha quedado claro que lo que sucede en Cataluña importa más que la inminente nueva crisis económica, que también ha centrado la atención de los líderes políticos, pero con menos interés y debate, a pesar de ser el punto fuerte, por ejemplo, del PP.

Estado de Bienestar, pensiones y las CCAA

Precisamente en el bloque sobre política económica, Pedro Sánchez ha anunciado una de sus medida estrella: si gobierna después del 10N mantendrá a la actual ministra de Economía, Nadia Calviño. La única novedad es que la ascenderá a vicepresidenta económica. El presidente del Gobierno en funciones se ha atribuido el crecimiento de 530.000 puestos de trabajo desde el tercer trimestre de 2018, la subida del Salario Mínimo Interprofesional y ha pedido disciplina fiscal sin renunciar al Estado del Bienestar. También ha prometido, para sorpresa de todos, un Ministerio de la Despoblación.

Directo en sus propuestas económicas ha sido el líder de Vox, que ha abogado por “impugnar” el marco estructural que arruina España. Se ha referido al “despilfarro” del Estado de las Autonomías, a la inmigración ilegal subvencionada y a una política de recaudación fiscal que ha calificado de “espolio” a la clases medias y trabajadoras. Al final, ha advertido Santiago Abascal, los españoles tendrán que elegir: “O autonomías o pensiones”.

Y de pensiones ha hablado también Pablo Iglesias cuando ha dicho que la revalorización de las pensiones está garantizada por la Constitución. Hay que recordar que la Carta Magna solo dice que las pensiones se actualizarán periódicamente, sin precisar si debe hacerse de acuerdo con el índice de precios de consumo (IPC). Además, Iglesias quiere recuperar los 60.000 millones prestados a la banca, propone un salario de 1.200 euros, recuerda que la vivienda es un derecho y quiere proteger el alquiler.

Casado ha recordado que el PP siempre ha tenido que arreglar las crisis dejadas por los socialistas en los noventa y que eso lo ha hecho siempre bajando los impuestos. Ha insistido en que “Sánchez oculta los efectos de la crisis para ganar unas elecciones”.

Rivera ha propuesto una ley de familias que beneficie a 5 millones de familias, “que las que tengan dos hijos sean numerosas y las monoparentales también”. Ha abogado por dar un cheque parental: “Quiero una revolución para las familias”.

El 'sí es sí', educación e inmigración irregular

El tercero de los espacios, el de políticas sociales e igualdad ha estado marcado por las políticas sobre la mujer, los inmigrantes y la dependencia. El PSOE de Pedro Sánchez ha insistido en el “sí es sí” y el Vox de Santiago Abascal en ofrecer seguridad controlando la inmigración irregular y los menas, aspecto este último que ha relacionado con la seguridad de las mujeres y las manadas de inmigrantes, no solo las españolas.

Rivera propone una Educación centralizada con una selectividad única y colegios que no adoctrinen". También que todos los contratos sean indefinidos y paro para los autónomos cuando se quedan sin trabajo. Casado atiza al líder del PSOE: "El señor Sánchez votó la congelación de las pensiones y el hachazo a los funcionarios”. Revalorizará siempre las pensiones y seguirá bonificando el ahorro. Iglesias habló de políticas feministas con una ley de igualdad retributiva, una renta de 600 euros que permita elevar las pensiones mínimas y no contributivas y alternativa habitacional inmediata para las víctimas de violencia machista.

En este punto, Sánchez ataca a Rivera y Casado por pactar con Voxy éstos, a la par, le reprochan sus pactos con el independentismo. El líder del PP le recordó lo que hizo en Andalucía: “El partido de Sánchez, siendo él secretario general del PSOE, además de comprar votos en Andalucía, ocultó 500.000 personas en listas de espera para ir a las elecciones andaluzas dopado”. Rivera le volvió a preguntar cuántas naciones ve en España.

Pactos con separatistas y Franco

El bloque de calidad democrática se ha convertido en un debate sobre Franco, la Guerra Civil y la Segunda República. En esta franja, el presidente del Gobierno en funciones ha dicho que disolverá la Fundación Francisco Franco y “todas las organizaciones que se empeñen en sembrar el odio y defender a dictadura”.

Y sobre Franco, ha sido sonada la “enganchada” entre Iglesias y Abascal, que ha recordado al de Podemos que su abuelo “no era de las SS” y le ha recriminado que nole va a dar lecciones de defensa de las libertades: “Yo soy el único en este debate que me he jugado la vida en el País Vasco contra ETA. No nos lleven a los viejos odios del pasado”. Iglesias le ha recordado que su candidata al Senado por Barcelona se llama Rosa Lluch y su padre fue asesinado por ETA. Y entre acusaciones de “paseos en las herriko tabernas” y las faltas de “respeto al orden constitucional”, Rivera ha dicho que prefiere hablar de futuro.

Pero también ha recordado Casado que “Pedro Sánchez aún no ha sido investido por las Cortes Generales” y que “está en Moncloa desde hace año y medio porque basó una moción de censura en una sentencia que la Audiencia Nacional ya ha dicho que era incorrecta”. Ha sido claro cuando ha recordado que “Sánchez hablaba de que había que terminar con ese gobierno porque había que elevar la calidad democrática en España, que había que rearmar el Estado de Derecho y pactó con Otegi y Torra”.

En este apartado todos han vuelto a preguntar al presidente en funciones con quién va a pactar y Sánchez se ha defendido aludiendo a todos los pactos que ya han dicho que tiene ocultos con las formaciones más dispares para terminar afirmando que “si estamos en una repetición electoral es porque el PP y Cs votaron en contra de un Gobierno progresista liderado por el PSOE”.

Soberanía, fronteras, Maduro y puigdemont

El de política internacional, último de los bloques, lo abrió Abascal defendiendo la soberanía y las fronteras: “Una nación sin fronteras, o con fronteras agujereadas y porosas, deja de ser una nación”. Apuesta por que “España recupere su capacidad de decisión, sus fronteras seguras y que sea respetada en el mundo”.

Rivera habló de España en Sudámérica, “hay que ser valiente con los dictadores vivos, también contra Maduro” y de inmigración, “los guardias civiles en Ceuta y Melilla pide más altura de miras, no de muros” y ha pedido “liderar un Gobierno a la altura de nuestras empresas, deportistas y cultura”. Su conclusión: “Somos un peso pluma que no pinta nada en la política internacional en Venezuela”.

Sánchez ha presumido de albergar la cumbre del clima y del nombramiento de Borrell en la UE como éxitos de España y Casado ha respondido sacando los amagos de sanciones de EEUU, además de recordarle que la cumbre del clima se hace por la situación de Chile. El líder del PP ha recordado también que se venció al terrorismo con colaboración internacional y habló de reforzar a las empresas después del Brexit y la política agraria común.

Iglesias a lo suyo, “si los taxistas de nuestro país están amenazadas por multinacionales que no pagan impuestos aquí, hay que proteger a los taxistas” mientras Abascal ataca a Europa y defiende a Trump: “Las élites de Bruselas quieren llevarnos a la islamización de nuestros barrios”. Y añade: “No se puede llegar a un acuerdo con EEUU si estamos constantemente insultando a los EEUU o al presidente de EEUU”.

Frase especial comprometedora por lo que tiene de enfrentamiento con el independentismo y que choca con la postura mantenida por Sánchez durante todo el debate es cuando hablando de Cataluña y la política exterior, ha dicho: “A usted señor Casado se le fugó el señor Puigdemont. Yo me comprometo a traerlo de vuelta a España y que rinda cuentas ante la justicia”. Iglesias le ha respondido: “Digo yo que si el señor Puigdemont viene a España es porque los tribunales lo deciden. No porque usted mande a los Geos. Yo creo en la separación de poderes”.

Y con esto, los cinco candidatos han pedido el voto en su minuto de oro, dejando difícil el análisis de quién ha podido ganar el debate. No tan difícil ha sido valorar quién ha podido perderlo. No le fue mal a Casado e Iglesias, Abascal compactó a su electorado, Rivera anduvo nervioso por momentos y Sánchez... Ya sabemos por qué no le gustan los debates al líder del PSOE.

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  • Sánchez, acorralado por todos, sale magullado del debate

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    10624 | Pontevedresa - 05/11/2019 @ 13:46:44 (GMT+1)
    Tres debates el Psoe y tres fracasos sonados, el viernes en TVE el desastre de Adriana Lastra fué monumental, el sábado en la Sexta,debate a ocho, el pobre Sicilia quedó sepultado por todos los demás candidatos, y ayer Sánchez, mirando los papeles sin atender a las preguntas de cuantas naciones tiene España o si va a pactaro con el supremacista Torra y con Bildu, y no contestó a nada, fué derrotado estrepitosamente. Tampoco le contestó a Casado sobre la Declaración de Pedralbes. El mejor del debate Abascal, y segundo Casado.

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