www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

A VUELTAS CON LOS ÁRABES

¿Está Eva en Arabia Saudí?

Juan Manuel Uruburu
jueves 30 de enero de 2020, 20:07h

Espero que el título de este artículo no lleve a nadie a engaño. Cuando hablo de Eva no me refiero a ninguna modelo, actriz, vecina, o a cualquier personaje, público o privado, de nuestro tiempo. Me refiero, ni más ni menos, que a la mujer, que en opinión de muchos, fue la matriarca de la humanidad. Aquella que, según el Génesis y el Corán, fue expulsada junto con Adán del Paraíso terrenal por causas que todos conocemos. Reconozco que este tema siempre me ha fascinado. Por ello, hace poco tiempo tuve la oportunidad de publicar en este diario un artículo en el que trataba sobre la difusión de las teorías evolucionista y creacionista entre los árabes como modelos antagónicos de explicar el origen de la humanidad. Allí podíamos ver como buena parte de los árabes otorgan una carácter histórico y no legendario a los relatos de aquellos textos sagrados que describen el origen de la humanidad.

De este modo, una vez aceptada por muchos la existencia histórica de aquella mujer, matriarca que parió a los primeros seres humanos, es lógico que a lo largo de la historia se hayan preguntado dónde se encuentran enterrados sus restos. Pues bien, en Arabia Saudí, y más concretamente, en la ciudad occidental de Jedda, tradicional puerto de las ciudades santas de Meca y Medina, se localiza una tradición, histórica para unos y legendaria para otros, que identifica el lugar exacto en el que se encuentra enterrada la primera mujer de la historia. Este lugar no sería otro que el cementerio conocido como el de “Nuestra Madre Eva”, localizado en el barrio de al-Balad, uno de los más antiguos de la ciudad.

El caso es que esta tradición parece ser bastante antigua. Así, en el siglo XII, el gran geógrafo ceutí al-Idrissí, nos refiere en el relato de su viaje a la Meca, haber oído hablar de la existencia de la tumba de Eva en Jedda. Ya en el siglo XII, el geógrafo valenciano Ibn Jubayr nos ofrece la primera crónica in situ de este lugar cuando escribe que “es un lugar que tiene una cúpula antigua y elevada, que se dice que fue el lugar de alojamiento de Eva”. Otros viajeros ilustres de aquel periodo como Ibn al-Mujawir o el iraquí Ibn al-Jallikán también nos relatan haber visto con sus propios ojos aquella tumba legendaria. En época contemporánea, también algunos viajeros occidentales se dejaron seducir por esta tradición. Así, el polifacético orientalista británico Richard Burton, allá por el siglo XIX, nos describía con lujo de detalles su paso por la tumba de Eva, en su camino hacia los Santos Lugares, haciendo hincapié en un aspecto interesante, como era el de sus colosales dimensiones. En este sentido, otro ilustre viajero, como fue el escritor y diplomático indio Iqbal Ali Shah, ya en el siglo XX, nos aporta más datos sobre esta tradición, afirmando que, a tenor de la dimensiones de la tumba, el cuerpo de Eva debía tener una longitud de 8 pies, es decir, ¡nada menos que 243 centímetros!.

¿Y qué decía de todo esto el poder político? Ya sabemos que en Oriente Medio religión, política y sociedad suelen ir de la mano y no siempre con cariño. Mientras que en el Magreb, el culto a tumbas y mausoleos de santones es una tradición consolidada y compatible con la fe islámica, en Oriente Medio la cosa se ve de otra manera, especialmente en tierras de rigorismo religioso como la península arábiga. Un gran cronista de su tiempo, como fue el libanés Amin al-Rihani, con cuenta que a finales del siglo XIX, el Emir de la Meca Aun al-Rafiq, hombre de simpatías wahabíes, se propuso demoler la tumba en cuestión. Parece ser que incluso de fuera del país llegaron peticiones para que desistiera de su intención. Asombrado e indignado, nos dice que exclamó: “¿Pero creéis que nuestra “Madre” era tan alta? Pues si la estupidez es internacional entonces dejad la tumba tal y como está.”

Así, la tumba continuó en su eterno descanso hasta que los saudíes ganaron la guerra civil contra los hachemíes de la Meca y se instalaron en toda la costa occidental de Arabia. Ya se sabe que los saudíes, gente del desierto y muy religiosa, eran poco amigos de las heterodoxias en materia de fe. Por ello, en 1928, el príncipe Faysal, futuro Rey, ordenó demoler la tumba de Eva sin mayores contemplaciones, lo que fue anunciado en un escueto comunicado en el que se decía que “el hijo iluminado y el Virrey finalmente habían hecho que se borrase esa notoria impostura, 'La Tumba de la Madre Eva', en Jedda”. Y así, en forma de escombros permaneció durante casi cincuenta años, pero, parece que aun así el lugar continuaba siendo destino de peregrinaciones y plegarias, por lo que, en 1975, las autoridades saudíes ordenaron sellar el lugar con una aséptica explanada de cemento. Es que, ya se sabe, “muerto el perro…”.

Hoy día, tal y como nos dice el arquitecto y filósofo jeddí, Sami Angawi: "la tumba de Eva ahora es solo un agujero plano entre un cementerio de tumbas sin marcar… Se dejó deteriorar, y todo lo que nos queda es la leyenda”.

Después de todas estas informaciones entiendo que llega la ardua tarea de obtener conclusiones firmes. Unas conclusiones que, en mi opinión nos pueden llevar por alguno de estos caminos, expuestos en modo de formulario para que elija el consumidor:

  1. Soy partidario de la teoría evolucionista, por lo tanto, entiendo que se trata de un relato puramente legendario ya que no existió una primera mujer llamada Eva.
  2. Soy partidario de la teoría creacionista y, dado que Eva vivió en la tierra, debe estar enterrada en algún lugar. La tradición oral, en muchas ocasiones ha sido el modo de transmitir la historia hasta fijarse por escrito, por ello considero muy probable que Eva se encuentre en el cementerio de Jedda.
  3. Creo que los relatos del Génesis y del Corán son ciertos. Eva existió y fue enterrada en algún lugar, pero no hay una evidencia científica sólida de que se encuentre en el cementerio de Jedda.
  4. Ninguna de las anteriores. Bastantes problemas tengo en casa como para pararme a pensar si venimos de Eva o de algún microbio espacial.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+

0 comentarios