www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

PLÁCIDO DOMINGO NO ERA EL ACOSADOR SINO EL ACOSADO

viernes 06 de diciembre de 2019, 11:29h
Luciano Pavarotti rendía homenaje permanente a Plácido Domingo diciendo: “Si me invita usted a cenar y...

El pasado 19 de agosto publiqué mi Canela fina sobre Plácido Domingo en el diario El Mundo. Unas semanas después, el 7 de octubre, insistí con otro artículo explicando que, al revés de lo que algunas sopranos afirmaban treinta años después, Plácido Domingo no era el acosador, sino que fue el acosado por quienes querían triunfar acogidas a su amparo. Reproduzco a continuación, tras la interminable ovación con que fue acogido el tenor en Valencia, los dos artículos:

“Luciano Pavarotti rendía homenaje permanente a Plácido Domingo diciendo: “Si me invita usted a cenar y, para complacerme, pone una grabación mía, le dejaré plantado de inmediato. Si quiere que me quede, hágame oír la voz de Plácido”.

Un Jurado convocado por la BBC y formado por los 16 críticos más prestigiosos del mundo proclamó a Plácido Domingo como el mejor tenor de la historia por encima de Caruso, Pavarotti, Beniamino Gigli, Tito Schipa, Kraus… Pavarotti, por cierto, había conseguido el aplauso más largo, de la ópera:67 minutos por su interpretación en Elixir de amor. Hasta 1991, en que Plácido en el Otello de Verdi y en la ópera de Viena prolongó el aplauso hasta 80 minutos, saliendo al escenario 101 veces ante el público más entendido del mundo.

En mi opinión, el primer nombre de la historia de la música española es el de Plácido Domingo, por encima de Falla, Vitoria, Soler, Albéniz, Turina, Victoria de los Ángeles, Pau Casals, Andrés Segovia, Rodrigo, Chapí, Halffter, Caballé, Kraus… El tenor es Premio Príncipe de Asturias de las Artes y doctor honoris causa por una docena de Universidades entre ellas, Oxford, Salamanca y Georgetown. El presidente de los Estados Unidos de América le condecoró con la Medalla de la Libertad y en México, tras su actuación personal durante el terremoto de 1985, le cubrieron de honores.

Destacó siempre Plácido Domingo por su atención a los desfavorecidos, por su ayuda a los que empiezan, por su generosidad para todos. Siempre fue un gran caballero. Le otorgaron el premio del Club Financiero de Madrid. A Ignacio Bayón y a mí nos correspondió hablar en el homenaje. Plácido contestó refiriéndose a su niñez y adolescencia desde la sencillez, la cordura y la espontaneidad. Siendo yo director de ABC, la Redacción del periódico le otorgó el ABC de Oro. La cena en la biblioteca del diario concentró a la entera música española y Plácido nos dio a todos una lección de sabiduría musical, de equilibrio personal y de humanidad.

El tenor, en fin, es uno de los nombres grandes de la Cultura española de todos los tiempos y me complace afirmarlo así cuando en estos días caniculares de agosto recibe algunas agresiones que no podrán arañar ni su lugar en la Historia ni su prestigio musical ni su caballerosidad personal ni el ejemplo de solidaridad de una vida admirable”.

Tras este artículo publicado por el diario El Mundo, apareció en el mismo periódico otro artículo -Es justo al revés- que el lector encontrará a continuación:

“Hace 60 años participé en la organización de los amigos de la Ópera. Nos ayudó el responsable del teatro de la Zarzuela y, posteriormente, el ministro del Ejército, Castañón de Mena, gran aficionado al bel canto. Plácido Domingo tuvo un éxito fulgurante en España y lo extendió a todo el mundo. Era un joven prodigio, inteligente, simpático, culto, físicamente atractivo… Se lo rifaban las mujeres. Muchas de ellas lo acosaban. En primer lugar, porque las atraía como hombre y después porque siempre ha habido trepas. Y muchas en España y fuera de España querían prosperar como sopranos seduciendo a Plácido y metiéndose si podían en su cama.

Justo al revés de lo que treinta años después algunas dicen. El acosado es el tenor español, no ellas. Con el tiempo, Domingo se convirtió en la primera figura de la historia de la música en España, por encima, recordaba yo hace un par de meses, de Falla, Vitoria, Soler, Albéniz, Turina, Victoria de los Ángeles, Pau Casals, Andrés Segovia, Rodrigo, Chapí, Halffter, Caballé, Kraus… Además, la BBC, a través de un Jurado compuesto por los más prestigiosos críticos del mundo, proclamó a Domingo como el mejor tenor de la Historia, seguido por Caruso, Pavarotti, Gigli, Schipa, Kraus…

Pertenezco a una familia de la clase media con tres hermanos y una hermana. La mejor era ella, María Clotilde, la más inteligente de los cuatro, la más responsable, la más trabajadora. En aquella época, jóvenes todos, ella no podía tener un talonario de cheques ni un pasaporte, estaba mal visto que trabajase o que se incorporara a la Universidad. A lo largo de toda mi vida he reaccionado contra la injusticia de que han sido víctimas las mujeres -y lo son todavía- y he luchado por ellas con mi herramienta de trabajo: la palabra y la pluma.

Pero afirmar que Plácido acosaba a las mujeres es ofender a la verdad. El tenor no era un gordinflón estúpido y salido, sino un joven especialmente atractivo para las mujeres y un caballero de los pies a la cabeza. Con la dignidad personal que siempre le ha caracterizado, ha dicho adiós a Estados Unidos. Se merece el reconocimiento general y recordar una vez más la frase de Pavarotti: “Si me invita usted a cenar y, para complacerme, pone una grabación mía, le dejaré plantado de inmediato. Si quiere que me quede, hágame oír la voz de Plácido”.