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AL PASO

La constitucionalidad foral

martes 10 de diciembre de 2019, 20:15h

Intervengo junto a Juan Pablo Fusi en la presentación del libro publicado por el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, La constitucionalización de la foralidad, del que es autor Juan José Echevarria Perez-Agua, y lo hago tras la amble introducción de la directora de la institución Yolanda Gómez. Se trata de una versión de la tesis de este autor que fue defendida en la Facultad de Letras de la Complutense hace un par de años, pero el lastre académico no se nota, pues estamos ante un verdadero libro, claro y ordenado, que constituirá una aportación indiscutible a la bibliografía vasca sobre nuestro tiempo. Sin duda la reflexión sobre el foralismo o particularismo vasco cobra especial relieve cuando se está considerando el proyecto de nuevo Estatuto Vasco, que se presenta como desarrollo de la idea de la nación foral vasca. Hay que ver entonces la relación que pueda establecerse entre lo que podríamos llamar la idea foral del nacionalismo y lo que cabría denominar foralismo genuino. Se trataría, si puede expresarse claramente, de no manipular o utilizar el foralismo en vano. Por lo demás, siempre es interesante hablar de la problemática de los territorios, expresión del pluralismo español, y no hacerlo necesariamente desde el punto de vista del centro o del conjunto del Estado, corrigiendo el evidente centripetismo de nuestra cultura política.

1-El análisis de la obra suscita una pluralidad de consideraciones. En el libro se lleva a cabo, en primer lugar, una descripción o relato del proceso de reorganización territorial del País Vasco durante la transición, desde la Comisión para la implantación de un régimen administrativo especial para las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, constituida antes de morir Franco, hasta el Consejo General del País Vasco, con protagonismos oficiales del Gobierno o las Diputaciones; pero también con la participación de la sociedad vasca, así movimiento de alcaldes, o las propuestas que formula la Real Sociedad Bascongada del Pais, que se presenta continuadora de la Sociedad de Estudios Vascos de la Republica o publicistas que se mueven en torno a la Cámara de Comercio de Bilbao, como Azaola, Eguiagaray o Dorao. A lo que hay que añadir la consideración de las posiciones de los partidos políticos, hablemos de UCD, PSOE, Alianza Popular y PNV y las fuerzas nacionalistas a la izquierda de éste, hasta las que apoyan a ETA.

La discusión en términos institucionales tiene que ver, primero, con la reorganización foral sobre esquemas de centralismo o provincialismo, cuestión a la que se encuentra ligado el grado de democraticidad que se pretende, que los planteamientos provincialistas dificultan, con exigencias confederalistas y su resistencia a asumir el sufragio universal en el nivel de la representación en los territorios; pero el diseño territorial vasco está relacionado también con con el tema de Navarra, que encuentra en los propios órganos forales y en la UCD de esta Comunidad, como asimismo en la UCD de Álava, una gran oposición a la incorporación de dicho territorio a la autonomía vasca según se preconizaba sobre todo desde el PNV y el PSOE.

Sin duda el estudio de la transición política en el País Vasco es una cuestión compleja, que resulta particularmente bien tratada en el libro en lo que se refiere al contexto ideológico del proceso, esto es, el debate de ideas políticas del momento.

2-En segundo lugar, se trata de dar cuenta del foralismo como expresión de vasquismo, la auténtica constitución nacional vasca. Como se sabe estamos ante un concepto poliédrico, que todos invocan, aunque discrepen respecto de su contenido. El autor hace un examen de las manifestaciones en el nivel bibliográfico del foralismo tradicionalista, el foralismo liberal y el foralismo nacionalista, y aun del foralismo marxista, realmente sobresaliente. Plantea un estado de la cuestión sobre estas variantes del foralismo de gran utilidad, cubriendo una laguna innegable. Se trata de un capítulo, como digo, con un excelente apoyo en la literatura disponible.

3- Por supuesto el fuerismo es asumido también por el PNV, a pesar del rechazo del mismo por Sabino Arana. Lo adopta por su ventaja provincialista, para poder penetrar en Navarra y Alava y hacerse fuerte en Vizcaya y Guipúzcoa donde predominaba electoralmente; y porque esta formación no podía prescindir del capital legitimatorio que el fuerismo, como concepción tradicionalista, tenía en el País Vasco y Navarra. Lo que ocurre es que el PNV asume el foralismo tergiversándolo, pues hace una lectura soberanista de los derechos históricos o el sistema foral inaceptable:

a)-El régimen foral no fue un sistema de virtual independencia, sino un régimen de autogobierno limitado, basado en una desigual distribución de funciones: las de relieve soberanista, esto es, guerra, relaciones externas, justicia, correspondían al monarca; las otras, menores y compartidas, acerca de materias de fomento, preferentemente a la juntas y diputaciones forales.

b)-Para el fuerismo la independencia es impensable: ni existió nunca ni puede existir, pues no hay foralismo sin Monarquía y después el Estado nacional. La Nación Foral con autodeterminación (o derecho a decidir) es imposible: un absurdo ideológico u oxímoron conceptual.

4- Para mí, como constitucionalista, este libro depara la ocasión de reflexionar sobre la constitucionalidad foral, esto es, como un caso acerca de las relaciones entre la historia y el derecho constitucional. La historia aporta el concepto, en este supuesto, los derechos históricos, pero este se incorpora al acerbo constitucional y forma parte del mismo, en el que es objeto de una elaboración y construcción jurídica correspondiente, de posibilidades efectivas insospechadas.

Cuando la Constitución reconoce en la famosa Disposición Adicional Primera los derechos históricos de los territorios forales, muchos constituyentes creyeron que se trataba de una cláusula que pretendía simplemente tener un detalle o un gesto con los nacionalistas y en general los vascos, que parecían darle una trascendencia sentimental o ideológica a la cuestión foral.

Nadie sospechaba que de acuerdo con tal cláusula se produciría el acceso de Navarra a su autonomía, a través del amejoramiento foral, y no de ninguna vía convencional de constitución autonómica, y que el Tribunal Constitucional atribuiría al reconocimiento foral una protección para tal régimen, como modo de autogobierno tradicional (STC 76/1988, sobre la Ley Vasca de Territorios históricos), que es la que depara la técnica de la garantía institucional, ideada por los juristas de la época de Weimar para aquellas instituciones amparadas en la Norma Fundamental, que quedaban por ello defendidas frente al legislador de su supresión y vaciamiento.

En suma, la Constitución se hace foral, constitucionalismo foral, lo que, de un lado, implica un historicismo que, a mi juicio, supone un enriquecimiento de nuestra Norma Fundamental, pues las Constituciones no miran al pasado, sino que en ellas predomina su visión proyectiva; y, de otra parte, la Norma Fundamental asume un pluralismo territorial, al reconocer la singularidad vasca y navarra. Y el foralismo se hace constitucional, disponiendo de los instrumentos correspondientes para su protección frente a infracciones o ataques, notoriamente el Tribunal Constitucional. Lo que confirma que la cosa- la constitucionalidad foral- es más compleja que afirmar que el reconocimiento de los derechos históricos por la Constitución es atribuible al foralismo histórico o a su percepción por una determinada ideología. Sencillamente porque hay que verificar una interpretación constitucional de lo que el foralismo significa, proponiendo una comprensión constitucional del foralismo, y no una comprensión foral de la Constitución.

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    Últimos comentarios de los lectores (2)

    11208 | pico menor - 07/01/2020 @ 19:42:16 (GMT+1)
    Y un minuto también para recordar el blanqueamiento del plebiscito autonómico vasco (fraudulento) de noviembre de 1933 blanqueado tristemente por la Disposición Transitoria Segunda de nuestra actual Constitución. ... Por imposible resultado para los profesores (UPV) Pedro José Chacón Delgado (y José Luis de la Granja) quien apunta también al fraude del que previamente se había celebrado en Cataluña y ulteriormente en Galicia.
    11207 | pico menor - 07/01/2020 @ 19:32:02 (GMT+1)
    Cómo puso ser "un sistema de virtual independencia" cuando Navarra pidió a Carlos IV y consiguió de éste a finales de 1805 (*) que Fuenterrabía, Lezo e Irún se incorporasen al reino de Navarra. ... Dónde quedó el "pase foral" de las autoridades provinciales de Guipúzcoa. (*) Solo la guerra de la Independencia dejó las cosas como estaban anteriormente

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