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SEMIFINALES

Abierto de Australia. Garbiñe Muguruza rebosa a Simona Halep y es finalista

Abierto de Australia. Garbiñe Muguruza rebosa a Simona Halep y es finalista
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jueves 30 de enero de 2020, 08:33h
La española prolongó su gran momento en un reto mental considerable. Forzó a la rumana a variar su estilo y la venció en un partido intenso y comprimido (6-7 y 5-7). Para acceder a la primera final del Grand Slam australiano de su trayectoria deportiva.

Garbiñe Muguruza arrancó este Abierto de Australia fuera del Top-20 de la WTA. Lo hizo reforzando su confianza en la ayuda de Conchita Martínez y con un ratio de concentración y confianza crecientes. Por ende, con un tenis más ambicioso, catapultado desde su talento y, sobre todo, sobre una mayor consistencia, paseó por Melbourne sin demasiadas dificultades hasta arribar a las semifinales. Cita en la que esperaba Simona Halep (cuarta mejor raqueta del planeta).

Por vez primera en su trayectoria deportiva alcanzaba la caraqueña este peldaño en el territorio aussie y, además, poseía un récord de tres victorias y ninguna derrota ante la rumana en pista dura. Así pues, se presentaba un enfrentamiento complejo, de exigencia mental hiperbólica (Halep no había cedido un set en su comparecencia australiana, mientras que la española sólo se había dejado dos). Pero Garbiñe ya lo tenía claro desde que certificara su billete a semis, tras ganar a Anastasia Pavlyuchenkova (30º cabeza de serie) por 7-5 y 6-3.

“Va a ser un partido difícil porque juegues contra quién juegues en estas rondas será un partido complicado. Ella ha estado mucho tiempo ahí arriba, por lo que intentaré estar preparada para hacer el mejor partido posible”, comentó, sabedora de no disponer de la jornada de descanso pertinente antes del evento de esta madrugada que sí obtuvo la rumana. Y entraría en la pista algo más fría, mientras que la centroeuropea saltó a la cancha en temperatura y con una voluntad dominadora clara.

La jugadora nacida en Constanza arrancó ganando dos servicios con solvencia (el segundo, en blanco) y constriñendo a la hispano-venezolana a escapar de una trampa a las primeras de cambio. En su saque inaugural se le plantaron dos bolas de break en contra que superaría con la tensión ya por las nubes. Sobrevivió y ese golpe energético aumentaría sus revoluciones en defensa y su cumplimiento del plan: atacar con profundidad desde el fondo, sobre todo en el segundo servicio rival, para rematar en la red.

Ese pentagrama sembraría dudas y errores en el guión de una rumana que aparentaba -siempre lo hace- jugar según lo estudiado. Llegó Muguruza a posicionarse con dos bolas de rotura favorables, más un cúmulo de imprecisiones -dentro de su paleta agresiva- la condujeron a no sacar nada de ese brete (3-2). Eso sí, mantuvo su mentalidad, mezclando las alturas para no limitarse a repetir cañonazos planos -o reveses cruzados sensacionales-. Y arrancó un break importante desde la red, para competir desde el 3-4 y saque.

Mas, Halep se reivindicaría de inmediato. Su frescura y capacidad de devolución de cualquier pelota o ángulo trompicaron el devenir dictador de la española. Y volvió a presionar hasta conseguir una nueva pelota de rotura. Ahí, Garbiñe descerrajó un saque de abrió el campo y solventó el apuro con un winner. Confirmando el break y su despliegue de pelaje autoritario (5-3). Respondería, orgullosa, Simona con un 40-0 que obligaba a la caraqueña a que fuera ella la que rematara su sólida actuación para granjearse el set uno. Y rompió el saque de la tenista hispana en blanco. Para empatar el set a cinco.

Con 5-5 ya se había constatado que había tomado el control la rumana. Los peloteos eran más largos y lentos, condicionando la pretensión rítmica de una Muguruza más desajustada en el golpeo. Al titubear, la centroeuropea emitió un estallido que limitó sus pocos errores y multiplicó los de su rival. La española había perdido la apariencia rocosa en la volea y red, amén del toque cuando gritaba por refrescar la iniciativa (6-5). Le tocaba forzar el tie-break. Su bloqueo había contaminado también a su servicio -se desplomó su porcentaje de primeros- y la astucia de Halep -rebosante de aplomo- amenazaba desde el resto. En cambio, la española levantó dos bolas de set (6-6). En un esfuerzo al límite.

En el desempate se subrayaría el respingo de Garbiñe. Cada vez más metida dentro de la pista, buscando el gobierno del juego y se dispararía con celeridad -y tesón- a un 3-0 prometedor. Pero la estrella de Constanza se rehizo en la defensa de su saque y moviendo a su contrincante. Remontó, amortizando los problemas para meter primeros servicios de Muguruza. Sin embargo, asestó dos mini-breaks la hispano-venezolana, dando la vuelta al paisaje. En este intercambio que comprimió la relación de fuerzas, Halep salvaría dos bolas de set (7-6, dentro del tie-break), rebotando el agobio. Y la caraqueña cometió una doble falta más que inoportuna. Hubo de aferrarse al resto y desde su techo de agresividad repitió remontada para ganar el primer set por 6-7 (8). Un triunfo parcial con sabor atronador desde lo psicológico en favor de la española.

En 2019, Garbiñe ganó 23 partidos. En enero de 2020 acumulaba ya 10 victorias. Y su dominio mental multiplicó sus opciones de volver a una final de Grand Slam. Halep que rompió su raqueta en el descanso -había desperdiciado cuatro opciones de set- se presentaría en la segunda manga mucho menos contenida. Dejando volar sus derechas. Virando hacia un presupuesto agresivo. Arriesgando y jugando más rápido. El fruto automático de este movimiento fue la entrega del primer punto a una l española que empezó a disfrutar, colocando un 'ace' y encontrando líneas. Para empujar a la rumana a defender dos bolas de rotura.

Huyó hacia adelante Simona con éxito en este intervalo (1-1) y evidenció su categoría, trabajando para ganarse un break a continuación. En una declaración de intenciones, la competitiva centroeuropea se adelantaba en un momento en el que la española no arribó a golpear la fe rival si saltaba el bache. Pero, con 2-1 y saque, la vigente campeona de Wimbledon cedió su servicio. No confirmó la rotura y Muguruza, en un renovada tormenta de winners, encadenó tres 'aces' para esquivar el break. En cambio, sus errores la condenaron a seguir remando desde atrás (tercera rotura seguida y 3-2 y servicio favorables a la favorita).

Pasada la hora y media de sudor, con la intensidad sofocando tanto como el calor, la caraqueña alzó su tenis sin premio: se le escaparon dos pelotas de rotura (4-2). Bajó Halep el tempo y estiró los peloteos, cansando a la hispana en el movimiento continuado. El fogonazo susurrado por Garbiñe quedó en ángulos desatinados y una inercia que pasó del mandato a la supervivencia. Agarrada a los 'aces' (nueve en esta altura). Su garra la sacaba a flote (4-3) si bien necesitaba afilar el resto más para presentar pelea y poner el lazo a la escapada de Halep. Y lo hizo: una volea punzante desde la red ejemplificó el pico de juego que degustaba. En todo caso, la representante de Constanza mezcló saques y paralelos para meterse 5-3.

Contra las cuerdas, y enfrentando a una defensa pegajosa y desesperante, la hispano-venezolana se asentaría en la defensa de su servicio -en blanco- y regresaba a la urgencia por pescar un break que abortara la disputa de la tercera manga. Las que fueran número 1 del mundo se estaban desgastando desde sus diversos estilos, aunque la rumana saltearía de acelerones su paleta. Y Muguruza cumplió con su papel, dañando con el paralelo y en segundo saque oponente. Forzando cuatro puntos de break y arrancando el empate (5-5).

Se trataba, con dos horas de erosión en las piernas y gran rendimiento global, de alimentar las prestaciones precedentes con el servicio. Para allanar el acceso a la final. Y con esa meta, Garbiñe dio más verticalidad a sus golpes, renaciendo en la red. Crecida, condujo a Halep al sollozo en derechas otrora sencillas. Con solvencia se fijó en el escenario de restar para ganar y culminó su mejoría en la segunda pelota de partido. Mostrándose en un punto de forma física rotunda y un equilibrio psicológico que recuerda al que lució cuando ganó Roland Garros y Wimbledon (5-7). Tras dejar atrás a candidatas a todo como Elina Svitolina (5ª), Kiki Bertens (9ª) o la propia Halep, la española se las verá con la perla estadounidense Sofia Kenin, que eliminó a Ashleigh Barty (número uno actual) en la otra semifinal por 6-7 (6) y 5-7.

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